Basauri
Iker Plaza: «Este trabajo es como intentar tirar una pared a cabezazos, pero me encanta»

En un piso de Basauri entre 6 y 7 menores extranjeros no acompañados (MENAS) aprenden a adaptarse y encontrar la manera de «sacarse las castañas» gracias al trabajo del equipo educador y de Iker Plaza (Bilbao, 1981), coordinador de las Unidades Semiautónomas de Leioa, Basauri, Santutxu, Usánsolo y Galdakao. Iker nos cuenta cómo conviven los jóvenes en este centro de menores que lleva funcionando desde 2015 y cómo es la experiencia de estos chicos para conseguir salir adelante.
¿Qué es exactamente este sitio? Es una Unidad Semiautónoma, podría asemejarse a un “piso de estudiantes” de 6-7 plazas donde ellos hacen todo solos. Se les prepara para que, cuando lleguen a la mayoría de edad, sepan desenvolverse de forma autónoma y eficiente allá donde vayan. Se hacen ellos la compra, la comida, la limpieza, van a clase… De toda la red de MENAS de Bizkaia nosotros somos los centros en los que menos chavales ahí ya que queremos que su experiencia se asemeje todo lo posible a lo que se encontrarán fuera.
¿Qué perfil de menores acogéis? Solo acogemos varones extranjeros de entre 16 años y medio hasta los 18, con un nivel de autonomía, madurez y comportamiento muy altos. Se hace una selección entre todos los centros de MENAS de Bizkaia y eligen a aquellos que han presentado muy buen comportamiento y que han demostrado que pueden vivir solos. Por norma general suelen llegar ya con 17 años y varios meses, por lo tanto, están muy poquito tiempo con nosotros y debemos hacer unos procesos muy cortos e intensos.
En su mayoría acogemos marroquíes, pero también trabajamos con menores de cualquier origen; tengo chavales de Ghana, República de Guinea, Costa de Marfil, Senegal, Argelia… El único requisito para entrar en la red de MENAS es ser menor extranjero no acompañado. En cuanto un chaval llega solo a Bizkaia y dice que es un menor automáticamente se le acoge en la red y, si cumple todos los requisitos, puede optar a venir a uno de estos pisos. Si el menor tiene algún familiar en la península se intenta el acogimiento; algunos lo aceptan y otros no, generalmente por falta de recursos. Pero en principio, muchos tienen familia aquí.
Suelen llegar sin documentación, ¿cómo comprobáis que sean menores? Hay chicos que llegan con su DNI o pasaporte, por lo que tienes que dar validez, en principio, a ese documento, y otras en las que llegan sin nada y dicen que son menores de edad. En esos casos, la fiscalía requiere una prueba de edad que determina, más o menos, si un chico es mayor o menor. Si las pruebas confirman que es menor de edad, se le acoge y se le pide que aporte lo antes posible documentación para comenzar a tramitar el permiso de residencia español. La fecha en la que se realiza la prueba de edad se determina como fecha de referencia para saber cuándo cumple los años. Si no lo es, se queda automáticamente en la calle.
¿Y cómo llevan la convivencia entre diferentes culturas? Se respetan, básicamente porque no les queda otra. Les dejamos muy claro que a una Unidad Semiautónoma no vienen a hacer amigos, si pueden hacerlo mejor, pero tienen que acostumbrarse a que normalmente no podrán elegir a sus compañeros de trabajo, de clase… Tienen que aprender a convivir con el diferente. No hemos tenido muchos problemas de todas formas. Ellos vienen de la red de MENAS donde ya han convivido con muchos más chavales.
¿Y no es un cambio muy estresante para estos jóvenes? Parece estresante, pero no lo es. Ellos trabajan mucho para llegar a una Semiautónoma. Vienen de centros donde, a pesar de estar muy bien, su número de compañeros va desde 24 hasta 100. No es lo mismo vivir ahí que estar en un piso con otros seis compañeros donde tienes un montón de privilegios además de un montón de obligaciones. Estos chavales agradecen venir y normalmente suelen aprovechar esta oportunidad. Es verdad que les cuesta adaptarse un poco al funcionamiento de las Semiautónomas porque están acostumbrados a tener educadores todo el día. Nosotros les guiamos, les asesoramos, pero no estamos todo el día encima de ellos.
No todos se adaptan… Hay algunos chavales que acaban pagando el cambio. Nosotros tenemos una normativa bastante rígida e intolerante en cuanto a ciertos comportamientos. Por ejemplo, un consumo de cualquier tipo, cometer algún delito, subir a alguien a casa o no dormir una noche en el centro implica una expulsión automática y al día siguiente están en otro centro. Les damos mucho, pero les exigimos mucho. Y en esta transición, de estar en un centro con muchos educadores a otro en el que casi están solos, algunos se pierden… equiparan la libertad con libertinaje. Es normal, son adolescentes. Pero son muy pocos los casos en los que hemos llegado a expulsar a alguien. En 2018 han sido 7 entre los 78 atendidos en todas las Semiautónomas.

Jóvenes MENAS // Cedida
¿Qué ocurre cuando estos jóvenes cumplen la mayoría de edad? Cuando llegan a los 18 años tiene derecho a quedarse hasta que nos llegue una carta de diputación que comunique el cierre de expediente. De todas formas, es un centro abierto y pueden marcharse cuando quieran, incluso siendo menores. Los chavales que cumplen ciertos requisitos pueden optar a un Plan Joven que les proporciona una pequeña ayuda de 347 euros. Tienen plazas limitadas y cuando se ocupan entran en lista de espera. No es algo inagotable. Cuando hay hueco les llaman, mientras tanto, en la calle. No tienen más ayudas de las que una persona de aquí pudiera optar. Todo chico acogido durante un mínimo de dos años por la diputación puede optar a la nacionalidad. Aún así, conseguirla es complicado, tienen que preparar exámenes, papeles del lugar de origen, pagar tasas… Solo en dinero serían unos 750-800 euros que deben abonar ellos de forma directa. La mayor parte de los chicos no han estado dos años acogidos, por lo que, para conseguirla, tiene que demostrar que han estado diez años ininterrumpidos en España, incluyendo exámenes, papeles del país de origen, tasas…
¿Has conocido a chavales que se han quedado en la calle tras salir del centro? Sí, han tenido que esperar a entrar en el Plan Joven y han tenido que estar en la calle. Chicos que han hecho procesos muy buenos con nosotros y que andan intentando terminar los cursos que empezaron en el centro. Son chavales que a la formación le dan muchísima importancia porque es una oportunidad de conseguir un contrato de trabajo, que es al final lo que les salva, no la ayuda, sino encontrar un trabajo.
¿Es difícil para ellos encontrar un empleo? Es prácticamente imposible. La ley de extranjería es muy restrictiva con los contratos. Si un jefe quiere contratar a uno de ellos, primero tiene que ofrecerle un trabajo a jornada completa, de mínimo un año, pagándole el salario mínimo interprofesional. Además, ese jefe, deberá presentarse en su delegación de gobierno con un taco de documentación ingente, con escrituras, informes y datos de la empresa. Además, deberá pagar unas tasas en función del sueldo que le vaya a pagar, es decir unos 200 euros de tasas si paga el salario mínimo que ahora son 900 euros. Si después de todo eso, el jefe está convencido de que quiere contar con el chaval, la contratación no puede ser al momento, debe esperar tres meses hasta que se resuelva el expediente y, si es favorable, solo entonces puede trabajar. Es decir, desde que comienza el proceso hasta que de forma efectiva el chaval pueda trabajar, pasan 3 y 4 meses. En todo 2018 ha ocurrido 2 veces, entre 78 MENAS de las Semiautónomas. Si la ley de extranjería fuera menos restrictiva y si fuera solo firmar un papel, la mitad de los chicos estarían trabajando.
Esto pasa cuando el permiso de residencia de estos chicos no les permite trabajar. Otra cosa es si tienen un permiso de larga estancia de cinco años o tienes un permiso de residencia y trabajo. Pero para lograr el permiso de residencia permanente deben haber tenido tres tarjetas anteriores de residencias no lucrativas y a la cuarta o quinta renovación pueden conseguir esa tarjeta de residencia lucrativa que les da derecho a trabajar. Eso siempre que puedan seguir renovando las otras tarjetas porque, para renovarlas, extranjería les pide medios de vida que, cuando son menores, están garantizados por la Diputación pero que, a partir de los 18 años, se reducen a dos posibilidades: optan a renovarla con un contrato de trabajo mediante el proceso que he explicado antes o aportan medios de vida en ayudas. Extranjería exige que esas ayudas sean cuatro veces el salario mínimo interprofesional. Es decir, deben demostrar que cobran 3.600 euros al mes en ayudas para que les renueven la tarjeta de residencia. Alguno consigue renovar, por ejemplo, los que están dentro del Plan Joven que, a pesar de ser una ayuda tan baja, se considera medios de vida suficiente. Si no consiguen renovarla entonces quedan de ilegales a no ser que consigan un contrato de trabajo. Es la pescadilla que se muerde la cola.
Mucha gente recurre al argumento del miedo de ‘nos quitan los trabajos’ cuando hablan de extranjeros… ¿Y a qué trabajos aspiran? Al máximo a lo que pueden tirar estos chicos en un corto periodo de tiempo es a la formación más mínima que existe, es ser el auxiliar del auxiliar. O hacen cursos de Lanbide o la FP Básica, que les permite realizar un grado medio. Y los que llegan a grado medio son contados con los dedos de una mano. Tienen que sacarse el graduado escolar, aprender el idioma… No te van a quitar un trabajo de médico, de administrativo… A los trabajos que aspiran estos chicos son carpintería, hostelería, fontanería… Es tan complicado que consigan un trabajo que acaban yendo de temporeros a trabajar de sol a sol, afinados en cubículos y trabajando por una miseria. Hace poco hablé con uno que se había ido a Murcia y había vuelto porque era muy duro. Son trabajos que, en teoría, nadie quiere hacer.
Háblanos un poco de tu trayectoria, el tiempo que llevas en esto y de los centros en los que has trabajado. ¿Por qué elegiste esta profesión? Empecé en grupos de tiempo libre como chaval, luego me hice monitor en un lugar donde las situaciones familiares no eran las mejores que podrían ser y en ambos sitios me inculcaron unos valores sociales muy potentes. Tras eso estudié psicología social, trabajo con mujeres, inmigrantes… Y las prácticas las hice en un colegio justo el año en el que empezaron a llegar muchos chicos extranjeros y así comencé a trabajar con ellos. Primero trabajé en el centro de primera acogida de Berriz, que luego se pasó a llamar el centro de primera acogida de Amorebieta. También trabajé en el centro de emergencia del Vivero, más tarde en el Hogar Olabarrieta y desde 2015 como coordinador en las Unidades Semiautónomas de MENAS.
Y te gusta tu trabajo. Me encanta. Es muy frustrante, a veces. Es intentar tirar una pared a cabezazos y cuando le has hecho una rajita viene alguien a arreglarla y tienes que volver a empezar. Es la mejor analogía. Los procesos que hacemos son cortos y la estancia de los chicos es de 8-9 meses tras los cuales vienen otros chicos con los que tenemos que empezar de cero.
¿Cuál ha sido la experiencia más difícil o el mayor reto al que te has enfrentado? La primera vez que tuve que echar a alguien a la calle en el primer centro en donde trabajé. Fue un momento muy duro. Las pruebas de edad dieron mayores de edad a unos chavales y entonces tenían que salir a la calle. Es más, estuvieron durmiendo frente al centro de menores durante varios meses. Fue un momento muy duro. Ellos lo entendían perfectamente, pero para mí, que por aquél entonces tenía veintipocos años, fue un shock tener que echar a la calle a chicos a los que apenas les sacaba unos años. Luego ya empiezas a poner un muro para que no te afecte, porque si no… Las historias que vemos y hemos visto los educadores a lo largo de nuestra trayectoria son durísimas. Lo pasas mal en ciertos momentos, pero tienes que aprender a que no te afecte, porque sino el trabajo que vas a hacer con esa persona va a ser peor. Vas a trabajar desde la pena y no desde el lado positivo y práctico.
Si que es verdad que ahora mi trabajo es menos directo. Cuando comencé tenía solo dos Semiautónomas y trabajaba como educador y coordinador. Ahora tengo cinco y me dedico casi en exclusiva a la coordinación y gestión de los centros. Antes estaba yo solo y llegaba hasta donde llegaba; no podía atender como era debido a los chicos, profundizar en sus problemas… Ahora somos cinco educadores y se agradece trabajar en equipo, aunque ahora los momentos duros los estoy pasando con ellos porque lo pasan mal y hay que animarles. Después de tener a chavales que han funcionado bien, a los que les coges cariño y que han estado con nosotros un año … decirles ‘coge tus cosas y vete a la calle’, y saber que van a la calle, en invierno, y que esa noche dormirán, con suerte, en el albergue y que están viviendo una situación más que injusta… es duro y muy complejo de gestionar a nivel emocional para los educadores, porque al final son ellos los que dan la cara. Y, a pesar de lo duro que es, cuando me vuelva a encontrar con alguno de estos chavales y le pregunte qué tal está, me va a decir que bien. Nunca va a decir que está mal. No recuerdo ninguno que me haya llamado o haya venido buscando ayuda. Los que están bien, con trabajo o los que han conseguido la nacionalidad sí llaman de vez en cuando y quieren quedar.
El trabajo de educador es clave a la hora de guiar y de ayudar a la integración de estos jóvenes. El trabajo del educador es, en este caso, supervisión, mantenimiento, guía… Lo que es trabajo educativo puro y duro. No hay apenas trabajo asistencial. Tanto en la red básica como en la red especializada, el trabajo con las familias es fundamental para que el caso llegue a buen puerto. Aquí, por el contrario no hay familias y eso es más sencillo. En el centro donde trabajé anteriormente, que era un centro de chavales con problemas de conducta, los chicos y las chicas no querían estar ahí; aquí, en cambio, los chavales quieres estar, y es mucho más sencillo trabajar así. Desde trabajar en un lugar donde los chavales te ven como el carcelero, el restrictivo y la figura de autoridad a la que enfrentarse, a estar en un sitio donde te miran como una persona que les acompaña y les ayuda. El perfil de chavales es completamente diferente. Es más sencillo trabajar con mis chavales MENAS.
Después de todo lo que viven, ¿logran conseguir una estabilidad y una normalidad en sus vidas? Ellos tienen las ideas muy claras, tienen un plan que es trabajar y conseguir dinero para llevárselo a sus familias. Su plan es ese: trabajo, dinero, mandar a casa. Luego se les va truncando. Vienen pensando que aquí en cuanto lleguen les darán un trabajo. Piensan así todos, los de 9, 14 hasta los de 17 años. No es barato venir y muchas de las familias de estos chicos se han endeudado para que puedan llegar hasta aquí. Si vienes debajo de un camión o autobús, te sale más barato. Si vienes en patera… algún chico me contó hace muchos años que le ofrecieron dos pateras, una de 1.000 euros, que igual no llegaba, y otra de 3.000, que llegaba seguro. Yo he conocido a un chaval que ha pagado 5.000 euros para pasar en moto acuática, y no es un chaval rico. La familia de ese chico se ha tenido que endeudar con las mafias. Con lo cual estos jóvenes se convierten en la gran esperanza de sus familias para pagar esa deuda. Ellos quieren una vida mejor y piensan que aquí la tendrán. Casi todo lo que ganan lo mandan a casa, porque tienen que pagar esa deuda y además dar de comer a sus familias. Esa responsabilidad en los hombros de un chaval de 14, 15 o 16 años pasa factura. Me acuerdo de un chico con seis hermanos cuya madre no trabajaba y su padre tenía una discapacidad, que en Marruecos era el único que llevaba dinero a casa. Decidió venir a España para intentar ganar más dinero y dar de comer a su familia y, cuando llegó aquí, lo primero que le dicen es que tiene que estudiar y que no puede trabajar. La familia le presionó de tal forma que cedió a la presión y su cabeza hizo crack. Acabó en psiquiatría bastante mal, con paranoias… Son niños y las presiones que sufren son muy grandes.
¿Nunca piensan en volver? Volver para ellos es el mayor de sus fracasos. Vuelve con un coche o no vuelvas. Muchos de los extranjeros que, durante el verano, pasan la frontera para ir a Argelia, Marruecos y demás, llevan un montón de cosas. Tienen que enseñar que sus vidas son buenas allí donde están. Llevan regalos y cosas materiales para ‘demostrar’ que les va bien en la vida. Si tienes a tu familia a 5.000 kilómetros, pasando hambre y tú aquí estás pasando las de Caín, qué les vas a decir, ¿qué estás mal? Yo no diría a mi familia la verdad, ni ellos tampoco lo hacen, porque quieren protegerles de ese sufrimiento. Y eso a veces hace que venga más gente por el efecto llamada: “Joe, pues el vecino de tal dice que está bien”. Ellos dicen que están bien, que tienen su casa, su coche… No quieren preocuparles.
¿Crees que Basauri es un buen lugar para acoger a estos chavales? Basauri tiene todos los sitios que los chavales necesitan, el pueblo nos acogió bien… Con los vecinos hemos tenido alguna diferencia, pero nada que no se pueda subsanar. Lo llevan mejor o peor dependiendo mucho del grupo que tengamos. Algunos jóvenes les cuesta adaptarse a la convivencia en los pisos y hay que meterles más cañas que a otros, por el ruido y porque no están acostumbrados a este tipo de viviendas… pero en general bastante bien. Estoy muy contento con estar en Basauri, y los chavales también.
Basauri
Isabel Cadaval (PSE-EE): “Estamos pisando a fondo el acelerador para crear vivienda asequible”

A un año del final de la legislatura, Isabel Cadaval, portavoz del PSE-EE en el Ayuntamiento de Basauri, hace balance de la gestión de las áreas dirigidas por su partido en el equipo de gobierno municipal junto a EAJ-PNV. Isabel reivindica la aportación que han realizado los socialistas en la acción municipal y repasa algunos de los principales proyectos desarrollados durante el mandato y aborda cuestiones de actualidad como la implantación de las cocinas escolares, el acceso a la vivienda, las políticas de empleo, el apoyo al comercio local o el envejecimiento de la población.
A un año de acabar la legislatura, ¿qué balance haces de la gestión del PSE en tus áreas dentro del equipo de gobierno y qué proyectos destacarías como más importantes? Creo que es importante remarcar que la presencia del PSE-EE en los gobiernos sirve para transformar y mejorar la vida de las personas y, por eso, tan importante como la gestión en las áreas de nuestra responsabilidad es la impronta que marcamos en cuáles son las prioridades del equipo de gobierno.
En ese sentido, destacaría la construcción de cinco ascensores para garantizar la accesibilidad entre El Kalero y Basozelai. Es una actuación que transformará la movilidad y la accesibilidad de los vecinos y vecinas de esa zona y que simboliza muy bien el Basauri por el que trabajamos: más accesible, más conectado y pensado para todas las personas.
En cuanto a nuestras áreas, estos tres años han dado para mucho. En Medio Ambiente destacaría el impulso para la creación de huertos urbanos, la elaboración del Plan General de Actuación Energética, el Plan de Acción contra el Ruido y la instalación de placas fotovoltaicas en edificios municipales en régimen de autoconsumo, que hacen de Basauri un municipio más sostenible y preparado para el futuro. En ese sentido, estamos trabajando en acciones de clima y energía, entre las que destacan el diseño de una red de refugios climáticos, junto con un Plan de Actuación ante Episodios de Altas Temperaturas, como las que recientemente hemos sufrido.
Respecto a Educación tenemos en marcha el proyecto de la nueva haurreskola que se construirá en Sarratu, junto a Arizko Ikastola, y que es una apuesta por la educación pública y un elemento más de apoyo a la conciliación de las familias. También destacaría el trabajo que desarrollamos en igualdad, con una intensificación en la sensibilización respecto a la violencia machista.
El acceso al empleo sigue siendo una de las principales preocupaciones en Basauri, especialmente entre jóvenes y mayores de 45 años. ¿Qué programas están funcionando mejor y dónde seguís encontrando más dificultades? Seguimos trabajando por un Basauri con más y mejor empleo y desarrollo económico. Para ello hemos reforzado los planes de empleo, que han supuesto más de 200 contrataciones, añadiendo formación y orientación laboral, mejorando así la empleabilidad de las personas desempleadas de Basauri y pensando especialmente en los colectivos con más dificultad.
Además, en estos últimos tres años, desde Behargintza se ha formado a 741 personas y se ha orientado a más de 1.000. También hemos trabajado con las empresas de nuestro municipio, en líneas de colaboración con los polígonos industriales existentes y con el acompañamiento a la creación de más de 150 proyectos empresariales.
Iniciativas como el Bono Basauri siguen teniendo buena acogida. ¿Crees que este tipo de campañas son suficientes o hacen falta medidas más estructurales para garantizar el futuro del comercio local? El Bono Basauri es una herramienta muy útil para favorecer la compra local y forma parte de una estrategia global en la que acompañamos al comercio basauritarra para favorecer su competitividad, la digitalización, la modernización y el relevo generacional.
El tejido comercial de Basauri es variado, de gran calidad y trabajamos para que pueda afrontar los retos que plantean los nuevos hábitos de consumo. Precisamente, en estos dos últimos años hemos desplegado desde Behargintza los servicios de atención individualizada a los comercios. También hemos puesto en marcha el Mercado de Productos de Proximidad, que se celebra todos los miércoles por la tarde en la plaza Pedro López Cortázar.

Isabel Cadaval, a la izq. junto al alcalde de Basauri, Asier Iragorri en la presentación de las acciones llevadas a cabo en este mandato / Basauriko Udala
Las AMPAS han mostrado preocupación por el retraso en la implantación de cocinas propias en los centros escolares. ¿En qué punto está el proyecto y qué plazos realistas manejáis ahora mismo? Las familias tienen razón al pedir que este proyecto avance cuanto antes. Desde el PSE-EE compartimos esa preocupación porque llevamos años trabajando desde el Área de Educación para mejorar el servicio de comedores escolares en Basauri y defendiendo la implantación de cocinas propias que permitan ofrecer una alimentación de mayor calidad, más saludable y cercana.
El Gobierno Vasco ya ha presentado el modelo que se implantará en Basauri (3 cocinas in situ y 1 cocina zonal), convirtiéndonos en el primer municipio con cocinas de proximidad en todos los centros escolares públicos. Pero es cierto que el proyecto ha acumulado retrasos respecto a las previsiones iniciales. Por eso, además de valorar positivamente que por fin se haya dado este paso, vamos a seguir siendo exigentes para que los compromisos se conviertan en una realidad lo antes posible.
Nuestro papel ha sido siempre el mismo: impulsar este proyecto, trasladar las demandas de las familias y hacer un seguimiento constante. Y así seguiremos, vigilando que el Gobierno Vasco cumpla los plazos y que Basauri cuente cuanto antes con unas cocinas escolares que mejoren de verdad el servicio de comedor. Por ahora, ya está en licitación el proyecto para la cocina del centro escolar Basozelai-Gaztelu.
Basauri tiene una población cada vez más envejecida. ¿Qué prioridades crees que deberían marcar las políticas sociales para hacer frente a la soledad no deseada y al envejecimiento activo? La prioridad debe ser que las personas mayores puedan seguir viviendo con autonomía, en su entorno comunitario, participando en la vida del municipio y prestándoles apoyos cuando los necesiten.
En Basauri ya venimos trabajando en esa dirección con programas de envejecimiento activo, actividades en los centros de personas mayores e iniciativas para combatir la brecha digital. Además, este año se ha inaugurado un nuevo centro de encuentro en Soloarte y, a principios del año que viene, se comenzarán a prestar los servicios de atención diurna y viviendas comunitarias.
En las últimas semanas la actualidad municipal ha estado marcada por las investigaciones sobre presuntas irregularidades urbanísticas. ¿Cómo está afrontando el equipo de gobierno esta situación y qué mensaje trasladarías a la ciudadanía? Los hechos denunciados son graves y nos corresponde aclarar si han existido irregularidades con el mayor rigor y transparencia, así como determinar las actuaciones que sean pertinentes. En ese sentido, ya se ha incoado un expediente sancionador a la empresa comercializadora del edificio de la plaza Arizgoiti y se ha notificado a las personas propietarias el requerimiento de restablecimiento de la legalidad urbanística respecto a los usos bajo cubierta del edificio, en caso de no ser estos los autorizados en la licencia otorgada por el Ayuntamiento.
Este es un asunto aún abierto, de gran complejidad, que debe aclararse en su integridad y que estamos abordando con toda la rigurosidad que merece, actuando en cada momento en función de la información disponible y atendiendo a los criterios técnicos y jurídicos que aportan nuestros servicios municipales.
Desde el PSE gestionáis áreas con impacto muy directo en la vida diaria. ¿Qué diferencia crees que aporta la forma de gobernar socialista dentro del equipo de gobierno respecto al PNV? La principal diferencia está en dónde se ponen las prioridades. En estos momentos estamos pisando a fondo el acelerador para garantizar el acceso a la vivienda de toda la ciudadanía.
Nuestra presencia en el gobierno ha puesto en el centro la necesidad de favorecer la construcción de vivienda asequible. Ha habido gobiernos municipales que no han priorizado las necesidades urgentes de la ciudadanía en materia de vivienda y hemos perdido oportunidades. Es el caso de la renovación de la zona de San Fausto, Bidebieta y Pozokoetxe. El PSE-EE votamos en contra del proyecto, que salió adelante con los votos de EAJ-PNV y EH Bildu. Teníamos claro que el diseño que aprobaron, con pocas viviendas y en su mayoría libres, daba la espalda a las necesidades que ya existían en nuestro municipio y que se mantienen: más vivienda protegida y también libre para atender la escasez de oferta. Se perdió una gran oportunidad que seguimos lamentando.
En contraposición a ese modelo, en breve tendremos una definición del proyecto de construcción de vivienda asequible en los antiguos terrenos de la fábrica de La Baskonia, de la mano del Gobierno de España. Se construirán 400 viviendas públicas que contribuirán a favorecer el acceso a una vivienda digna y asequible y a paliar el mayor problema que sufre gran parte de la ciudadanía. Este proyecto nació durante el mandato de la alcaldesa Loly de Juan. Ya entonces el PSE-EE apostaba por la vivienda asequible como el elemento que garantiza la posibilidad para todas las personas de desarrollar su proyecto de vida en Basauri.
Además, en breve también podremos aplicar las medidas que la declaración de Zona Residencial de Mercado Tensionado nos ofrece, con la limitación de los precios de los alquileres, entre otras. Las áreas que gestionamos tienen un impacto muy directo en el día a día de la ciudadanía, como la educación, la igualdad, el medio ambiente, el comercio o el empleo, entre otras, y trabajamos desde la cercanía, escuchando a los vecinos y vecinas y buscando soluciones concretas.
De cara al final de la legislatura, ¿qué te gustaría poder decir que ha cambiado en Basauri gracias a la gestión del PSE? Creemos y practicamos una única forma de gobernar: la de la política útil, la que sirve para mejorar la vida de las personas. Esa es la aportación que hacemos desde el PSE-EE al gobierno de Basauri. Creo que podemos decir que hoy Basauri es un municipio más accesible, con más oportunidades y con una mejor calidad de vida.
Esa es nuestra marca: poner siempre a las personas en el centro, impulsar acuerdos y transformar las necesidades en proyectos reales, apostando por servicios públicos de calidad. A Basauri todavía le quedan retos importantes por delante, y el PSE-EE tiene las ganas y la fuerza para afrontarlos. Siempre hemos entendido la política municipal de una sola manera: siendo útiles, por eso seguiremos centrándonos en resolver los problemas reales de la ciudadanía, lejos del ruido y las discusiones vacías.
Basauri
Basauri contará con 362 nuevas viviendas y 42 alojamientos dotacionales para 2029
La calificación de Zona Tensionada entrará en vigor el 31 de julio, tras lo que se construirán estas nuevas viviendas en un plazo de tres años

El consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, ha visitado esta mañana Basauri para presentar el plan de acción que acompañará a la declaración del municipio como zona de mercado residencial tensionado, la calificación que entrará en vigor el 31 de julio, una vez publicada la resolución en el Boletín Oficial del Estado.
Esta calificación permitirá limitar el precio del alquiler en todo Basauri. Según el índice de referencia que ha puesto en marcha el Gobierno Vasco, el límite de alquiler en Basauri será entre 500 y 800 euros, dependiendo de la zona y de las características de la vivienda. Los interesados pueden consultar el límite de precio a través del portal eremutensionatua.euskadi.eus
Plan de tres años
El Ayuntamiento de Basauri ha realizado una planificación en el periodo 2026-2029 para aumentar la oferta de vivienda, movilizar las viviendas vacías hacia el alquiler asequible, reforzar las ayudas públicas y acelerar la rehabilitación del parque construido.
Así, hasta 2029 se construirán 362 nuevas viviendas y 42 alojamientos dotacionales en diferentes barrios de Basauri: 242 viviendas protegidas y 24 alojamientos dotacionales en Azbarren; 18 alojamientos dotacionales y 24 viviendas tasadas en San Miguel Oeste; 36 viviendas libres en el área de San Fausto-Pozokoetxe-Bidebieta; 24 viviendas de protección social y 36 viviendas libres en Bizkotxalde.
«La declaración de zona tensionada permitirá limitar los precios de los alquileres y permitir a los basauriarras acceder a una vivienda de alquiler más barata. Este es otro hito dentro del conjunto de medidas que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Basauri para aumentar la oferta de vivienda y dar respuesta a una de las principales necesidades de los basauriarras «, ha dicho el alcalde, Asier Iragorri.
1.114 viviendas más de 2029 en adelante
Por otro lado, una vez finalizado el 2029, han anunciado que construirán otras 1.114 viviendas y 20 alojamientos dotacionales en Basauri, hasta llegar a las 1.476 viviendas y 62 alojamientos. Este gran incremento de la oferta residencial se basará en la colaboración entre el Gobierno Vasco, el Ayuntamiento de Basauri, la Administración General del Estado (a través del SEPES) y diversos promotores privados. En esta oferta combinarán vivienda protegida, vivienda tasada, vivienda libre y alojamientos dotacionales en función de las características de cada ámbito de actuación.
La Organización Pública Empresarial (SEPES) construirá 392 viviendas «destinadas al alquiler asequible» en terrenos de La Basconia. «También tendrán continuidad las próximas fases de Azbarren, así como los desarrollos previstos en el Sudeste de Baskonia, San Miguel Oeste, San Fausto-Pozokoetxe-Bidebieta y otros ámbitos de transformación urbana recogidos en el planeamiento municipal. En términos generales, estas actuaciones permitirán completar el objetivo de 1.476 viviendas y 62 alojamientos dotacionales y supondrá una de las mayores operaciones de ampliación de la oferta residencial prevista actualmente en Bizkaia», ha dicho la consejera Itxaso. Además, ha señalado en rueda de prensa que «para salir de la situación tensionada necesitamos más viviendas, sobre todo en alquiler y para eso la planificación es imprescindible».
Basauri
Pepe Godoy lleva la lucha contra los abusos en el deporte a las aulas universitarias
El basauriarra ha ofrecido su visión, experiencia y camino recorrido en la lucha contra la pederastia en el fútbol base. Este mes de julio ha ejercido como ponente en un curso estival sobre la protección de la infancia en la universidad de Adeje.

El vecino de Basauri Pepe Godoy continúa dando pasos firmes en la batalla contra los abusos sexuales a menores en el ámbito deportivo. En esta ocasión, el basauritarra ha acudido como ponente de excepción al curso de verano “Protección de la infancia y la adolescencia en el entorno deportivo”, un encuentro académico de gran relevancia organizado por la asociación Bienhecho en el municipio tinerfeño de Adeje, en colaboración con la Universidad de La Laguna.
Ante un aforo compuesto por profesionales del deporte y de la educación, el basauritarra ha ofrecido una ponencia donde ha compartido en primera persona su dura experiencia como víctima de abusos en su infancia, sufridos a manos de un exentrenador de fútbol local en Basauri. Su testimonio ha servido para concienciar a los asistentes de la necesidad de no mirar hacia otro lado. Además, ha presentado el cuento infantil Yodög, que sigue haciendo su camino con más de 20.000 descargas, traducido a diez idiomas y una difusión cada vez mayor en la sociedad.
El curso, codirigido por Daniel Arriscado Alsina (Universidad de La Laguna) y Gonzalo Silos Saiz (Bienhecho), busca sensibilizar y dotar de herramientas a quienes trabajan a diario con menores. En las sesiones se ha hecho especial hincapié en la obligación legal que, desde el año 2021, exige a todos los profesionales con contratos vinculados a actividades con menores de edad garantizar entornos de bienestar y aplicar protocolos proactivos que aseguren un trato digno, previniendo cualquier tipo de riesgo.
Recorriendo un camino
Además del testimonio de Pepe Godoy, las jornadas han contado con la voz de destacados expertos en la materia. Entre ellos participaron Gonzalo Silos y Samu San José, delegados de protección de la entidad organizadora; Laura Andreu Batalla (Universidad de Barcelona), especialista en la prevención de la victimización infantil; y el psicólogo Fernando González, quien expuso claves sobre bienestar conductual. En las próximas sesiones intervendrá la doctora Cristina Cárdenas (Universidad de Granada) para abordar la participación inclusiva y se proyectará el filme ‘Corredora’, centrado en la salud mental en el deporte.
Con esta intervención, Pepe Godoy continua recorriendo el camino comenzado en Basauri con la denuncia pública de los abusos sexuales, la publicación del documental ‘Hiru buruko munstroa’ junto al medio de comunicación Geuria y las charlas y formaciones ofrecidas en una infinidad de lugares para seguir educando a las nuevas generaciones de entrenadores y educadores, garantizando que el deporte sea siempre, y sin excepciones, un lugar seguro para la infancia.
Basauri
Sindicatos de Sidenor Basauri denuncian trabajar a 50ºC y acusan a la empresa de primar la producción
Las centrales ELA, LAB, La Senda de Ugarte y ESK denuncian temperaturas de hasta 50ºC en acería y un simulacro de incendio a 44ºC en plena alerta meteorológica.

La mayoría sindical de la planta de Sidenor en Basauri, compuesta por las centrales ELA, LAB, La Senda de Ugarte y ESK, ha emitido un comunicado en el que acusa directamente a la dirección de la empresa Sidenor Basauri de anteponer los niveles de producción a la salud física y mental de la plantilla. Según denuncian los representantes de los trabajadores, los operarios han tenido que afrontar las sucesivas olas de calor de mayo, junio y julio en condiciones «extremas», terminando sus jornadas laborales «destrozados» debido al estrés térmico sufrido en las instalaciones.
El sindicato señala que las temperaturas registradas en áreas como la acería han superado holgadamente los límites legales establecidos por la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la cual estipula una horquilla de entre 14 y 25 grados para este tipo de entornos comerciales e industriales. De acuerdo con la nota, en dicha sección se han alcanzado los 50ºC en varias ocasiones, una situación de calor extremo que ya ha obligado a varios empleados a acudir al botiquín de la empresa por problemas de salud.
Entre los incidentes citados por el comité de Seguridad y Salud, destaca lo ocurrido durante una de las jornadas más calurosas de junio. Tras solicitar formalmente a la empresa que adecuara el ritmo de producción ante el «riesgo grave e inminente» para el personal, la dirección obvió la petición y, al día siguiente a las 13:30 horas, en plena alerta de Euskalmet, programó un simulacro de incendio. Los operarios se vieron obligados a salir al exterior bajo una temperatura de 44ºC, equipados con todos los Equipos de Protección Individual (EPIS) y con las pulseras de aviso de temperatura pitando al unísono, una acción que los sindicatos tachan de negligente y contraria al propio plan de emergencias de la compañía.
Sin soluciones reales
Ante la falta de soluciones en las reuniones del comité, los representantes de los trabajadores advirtieron a la dirección con elevar los hechos a la Inspección de Trabajo. Aunque inicialmente percibieron un amago de cambio de actitud, la parte social lamenta que las medidas adoptadas ante las nuevas alertas meteorológicas han sido meramente «testimoniales, esporádicas y centradas en aparentar», sin llegar a aplicar soluciones reales ni efectivas en los puestos de mayor exposición.
Por último, subrayan que esta problemática no es exclusiva de la planta de Basauri, extendiendo la denuncia a todo el grupo industrial. En este sentido, recuerdan que la pasada semana la plantilla de la fábrica de Vitoria-Gasteiz se concentró para denunciar la ausencia de medidas preventivas tras registrarse varios golpes de calor. La mayoría sindical exige a Sidenor el fin de la «improvisación» y la aplicación inmediata de protocolos eficaces que garanticen de forma anticipada unas condiciones de trabajo seguras para toda la plantilla.
Basauri
El Social Antzokia de Basauri estrenará el 12 de septiembre ‘Santa Zeta’, la primera película de producción local
Tras lograr varios premios internacionales y pasará por la prestigiosa Semana de CIne de Terror de Donostia, el aclamado thriller de la productora basauriarra ManodeSanto se presenta ante sus vecinos.

El Social Antzokia de Basauri acogerá el sábado, 12 de septiembre, el estreno histórico de ‘Santa Zeta’, el primer largometraje considerado de producción íntegramente local. La cinta se proyectará a diario hasta el día 18. Las entradas ya están a la venta a 7 euros. «Para nosotros tiene un significado muy especial este estreno en Basauri, ya que se trata del estreno comercial en salas de cine», nos comenta Jordi Monedero, productor basauriarra de la vizcaína ManodeSanto, firma con sede en Basauri fundada en 2018 por el propio Jordi y el cineasta Antonio Muñoz de Mesa.
La cinta llega a la pantalla local avalada por su presencia y premios en festivales prestigiosos de primer nivel como Slamdance Film Festival (Estados Unidos) en la sección ‘Breakouts’, Indie Lincs International Films Festivals (Reino Unido) o el premio a Mejor Película Internacional de Ficción en The South Africa Independent Film Festival (Sudáfrica). Y es que la cinta ha tenido un largo recorrido desde México hasta Corea del Sur, pasando por Escocia o Países Bajos. Además, tuvo un exitoso debut en el Festival de Cine de Santa Bárbara (California, EE.UU.), donde se alzó con el Premio a la Excelencia. Entre nosotros también ha tenido su recorrido en la Semana de Cine de Terror de Donostia y en el FANT de Bilbao.
Jordi Monedero nos detalla que «además, este mes de agosto la película estará presente en el Festival Macabro de Ciudad de México, uno de los festivales de cine fantástico y de terror más importantes de Latinoamérica. También ha sido seleccionada para el NR1IFF – Mokpo National Road No. 1 Independent Film Festival, en Corea del Sur, ampliando así su recorrido por el circuito internacional asiático. Y en noviembre participaremos también en el Dumbo Film Festival, en Brooklyn (Nueva York).»
¿Qué es Santa Zeta?
Escrito y dirigido por Muñoz de Mesa, este thriller de acción independiente narra la historia de Zoe, interpretada por la actriz Nekane Otxoa. La trama sigue la doble vida de la protagonista: una popular influencer de viajes con millones de seguidores durante el día que, al caer la noche, se transforma en una implacable justiciera que persigue a pederastas motivada por el asesinato de su hermana pequeña.
El reparto principal se completa con las actuaciones de Izoko, Arlette Torres, Iván Villanueva, África Girón y el propio Jordi Monedero, quien también ejerce de productor. Asimismo, el apartado técnico destaca por una banda sonora original compuesta por Lola Barroso y grabada por la Banda de Torrejón de Ardoz, localidad natal del director.

Jordi y Antonio en Santa Bárbara con el premio a la Excelencia // Cedida
Para reflejar la dimensión global de la intriga y la denuncia social que plantea, la producción combinó un rodaje en escenarios internacionales como Seúl y Los Ángeles con localizaciones nacionales en Madrid, Bilbao y Basauri. Tras meses de recorrido por festivales, la proyección del 12 de septiembre en el Social Antzokia significará el esperado reencuentro del proyecto con el público de la localidad que lo vio nacer.






