Basauri
EL TEST | Ius Pérez: “¡En Basauri nos sobra arte! Tenemos de todo: actrices, cantantes, músicos, actores…”

El grupo vocal femenino basauritarra Zirzira Ahots Taldea cumple 10 años y está preparando el musical ‘Las mil y una cenicientas’ para celebrarlo a lo grande el domingo 17 de diciembre en el Social Antzokia. Referente entre los grupos de voces blancas, han participado en escenarios como el Teatro Arriaga, el Teatro Campos o Bilbao Aretoa. En la nueva producción para el aniversario se podrán escuchar los principales temas de musicales como Mamma Mia, Grease, El Rey León u Hoy no puedo me puedo levantar. La dirección artística estará en manos del músico, compositor y director basauritarra Ius Pérez, al que sometemos a nuestro test para conocer más detalles de Zirzira y de él mismo.
Zirzira cumple 10 años. ¿Un momento que recuerdes especialmente? En estos primeros 10 años hemos intentado crear un proyecto pero que se asociara siempre a nuestro pueblo. Por eso recuerdo con mucho cariño nuestra actuación final en las fiestas de Basauri cantando “Viva la Vida” mientras nuestra Eskarabillera emprendía ese viaje que nos hace pensar siempre en seguir avanzando.
¿En qué escenario os gustaría actuar? Lo cierto es que en esta andadura hemos actuado en el Arriaga Antzokia con varios proyectos, en el Victoria Eugenia, en el Gare Du Midi de Biarritz, el Teatro Campos también en varias ocasiones, la Sala BBK, el SKA de Santurtzi, el Bibao Arena, el Bizkaia Aretoa, el escenario principal de fiestas de Basauri, etc. No nos podemos quejar, hasta la fecha nuestros escenarios nos están tratando muy bien. Lo que hay que seguir es produciendo espectáculos que gusten al grupo y acerquen al público a nuestra forma de entender el arte.
¿Qué colaboración sería un sueño? Hemos colaborado con muchos artistas y este año también vamos a compartir algunos proyectos con artistas muy interesantes y muy conocidos. Por el estilo de grupo que tenemos, que cultiva la música pop y rock vocal de calidad, es muy fácil participar en otros proyectos ya que siempre estamos abiertas a dicha posibilidad. En su día hicimos un espectáculo de lo más atractivo con Ken Zazpi y hay varios grupos de referencia que nos gustan mucho; La Oreja De Van Gogh, Fito, etc.
A Basauri le falta… En los últimos años estamos viendo cómo algunas asociaciones o eventos están desapareciendo y en todos los casos se denota la falta de continuidad. Basauri tiene que saber que es un pueblo fantástico con una vida social y cultural hasta ahora impresionante y envidiable. Sin embargo, ese tejido ha sido posible gracias a la labor de muchas personas anónimas. Hay que poner en valor ese trabajo y conseguir que la juventud se conecte y se involucre en ellas si queremos que esto permanezca e incluso mejore. Igual hay que cambiar de modelo y adaptarlo, ¡hagámoslo! Pero debemos trabajar porque la juventud se sienta orgullosa de su pueblo de su asociacionismo y quiera implicarse para mantener su vida.
A Basauri le sobra… ¡Arte! Tenemos de todo; músicos, bailarines, cantantes, actrices y actores que están llevando el nombre del pueblo por todo el mundo y hasta consiguiendo prestigio internacional. Hay que sentir orgullo por ese trabajo que se hace desde las familias, escuelas, asociaciones que permiten que el respeto, la interculturalidad y la creatividad surja y se expanda.
¿Lo mejor de Basauri? Yo siempre he dicho que la gente de Basauri es muy acogedora y tolerante. En los últimos tiempos hemos tenido algún caso puntual de justo lo contrario pero no empañan la buena fama que tenemos y que queremos seguir manteniendo.
Un rincón que visitar en Basauri. A mí me encanta pasear por las riberas del río y en especial la zona del antiguo puente de San Miguel. Siempre me trae un recuerdo bonito y en algunos momentos inspiración para mis proyectos.
Un libro. Uno de los 4 que he leído este verano; “El Ladrón de Rostros” de Ibon Martín, uno de mis últimos descubrimientos; una historia escalofriante y totalmente aconsejable en uno de nuestros parajes ideales, el Monasterio de Arantzazu. Es verdad que me gusta la novela y si hay misterios mucho mejor.
Una serie. Buf, tocado y hundido. Hasta ahora soy experto en comenzar series y no terminarlas nunca. Siempre he sido más de películas. Es un formato que me parece ideal para contar una historia.
Una película. Invictus. Una película genialmente dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon. Es una película muy emocionante y llena de valores. Cada frase e imagen nos hace reflexionar. Además, sabiendo que es una historia basada en hechos reales me hace pensar que está claro que hay otra forma de construir un mundo cuando están las personas correctas dirigiéndolo.
Último teatro, espectáculo, concierto… que has visto. Me gusta mucho ver espectáculos en vivo y lo recomiendo a todo el mundo. Hoy en día la oferta es increíble y es una opción ideal si te quiere regalar algo que luego recuerdes con cariño. Uno de los últimos que más me gustó fue Impulso de Mayumaná.
Una fecha, recuerdo, foto… inolvidable. Por mi forma de ser, me encanta disfrutar cada momento y eso hace que muchos de ellos sean especiales. Uno de los últimos que recuerdo con mucho cariño ha sido la celebración de mi último cumpleaños donde pude hacer realidad uno de mis deseos desde hace años.
¿Una figura histórica a las que admires? Más que una figura, desde siempre me ha llamado la atención la civilización Egipcia. Este año he tenido la posibilidad de apreciarla mejor in-situ y me sigue fascinando conocer todo lo que pudieron avanzar, aunque, por nuestra propia naturaleza, también he comprobado que nos encanta destruir nuestro propio legado en vez de cultivarlo y aprovecharlo.
¿Cuál es tu posesión más preciada? La gente que me rodea, me quiere y me cuida que no es poca ni poco lo que hacen por mí.
¿Principal rasgo de tu carácter? Soy una persona muy abierta que le gusta ver siempre el lado bueno de las personas, los momentos y las cosas. Por supuesto que siempre hay aspectos a mejorar, pero tirando del mejor lado de cada uno es como se consigue llegar a disfrutar de cada persona y momento.
¿Qué no perdonarías? Desde luego algo muy gordo tiene que pasar para llegar a ese caso. Lo que sí es verdad es que cada vez pongo más en valor temas como la salud mental y, a veces, es importante realizar una desintoxicación emocional. No todas las personas que se acercan a nuestras vidas nos van a ayudar a vivirla felizmente y en ciertas ocasiones hay que mantener unas distancias prudenciales.
¿Qué cualidad aprecias en los demás? Me gusta mucho rodearme de personas que respetan la diversidad, que son tolerantes, generosas. Es muy fácil encontrarlas en Basauri.
¿Tu ideal de felicidad? ¿Dónde y cuándo eres feliz? Si preguntaras a mi entorno estoy seguro que te responderían mejor que yo. En general me encanta trabajar y darlo todo por que la gente sea feliz cuando está conmigo, por generar momentos que merezcan la pena y, cómo no, viviendo así, uno consigue la felicidad un poco más fácil.
A qué otra persona de Basauri deberíamos hacer este test y por qué. Me encantaría conocer un poco más a la Eskarabillera y saber qué opina de nuestro pueblo ella que lo conoce desde hace tanto tiempo.
Basauri
Francisco Panera: “Hay silencios que son directamente cómplices del abuso infantil”

El escritor basauritarra Francisco Panera aborda por primera vez los abusos sexuales a menores en Buffón, su sexta novela, publicada por Terra Ignota Ediciones. Una historia de ficción que comenzó a tomar forma a raíz de sus conversaciones con el también basauritarra Pepe Godoy, quien hizo público en 2018 que había sufrido abusos sexuales durante su infancia. Panera deja claro, sin embargo, que la novela no cuenta su historia ni pretende recrear su caso. El protagonista es Juanlu, un destacado futbolista local de 13 años que, durante el confinamiento de 2020, se enfrenta a una situación extrema después de años de abusos por parte de una persona de gran relevancia dentro de la institución deportiva.
Después de Paisanaje, ¿qué fue lo que te llevó a querer escribir Buffón y qué te atrajo de esta historia para decidir convertirla en una novela? Por un lado quería cambiar de registro, pero sin dejar de lado temáticas de calado social, algo que llevo haciendo desde mi cuarta novela, ya que las primeras son de género histórico. Tenía un proyecto bastante definido, pero ocurrió algo inesperado. Una tarde, conversando con Pepe Godoy, a quien de sobra conocéis por dar visibilidad a los abusos sexuales que padeció en la infancia, me planteó la posibilidad de llevar a un libro parte de sus experiencias. La idea tomó fuerza rápidamente y me lancé a escribir sobre algo totalmente distinto de lo que había hecho hasta el momento.
La novela nace de las conversaciones que mantuviste con Pepe Godoy. ¿Cómo fue el proceso de tomar esas experiencias reales y transformarlas en una historia de ficción? La idea inicial no era escribir una novela. Iba a por un ensayo. A base de encuentros, de diálogos en torno a unas cañas o un café, daría forma a un libro en el que Godoy expondría su experiencia personal, puntos de vista para combatir la pederastia y a sus encubridores, bien sea por acción u omisión… Pero tras dos o tres meses, aquello fracasó. Estaba escribiendo un libro durísimo, un relato que iba a hacerle daño a su protagonista por diversos motivos y no quiero ser el autor de una obra así. Aquellas sesiones creo que a Pepe le desanimaban y a mí me llenaban de dudas.
Así que le propuse cambiar el enfoque. Con todo lo que ahora sabía, siendo conocedor de circunstancias que jamás habría imaginado, tenía abundante material para ponerme a escribir (siempre desde la ficción) una novela que no abordaría su caso particular. Eso lo tenía muy claro, aunque lógicamente, Buffón puede compartir puntos y sensaciones comunes a sus vivencias, como a las de miles de víctimas que han padecido abusos sexuales en su infancia.
El protagonista es Juanlu, un chico de trece años víctima de abusos. ¿Qué fue lo más difícil de ponerte en su piel y construir su manera de ver y entender lo que le está ocurriendo? Por un lado, comprender que, aunque qué lejos queda nuestra infancia, qué equivocados estamos si creemos que aquellos niños que fuimos han desaparecido. Tuve que volver a ser aquel chaval. Con la particularidad de que, aunque yo no sufriese abusos, como Pepe o como Juanlu, sí que tenía que bucear en mis recuerdos para llegar a instantes malos o momentos críticos por los que todos habremos pasado en la vida, especialmente en la infancia. Una manera de ir viviendo y sintiendo el personaje, como haría un chaval de 13 años en su situación.
Fue complicado porque Juanlu vive un infierno del que quiere huir sin que nadie conozca su condición de víctima y eso le obliga a encarar numerosas contradicciones. Está luchando también contra sí mismo para, día a día, hora a hora, mantenerse firme. Pero el puñetero destino le ha condenado a entablar una batalla épica y solo es un niño que quisiera ser como los demás.
El título de la novela, Buffón, llama la atención desde el principio. ¿Por qué elegiste ese nombre y qué significado tiene dentro de la historia? Juanlu es portero de fútbol, pero muy, muy buen portero, y Buffon es el apellido de uno de los más grandes porteros de las últimas décadas, Gian Luigi Buffon. En ese equipo de ficción en el que el chico juega, es común que los jugadores más destacados adopten los sobrenombres de algunas figuras históricas del fútbol. Al margen de eso, la similitud entre ese apellido italiano (ojo, sin tilde) y el término bufón en castellano genera un juego semántico entre el mote y el posible significado en otro idioma. Juanlu se siente el bufón de su agresor, sabe que es su juguete y, así todo, ha consentido en que le ponga ese mote, que, en teoría, enaltece su figura deportiva.
Por eso en el relato a veces el lector se encontrará el término con una o dos efes, con o sin tilde… Ya te adelanto que no se trata de erratas, es algo totalmente pretendido. Dudé bastante tiempo sobre qué título poner a la novela y, aunque el que he escogido sea un tanto enigmático, creo que así, Buffón, con tilde y la efe doble, resulta bastante apropiado.
En la novela aparecen señales que pueden pasar desapercibidas para quienes rodean al menor. ¿Por qué crees que a veces somos incapaces de identificar una situación de abuso, incluso cuando existen señales que deberían alertarnos? Muchas veces nos convencemos de que se trata de algo impensable. Un término que emplearon muy acertadamente en las campañas en contra del abuso infantil, que llegaron después de que Pepe denunciara su caso, convirtiendo en eslogan aquello de ‘Dejemos de pensar que es impensable’
Si algo así sucede en un espacio de supuesta seguridad para el menor, como la familia, el ámbito educativo o el deportivo, es complicado renegar de ciertos dogmas preconcebidos. Se confunden los indicios y, a veces, quien sospecha se puede llegar a autocensurar. Pero tenemos la otra cara también y, por desgracia, tampoco poco frecuente. Hablo de los silencios cómplices de terceros que, llegando a tener conocimiento o sospechas muy fundadas de que hay algo muy turbio entre un menor y un adulto, quizá sobre alguien relevante dentro de un grupo o institución (colegio, equipo, Iglesia, familia…), deciden no intervenir, se ponen de perfil o directamente desacreditan a la víctima, como, por ejemplo, tan frecuente ha sido históricamente en la Iglesia católica y su ámbito educativo. Los motivos, en función del caso concreto y de la institución, pueden ser muy variados: económicos, descrédito, vergüenza…

El protagonista de Buffón es Juanlu, un joven futbolista de 13 años. / Cedida
Abordar una historia sobre abusos infantiles implica enfrentarse a una realidad especialmente dura. ¿Cómo has conseguido contarla sin suavizarla, pero evitando también caer en el morbo? Con eso he tenido especial cuidado y me ha costado bastante encontrar la vía, pero creo haberlo conseguido. No podía escribir una novela sobre el abuso infantil invisibilizándolo. ¡Qué más quisiera el agresor! Además de que sería cubrir deliberadamente a la víctima con un nuevo velo de vergüenza. Y lógicamente, tampoco me iba a recrear en ello, buscando morbo y carnaza.
Por eso opté por darle la voz al menor. Va a ser el propio personaje o la voz narradora, cuando bucea en sus recuerdos, quien nos revele lo que ha pasado. Piensa en la manera en que te contaría algo así un chico de trece años si te ganas su confianza y él vence la vergüenza. Ese chaval no emplearía subterfugios, no minusvaloraría los hechos. Su relato sería dubitativo, sencillo, pero también claro y duro.
¿Crees que hemos avanzado como sociedad a la hora de hablar de los abusos sexuales a menores o todavía sigue pesando demasiado la ley del silencio? Algo se avanza, pero todo va muy lento. Especialmente los cambios que tienen que ver con la mentalidad de la sociedad. Cubrirse de pudor porque hayan abusado de un menor a tu cargo, para de inmediato cubrir a la víctima de vergüenza, me parece contraproducente, humillante y cruel. Lo mismo que cuando se les estigmatiza. Eso ha pasado y sigue pasando. ¿Puede que en menor medida? No lo sé, porque habría que buscar una respuesta llena de matices, pero desde luego que sigue ocurriendo.
Ha habido cambios legislativos que favorecen resarcir a las víctimas al eliminar o ampliar plazos de prescripción de los delitos, pero claro, hablamos de medidas punitivas, de castigar, y lo terrible es llegar tarde a eso, al no haber podido constatar el riesgo de abuso en su momento, si ello hubiese sido posible. Tengamos claro que hay silencios que no nos apartan de un problema, que no eluden nuestra hipotética responsabilidad. Hay silencios que son directamente cómplices. Enfoquémoslo por ahí, para que nadie se ponga de perfil.
En cualquier caso, aunque hablemos del mundo que rodea a una víctima infantil de abusos, de leer las posibles señales, no perdamos el norte y tengamos claro que en el centro de esta historia, al lado del niño, hay un adulto que, desde una posición de confianza o de privilegio, parapetado a veces tras esos silencios cómplices, está destrozando la vida de una criatura. Las consecuencias son muy graves como para desdeñar las alertas que podamos percibir, obviamente siempre desde el rigor y la sensatez. Si a una víctima adulta le duele revelar algo así, si como sociedad nos cuesta hablar sobre ello, aun siendo casos ajenos, ¿qué podemos esperar que haga un niño, por sí solo, para salvarse?
Después de todo el proceso de escribir esta novela, ¿qué te gustaría que sintiera o que se llevara consigo el lector cuando llegue a la última página de Buffón? Por un lado, que se sorprenda de que ha llegado pronto al final, porque ha leído deseando pasar de página, absorbido por el ritmo de la trama, ya que, aunque se trata de una ficción, esta no tiene nada de fantasía. Que constate que algunas víctimas se transforman a su pesar y, sin ellas mismas saberlo, en auténticos héroes, independientemente del final que el destino les depare. Y que le ha dedicado su atención a una novela dura en algunas páginas, emotiva y esperanzadora en otras, pero que, por encima de todo, ha leído una historia de valor y coraje en la infancia.
Basauri
El parque de Bizkotxalde gana caminos accesibles, nuevo mobiliario y más zonas verdes

El parque de Bizkotxalde estrena mejoras en su zona baja, donde se han renovado los pavimentos y acondicionado caminos, escaleras y rampas para facilitar el paso. Las obras también han permitido habilitar como senderos accesibles algunos recorridos que los vecinos ya utilizaban. Además, se han renovado la acera entre Arizko Ikastola y Azbarren, los bordillos y la iluminación.
El parque contará con 65 bancos nuevos y otros diez recuperados, nueve papeleras, una fuente, la escultura del párroco de Pozokoetxe y nuevas barandillas. Además, se plantarán 20 árboles sin retirar ninguno de los existentes. Los tres ejemplares que estaban junto a las mesas de ping-pong se han trasladado a otra zona para renovar este espacio deportivo. Según la concejala de Urbanismo, Zuriñe Goikoetxea, la superficie verde ha aumentado unos 500 metros cuadrados, a falta de confirmación mediante una medición topográfica. La plantación comenzará en noviembre.
De este modo, a primera fase está terminada, salvo algunos remates, y la acera junto al parque ya está abierta al paso peatonal. Durante los San Faustos seguirán los trabajos en el paso de peatones y la zona de contenedores de la ronda de Uribarri. Después de las fiestas se ampliará hasta los cuatro metros la acera frente a Arizko Ikastola y la futura haurreskola, y se estrechará la calzada para reducir la velocidad del tráfico y mejorar la seguridad de peatones y escolares.
Basauri
Urtzi Zárate: “La Eskarabillera es, exagerando un poco, uno de los amores de mi vida”

Cada año, antes de que arranquen los San Faustos, Urtzi Zárate tiene una cita ineludible con la Eskarabillera. Este creativo basauritarra es el responsable de restaurar y poner a punto uno de los símbolos más queridos de las fiestas, cuya imagen renovó en 2016, cuando su cuadrilla, Zoroak, quedó primera. Su vínculo con la figura viene de mucho antes: de niño ya hacía Eskarabilleras de plastilina que regalaba a las amigas de su madre. Hoy sigue cuidándola cada año para que vuelva a lucir en las calles de Basauri.
Su trabajo creativo va mucho más allá. Zárate diseña escaparates, crea escenografías y transforma espacios para eventos, mientras prepara nuevos encargos como la gira de Izaro y los proyectos navideños, entre ellos las carrozas y el vestuario de Olentzero y los Reyes Magos. A todo ello suma ahora un nuevo reto: abrir su propio local en Basauri. Las obras están en marcha y espera tenerlo listo antes de que termine el año.
¿Cómo surgió la idea de cambiar la imagen de la Eskarabillera? Creo que fue en 2016, después de que mi cuadrilla, Zoroak, quedase primera. Nos tocó llevar a la Eskarabillera y, la verdad, estaba bastante fea. Llevaba años pensando que tenía un cuerpo muy cuadriculado, poco femenino, que no era más que un cajón cuadrado. Así que dije: “Aquí hay que hacer algo, porque esto no puede ser”. Preparé un proyecto bastante detallado, con bocetos, y se lo presenté a Herriko Taldeak. También me informé de cómo eran las primeras Eskarabilleras, que llevaban una mano en la cabeza sujetando el cesto. Mi primer boceto iba por ahí, con uno de los brazos sujetándose la cabeza. Presenté el presupuesto, los dibujos y todo el dossier, y así empezó el cambio de imagen de la Eskarabillera.
¿Qué supuso para ti, como basauritarra, poder darle una nueva imagen? Para mí es un privilegio haber podido dar forma a ese cuerpo definitivo y diseñar una imagen más cuidada, más favorecida, más femenina; más mujer, más señora. Es como un regalo. Poder darle forma y cuidarla cada año es un auténtico privilegio.
La Eskarabillera ha cambiado de aspecto con los años, pero sigue siendo reconocible para los basauritarras. ¿Cómo se puede renovar una figura tan emblemática sin perder su esencia? Creo que la esencia está en la cara, en esa expresión de felicidad extrema. En los últimos años he trabajado especialmente los ojos para que brillen más y la mirada sea más abierta. También he cuidado la boca. Se mantiene el molde original, pero con algunos retoques y un punto de fantasía. El ojo tiene mucha vida, muchos detalles y brillo, y también he trabajado los pómulos. La figura y el tamaño se mantienen más o menos, incluido el pecho, que ya estaba en la original. La ropa también ha cambiado. Antes era un saco que la vestía de arriba abajo y ahora lleva camisa, falda y todos sus elementos bien hechos. Sigue siendo el mismo tipo de tela, y eso ayuda a que no pierda su esencia.

Boceto y estructura metálica de la renovación de la Eskarabilera hace 10 años / Cedida
¿Qué trabajos concretos haces antes de cada San Fausto para dejarla preparada y qué partes requieren más atención? Cada año hay que ponerla un poco a punto. Son muchos días, la toquetea mucha gente y hay niños que se cuelgan de sus manos. También pueden pisarle el vestido. Dentro de ese cuerpo tan grande lleva su saya, sus complementos y sus cositas, aunque no se vean. Los retoques dependen también de cómo haya sido el tiempo y de si ha llovido. La cara suele llevarse bastantes golpes y roces. No sé por qué, pero es una de las partes que más sufren. El año pasado y este ha habido que restaurarla por completo. La cabeza es de fibra de vidrio y corresponde al molde original, que es el más bonito. Esa es la que va en el cuerpo; hay otra réplica que se lanza con los globos y una tercera de repuesto.
Este año llegó con agujeros en la nariz y en el labio por una caída, así que hubo que pulirla. Lo complicado es que no se note el arreglo, la chapa y pintura. Las manos también dan trabajo. A veces los críos se cuelgan de ellas, pero no están hechas para soportar peso. Son como de papel maché, aunque llevan refuerzos y fibra. Si no se tiene cuidado, se estropean.
La Eskarabillera que se lanza con globos ha llegado a aparecer a muchos kilómetros de Basauri. ¿Cuál es la historia más curiosa que recuerdas de alguno de esos viajes? La que se lanza con los globos no es la Eskarabillera que va en el cuerpo. Para el lanzamiento se hace una cabeza aparte, que en los últimos años es de corcho, porque es más barata y, si cae al mar, flota. El año que la lanzamos nosotros, apareció en Francia, perdida en un bosque, y estuvo allí durante meses. ¡Imagínate cómo estaría después de tanto tiempo a la intemperie, con toda la humedad! Hay varias Eskarabilleras que se han perdido y después se han recuperado y siguen por el pueblo. A una le falta la nariz, otra tiene la pintura estropeada por la humedad y otros factores… Cada una tiene su historia.
Después de tantos años trabajando con ella, ¿qué significa para ti verla un año más en las calles de Basauri y saber que también lleva una parte de tu trabajo? Es un orgullo enorme. Verla por ahí y decir «esto lo he hecho yo» es una fantasía. Soy superfan desde pequeño. Con diez años o incluso menos ya hacía Eskarabilleras de plastilina y se las regalaba a las amigas de mi madre y a todo el mundo. Y ahora la Eskarabillera es cosa mía. Es uno de los amores de mi vida, exageradamente. Además, toda la estructura de metal la hizo gente de Basauri, así que lleva mucho ADN de Basauri.
Basauri
Bosteko reúne en Basauri las obras de Maider Gonzalo, Zuhar Iruretagoiena y María Muriedas

La Torre de Ariz acoge hasta el 30 de octubre la exposición No puedo ver el mar desde la plaza, dentro de la vigésimo novena edición de Bosteko, con obras de Maider Gonzalo, Zuhar Iruretagoiena y María Muriedas. La muestra reúne dibujos, esculturas, fotografías y vídeos en torno al cuerpo, los gestos y los procesos de creación. El 23 de octubre habrá además visitas guiadas: a las 18.00 horas en euskera y a las 19.00 horas en castellano.
La exposición invita a fijarse en aquello que habitualmente queda oculto detrás de una obra. Para ello, las tres artistas parten de acciones, movimientos y repeticiones para mostrar cómo las decisiones y el propio proceso de trabajo también forman parte de la creación artística. Maider Gonzalo presenta dibujos en los que las miradas, el color y las formas llenan el espacio y permiten intuir el gesto de la mano que los ha creado. Zuhar Iruretagoiena aporta un conjunto escultórico realizado en aluminio, con piezas como cuchillas, mallas y las denominadas ‘puñetas’, objetos situados entre la protección y la coquetería.
Por su parte, María Muriedas presenta Triple X, una instalación que parte de una acción fotográfica registrada en vídeo y que invita al visitante a detenerse en unos movimientos sutiles y pausados. Bosteko está organizada por los ayuntamientos de Basauri, Amorebieta-Etxano, Getxo y Leioa, con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia. Tras su paso por Basauri, la muestra continuará su recorrido por Amorebieta, Getxo y Leioa,
Basauri
Basauri adaptará la tasa de basuras al tamaño y habitantes de cada vivienda

El Ayuntamiento de Basauri cambiará en 2027 la forma de calcular la tasa de recogida de residuos para ajustar mejor el importe a las características de cada vivienda. La propuesta de ordenanzas fiscales del gobierno municipal plantea tener en cuenta la superficie catastral y el número de personas empadronadas, además del número de aperturas del contenedor de residuos orgánicos. El sistema actual, implantado en 2026 para adaptarse a la normativa europea, combina una parte fija y otra variable en función del uso del contenedor.
Con la nueva fórmula, quien recicle seguirá pagando menos y las personas que vivan solas pagarán también menos que las viviendas con más habitantes, según ha explicado el alcalde, Asier Iragorri. El cambio busca avanzar hacia el cumplimiento de la normativa europea, que establece que el coste de la recogida de residuos debe ser asumido íntegramente por quienes utilizan el servicio.
ACTUALIZACIÓN DEL 3,2%
Además, el Ayuntamiento propone una actualización del 3,2% del resto de impuestos y tasas municipales, correspondiente al IPC interanual de abril. En materia de vivienda, los inmuebles cuyo titular haya fallecido durante el año anterior podrán quedar exentos del recargo del 150% del IBI aplicado a las viviendas vacías, siempre que se liquide la plusvalía municipal durante el año siguiente. Se mantiene también la bonificación del 99% del IBI para quienes cedan sus pisos a programas públicos de vivienda vacía como Bizigune o ASAP. Asimismo, seguirán las bonificaciones para personas desempleadas, perceptoras de RGI, estudiantes, personas vulnerables y familias numerosas.
Otra de las novedades será la creación de un impuesto sobre las estancias turísticas, con un gravamen de 1,50 euros por persona y noche en apartamentos turísticos y de 4,50 euros por habitación y noche en viviendas de uso turístico. La propuesta ha sido presentada en la Comisión de Hacienda y los grupos políticos podrán presentar enmiendas hasta el 15 de octubre.






