Basauri
Danbolin Txistu Elkartea: “Nuestro objetivo es que la música de txistu perdure en Basauri”

Danbolin Txistu Elkartea ha celebrado cuatro décadas de historia llevando el txistu al centro de la vida cultural de Basauri. El colectivo, nacido en 1985, conmemoró hace unas semanas su 40 aniversario con un gran concierto en el Social Antzokia, un evento multitudinario que reunió sobre el escenario a más de 180 músicos, coralistas y dantzaris. Con motivo de esta efeméride, hablamos con Pili Castro, directora de la banda desde 2011, para repasar la trayectoria del grupo, sus principales hitos y los retos de futuro de una agrupación clave en la vida cultural del municipio.
¿Qué significa para Danbolin Txistu Elkartea cumplir 40 años de historia? Hace 40 años no pensábamos en esta dimensión de tiempo, solo en que en Basauri siguiera habiendo txistularis. ¿Qué sentimos ahora, 40 años después? Satisfacción por la labor realizada y sus frutos, orgullo; pensamos que algo habremos hecho bien para llegar hasta aquí. Pocas agrupaciones musicales amateur tan numerosas habrá, evidentemente con gran diversidad entre sus participantes, unidos por un mismo objetivo: que la música de txistu perdure en Basauri y que un grupo de txistularis se escuche con cierta calidad en todo tipo de actos.
Danbolin nació en 1985 de la unión de los txistularis de los grupos de danza de Basauri. ¿Qué queda hoy de aquel espíritu inicial? Aquellos años, en torno a tres núcleos había grupo de danzas, grupo de txistularis, a veces clases de euskera… De esos tres grupos de txistularis algunos tocaban en los grupos de danzas, también pasacalles y romerías… A veces coincidíamos en las fiestas y tocábamos juntos… Cuando decidimos juntarnos y formar una sola agrupación de txistularis, también pensamos en fundar una escuela de txistu, en crear cantera. Organizamos una academia en la que, aunque periódicamente se realizaban algunos exámenes individuales, el objetivo era ensayar en grupo. Además, pensamos que fundar una gran banda de txistularis podría animar a la gente joven a seguir mejorando y formar parte de esa banda. A partir de la creación de la Escuela Municipal de Música, fuimos dejando la labor de enseñanza y, ahora, contamos con la banda, de casi 40 componentes. Aunque los tiempos van cambiando, el espíritu de continuar con la actividad del txistu en el municipio sigue intacto y seguimos teniendo ilusión.
¿Cuáles han sido los mayores retos en el camino? El comienzo fue ilusionante. Tuvimos que comenzar por enseñar lectura musical, práctica de la métrica y el solfeo, txistu, ritmos de tamboril… De repente nos encontramos con más de 200 alumnos y alumnas. Poco a poco la academia de txistu fue dando frutos, el alumnado más aventajado se fue incorporando a la banda… y empezamos a dar conciertos bastante numerosos bajo la dirección de Josu Zorriketa.
Posteriormente ha habido relevos en la dirección de la banda (Jose Luis Lezama, Joseba Ibarra, Eneko Pereda, Ivan Nieto y, desde 2011, Pili Castro). A finales del año 1999, bajo la dirección de Joseba Ibarra, se grabó un disco: Danbolin. Es una “rara avis” en el panorama musical vasco, pues se trata de un disco grabado profesionalmente en una conocida casa discográfica y en el que una agrupación numerosa de txistularis no profesionales toca muy afinado piezas populares, clásicas y modernas, unas solo con la banda de txistularis y otras acompañados por otros instrumentos. El disco lo presentamos en el social coincidiendo con el 15º aniversario.
Otro punto destacado es la colaboración habitual con otros músicos vinculados a Basauri y a txistularis de la banda. ¡Sin duda! El txistu se oye en el pueblo en las fiestas patronales (San Miguel y San Fausto), además de en las fiestas de los barrios, en la ermita de San Martin, el Olentzero, además de romerías y eventos folklóricos como el Euskal Herriko Dantza Agerketa y, en general, siempre que se nos requiere. Todos los años desde 2006, el 12 de octubre, en plenas fiestas de San Fausto, organizamos el “Txistularien Topaketa”. Acuden txistularis de muchas localidades de Bizkaia (Bilbao, Getxo, Orduña, Zornotza, Mungia, Lekeitio…). ¡Más de 100 txistularis tocando juntos! Después de una comida de hermandad, seguimos tocando hasta la noche.
La fiesta de los txistularis en Basauri es una referencia para muchos txistularis de Bizkaia que siempre nos felicitan por la excelente organización y lo bien que se lo pasan entre nosotros. Además, el público basauritarra disfruta al escuchar y ver tocar a tantos txistularis juntos. También hemos pasado por diferentes locales. Recordamos los años en los que ensayábamos en la antigua plaza del mercado y cómo también dábamos clase en los locales de los grupos de danza y en diferentes colegios de Basauri. Actualmente estamos en un local en la calle Ibaigane, junto al EPA, que compartimos con los grupos de danza Agintzari y Basauritar. El mayor reto siempre es mantener activos a los integrantes del colectivo y buscar pequeñas novedades que nos alienten.

¿Qué papel han tenido las personas que han pasado por Danbolin —músicos y familias— para llegar hasta aquí? Ha habido mucha implicación por parte de mucha gente, desde los primeros fundadores hasta aquellos alumnos que después han ido adquiriendo responsabilidades organizativas o formando parte de la junta directiva, y así se reconoce, sobre todo, por la gente que se mueve en el ámbito de la cultura y de la música. Además, hay que tener en cuenta que toda nuestra labor es voluntaria y que los ingresos que obtenemos (subvención municipal, venta de lotería, pago por algunas actuaciones…) los destinamos a cubrir los gastos de material, partituras, vestuario, desplazamientos… Somos un grupo en el que la gente colabora mucho y nos organizamos bien para atender a las actuaciones y también para realizar todo el trabajo que hay detrás. Sin duda, también hay que agradecer a nuestras familias, que nos apoyan y nos acompañan. Y que comprenden que hay momentos en los que tenemos que dedicar más tiempo, como ha sido la preparación de nuestro 40 aniversario.
¿Cómo se ha trabajado el relevo generacional dentro del grupo a lo largo de los años? Cuando teníamos la academia de txistu era más sencillo, puesto que nuestros propios alumnos iban incorporándose a los ensayos de la banda. Poco a poco la banda se iba agrandando y los pasacalles y romerías eran más numerosos. Ahora, la incorporación de nuevos txistularis es más lenta. Nos preocupa cómo hacer que el alumnado que aprende en la Escuela de Música se sume a las actividades de Danbolin. Tanto a lo que se hace en la calle como a la parte de los conciertos de la banda. Sin duda, el relevo generacional es el mayor reto que tenemos actualmente.
La colaboración con otras agrupaciones y tradiciones musicales ha sido constante. ¿Qué os aportan estos intercambios? Contar con otros músicos y colaborar con otras asociaciones nos da la posibilidad de tocar cosas nuevas y nos obliga a ampliar nuestro repertorio. En nuestras actuaciones buscamos ofrecer al público música diversa, y esto nos exige buscar propuestas diferentes, seguir innovando y aprendiendo juntos. Creemos que gracias a estas colaboraciones podemos ofrecer espectáculos más completos, que hemos sorprendido al público más de una vez y que también conseguimos generar cierto interés.
Además, estamos orgullosos de que los músicos que participan en nuestros conciertos lo hacen de manera desinteresada. Asimismo, hacer cosas con otros grupos del pueblo (sobre todo las corales y los grupos de danza) es, desde nuestro punto de vista, una manera de hacer pueblo, y en ello Danbolin ha tenido y tiene un papel importante. También guardamos muy buenos recuerdos de nuestras actuaciones en Berriozar y especialmente en San Martín de la Virgen del Moncayo, que nos ha acompañado en nuestro 40 aniversario, fruto de intercambios con las bandas locales de esos municipios.
Mirando atrás, ¿qué valores creéis que definen a Danbolin y explican su continuidad en el tiempo? Formamos una agrupación de personas muy diversas a las que nos une un objetivo común: nos gusta la música y queremos que la música de txistu se siga escuchando en Basauri y fuera de Basauri. Evidentemente, eso exige cierto nivel de sacrificio. Toda la labor organizativa corre de nuestra cuenta, cada txistulari tiene sus obligaciones laborales, familiares, etc., pero obligatoriamente hay que acudir a ensayos. Desde luego, en Danbolin hay mucho compromiso: con el txistu, con Basauri y con los y las basauritarras, y también con la cultura vasca. Y también hemos llegado hasta aquí gracias al apoyo del Ayuntamiento, que nos cede el local y nos concede una pequeña subvención, de quienes nos invitan a tocar (Herriko Taldeak, comisiones de fiestas, otros grupos), el Colegio San José (que nos cede muchas veces sus instalaciones para ensayar) y, por supuesto, del público que nos aplaude.
A modo de balance tras el 40 aniversario, ¿qué os deja esta celebración y qué futuro imagináis para Danbolin? El balance es muy positivo. Si en el año 84 nos hubieran dicho que íbamos a ser lo que somos ahora, no nos lo habríamos creído. Somos una agrupación de txistularis numerosa, tocamos afinados (no es fácil, como no es fácil que 30 flautas o 30 clarinetes toquen juntos y afinados). Y se nos ve y se nos escucha en todas las fiestas del pueblo, se nos reconoce fuera del pueblo y el concierto de celebración del pasado mes de noviembre fue apoteósico. ¿Qué más podemos pedir? El aniversario ha supuesto mucho trabajo y muchos gastos. Pero nos ha dejado un gran sabor de boca y mucha satisfacción. Ahora habrá que seguir en esa línea y empezar a pensar en la celebración del medio siglo.
Basauri
Basauri transforma Zumalakarregi con una reurbanización integral y más accesible

El Ayuntamiento de Basauri ha finalizado las obras de reurbanización integral de la calle Zumalakarregi, una actuación que ha supuesto una inversión de 1.357.820 euros y que ha permitido renovar por completo este entorno urbano. Los trabajos han incluido la mejora del pavimento de aceras y calzada, la adecuación de pasos de peatones, barandillas y zonas de aparcamiento, así como la eliminación de barreras arquitectónicas, con el objetivo de hacer la calle más accesible y segura para la ciudadanía.
La intervención ha puesto especial atención en la seguridad peatonal, elevando la calzada en los cruces hasta la cota de la acera para calmar el tráfico y facilitar los desplazamientos a pie. Además, se han ejecutado mejoras junto a la línea ferroviaria, con nuevos muros de hormigón para salvar el desnivel, la creación de pequeñas zonas de estancia y la plantación de arbolado. También se ha renovado el saneamiento, que pasa a ser separativo en varios tramos, y se ha dotado a la calle de nuevo alumbrado y mobiliario urbano.
NUEVO TRAMO DE BIDEGORRI
El proyecto incluye asimismo un nuevo tramo de bidegorri que conecta las calles Pozokoetxe y Debarroa, dentro de la apuesta municipal por fomentar la movilidad sostenible. De forma provisional, este carril permitirá el aparcamiento de vehículos hasta la implantación en Basauri del sistema de bicicletas eléctricas Bizkaibizi. Desde el Consistorio destacan que esta actuación contribuye a mejorar la conexión interna del municipio y a avanzar hacia un modelo de ciudad más accesible y sostenible.
Basauri
Basauri aplicará desde abril una tasa de residuos personalizada que premia el reciclaje

El Ayuntamiento de Basauri comenzará a aplicar a partir de abril la nueva tasa personalizada de residuos, un cambio en la forma de calcular el recibo de basuras que busca ajustarlo al uso real del servicio. No se trata de una nueva tasa, sino de un modelo alineado con la normativa europea, que establece que cada usuario debe asumir el coste en función de los residuos que genera. El objetivo es reducir la producción de basura y fomentar el reciclaje y la reutilización. “Queremos que sea una tasa justa con quienes se esfuerzan en reciclar”, han señalado el alcalde, Asier Iragorri, y la concejala de Medio Ambiente, Irene García.
El nuevo sistema introduce una estructura tarifaria compuesta por una parte fija y otra variable. Todos los hogares abonarán 19,80 euros por trimestre en concepto de costes estructurales del servicio. A esta cantidad se sumará una parte variable que dependerá del uso del contenedor de materia orgánica —el marrón—, cuyas aperturas se registran mediante un sistema de cierre inteligente que permite contabilizar la participación de cada vivienda en el reciclaje.
En este sentido, quienes utilicen el contenedor marrón entre dos y cuatro veces por semana —lo que equivale a entre 24 y 48 aperturas al trimestre— accederán a la tarifa reducida de 27,88 euros trimestrales, lo que supone un incremento de solo 1,88 euros respecto a la tasa actual. Por el contrario, quienes no reciclen o no utilicen este sistema deberán abonar 38,65 euros cada tres meses. Según datos municipales, una sola persona que no separa correctamente sus residuos puede generar un sobrecoste de hasta 48 euros al año para el resto de la ciudadanía.
PARTE FIJA Y VARIABLE
Para facilitar la adaptación a este nuevo modelo, el Ayuntamiento aplicará de forma excepcional la tarifa reducida a todos los domicilios durante el primer trimestre de 2026, como periodo de transición y aprendizaje. Paralelamente, ha puesto en marcha una campaña informativa que incluye el envío de folletos explicativos a cada vivienda. La tasa se seguirá cobrando de manera trimestral a través del recibo del agua, gestionado por el Consorcio de Aguas. Además, la tarjeta necesaria para abrir el contenedor marrón está vinculada a la vivienda —y no a la persona—, por lo que deberá mantenerse en casos de alquiler o compraventa.
Basauri
EL TEST | Alain Villaescusa: “En Basauri y alrededores tenemos la suerte de contar con muchos autores locales de calidad”

Con 48 años y toda una vida ligada al comercio local, el basauritarra Alain Villaescusa está al frente de la librería-papelería familiar Umeak, abierta en 1994 y que él mismo gestiona desde 2004. Un negocio de cercanía que combina libros, material escolar, regalos y fotocopias, y que se ha convertido en un punto de referencia en Basauri. Defensor del trato cercano —“ser amable no cuesta nada y es un valor importantísimo”—, Villaescusa conoce de primera mano la realidad del sector, que define sin rodeos como “en coma”, aunque sigue apostando por el valor de la comunidad y de quienes “aportan y suman” en el día a día.
Si no fueras librero, ¿qué te gustaría ser? Me gustaría dedicarme a algo que tuviera que ver con la naturaleza, unir el trabajo con uno de mis grandes hobbies, que es la montaña.
En una librería siempre pasan cosas curiosas… cuéntanos una anécdota. Ese típico cliente que te pide “ese libro que tiene la tapa azul o algo así”… Para eso también estamos. Pero lo mejor es cuando preguntas: “¿La fotocopia en blanco y negro o en color?” y te responden: “Sí”.
Cuando tienes un día libre, ¿lo dedicas a leer o desconectas del todo? La lectura comparte mi tiempo libre con otras aficiones, así que me sirve para desconectar, pero no tengo tanto tiempo como me gustaría para leer todo lo que quiero.
A Basauri le falta… Trabajo, estabilidad y algo de empatía. Hemos sido uno de los pilares de la industria de Bizkaia y poco a poco estamos perdiendo fuerza y el sentimiento de pueblo.
A Basauri le sobra… Toda la gente que no aporta, critica o simplemente hace daño a los demás, que últimamente parece que aparece en demasiados ámbitos de nuestro pueblo.
¿Qué es lo mejor de Basauri? La gente, esa gente que aporta, que suma y que sabe comportarse en esta sociedad cada día más complicada.
Un rincón de Basauri perfecto para leer un buen libro. Cualquiera de sus parques o zonas naturales. Es un placer poder tener tan cerca espacios como Montefuerte o el Malmasín.
¿Cómo definirías la salud del comercio de Basauri en pocas palabras? En coma. El comercio tradicional no está pasando por su mejor momento y en Basauri se aprecia claramente: negocios que cierran, lonjas que se quedan vacías en la mayoría de los casos. No hay relevo y tampoco parece una opción hoy por hoy, tal y como están las cosas.
Si fueras alcalde por un día, ¿qué es lo primero que harías? Dejar la política, los datos y los despachos a un lado y centrarme en las personas.
Un libro que siempre recomiendas. No recomiendo siempre el mismo libro, porque en eso consiste mi trabajo: cada persona necesita uno diferente. Pero Bill Bryson es para mí un autor interesante; Juan Villoro es intenso, pero muy recomendable; y luego grandes autores, sobre todo de proximidad, como Mikel Santiago, Ibon Martín o Sáenz de Urturi, en novela negra, que últimamente está tan de moda.
Un libro infravalorado que crees que más gente debería leer. Existen muchos libros autoeditados que, al no ser de autores famosos, pasan desapercibidos y en la mayoría de los casos merecen mucho la pena. En Basauri y sus alrededores tenemos la suerte de contar con muchos autores locales de calidad.
Una serie que te haya enganchado últimamente. La novela negra está muy presente tanto en la literatura como en las series. Lo último que estoy viendo es La Caza, aunque también me gusta la ciencia ficción; una de las últimas que he visto ha sido Carnival Row.
Una canción o grupo. Fito y Fermín Muguruza son dos de mis artistas favoritos.
Una película que te haya marcado. Regreso al futuro. Es una de las grandes de mi infancia y su protagonista, Michael J. Fox, sigue demostrando hoy en día que, a pesar de lo que te pase en la vida, se puede ser una gran persona.
Último evento cultural al que has asistido. El IX Concierto Benéfico en el Social Antzokia, una bonita iniciativa que une cultura y solidaridad.
Un plato favorito. Todo lo dulce. Si fuese sano, me pasaría el día comiendo chocolate y pasteles.
Un vicio. Las miniaturas y las maquetas, además de formar parte de mi trabajo. El universo Warhammer es un hobby que tengo desde hace tiempo.
La frase que más repites. “Hola”, “adiós”, “buenos días”. Me acompañan en el día a día en el trabajo, porque ser amable no cuesta nada y es un valor importantísimo.
¿Último viaje que has hecho y cuál te gustaría visitar? En verano estuvimos en Sevilla. Me gusta el turismo cultural, ver museos y conocer otras costumbres. Me gustaría visitar un país con una cultura tan diferente como Japón.
¿A qué otra persona de Basauri deberíamos hacer este test y por qué? A Libe, de Bomboi, a ver si nos desvela el secreto para hacer esos dulces tan ricos, sobre todo los polvorones en Navidad.
Basauri
Basauri vivirá una jornada de deporte y solidaridad con la Mendi Martxa y la Kukurrustuko Igoera

El barrio del Kalero acogerá el próximo 19 de abril una nueva edición de la XI Mendi Martxa y la VI Kukurrustuko Igoera 10K, una jornada que combinará deporte popular, ambiente festivo y carácter solidario en un entorno cercano y participativo. La cita está organizada por Kukurrustu Kirol Kluba y Sorgina Kultur Elkartea, dos colectivos implicados en la dinamización social y deportiva del municipio. Bajo el lema ‘No es el 10K más rápido del mundo, pero es el más heavy’, el evento busca consolidarse como una de las citas destacadas del calendario local y atraer a participantes de todas las edades.
La jornada arrancará a las 10:00 horas con la carrera de montaña Kukurrustu 10K, seguida a las 10:15 de la Mendi Martxa. A partir del mediodía, el ambiente deportivo dará paso a una programación más lúdica y familiar, con la apertura de un txikipark, música en directo y un pintxo pote solidario que animará las calles del barrio. La jornada culminará a las 14:00 horas con una rifa solidaria, también acompañada de música y animación.
RECAUDACIÓN SOLIDARIA
Además de fomentar la participación y el deporte al aire libre, la iniciativa mantiene un marcado carácter solidario, ya que todo lo recaudado se destinará íntegramente a la Asociación CTNNB1, que trabaja en la investigación y apoyo a personas afectadas por esta enfermedad rara. Las inscripciones ya están disponibles a través de la web kirolprobak.com y podrán realizarse hasta el viernes 17 de abril a las 23:59 horas. El coste es de 2 euros para la Mendi Martxa y de 10 euros para la prueba 10K.
Basauri
Tres partidos a puerta cerrada y multa al Basauri BEA por la agresión verbal a una árbitra

El Comité de Disciplina de la Federación Vizcaína de Fútbol ha sancionado al Basauri BEA con tres partidos a puerta cerrada y una multa económica. Según la resolución, cuatro jugadores del equipo local han sido sancionados con entre cuatro y seis partidos de suspensión, mientras que el entrenador ha sido castigado con cuatro encuentros y la correspondiente sanción económica. La resolución llega tras los hechos ocurridos el pasado 21 de marzo en el campo de Soloarte durante un partido de Tercera Regional frente al Delta Duo, en el que la colegiada, menor de edad, denunció haber recibido graves insultos y coacciones.
Según el acta arbitral, varios jugadores y miembros del cuerpo técnico del equipo local profirieron expresiones de extrema gravedad tras el empate en los últimos minutos del encuentro. Además, una vez finalizado el partido, se produjeron actitudes intimidatorias, como golpes en la puerta del vestuario de la árbitra, lo que le hizo sentir en peligro. Estos hechos motivaron también la reacción del Comité de Árbitros de Bizkaia, que decidió no designar colegiados para este equipo hasta garantizar un entorno seguro y de respeto.
VERSIÓN DEL CLUB
Por su parte, el Basauri BEA ha pedido disculpas públicamente por lo sucedido, lamentando cualquier comportamiento inadecuado, aunque matizó que lo recogido en el acta arbitral no se corresponde totalmente con su versión de los hechos. El club aseguró que está analizando lo ocurrido y colaborando con las autoridades competentes para esclarecer la situación.





