Basauri
EL TEST | Koldo Fernández: “Aunque hago fotos por todas partes, siempre me pierdo algo de los San Faustos”

Los San Faustos terminaron hace ya unos días, pero todavía nos quedan muchas imágenes y recuerdos de estas fiestas. El basauritarra Koldo Fernández, fotógrafo profesional, lleva años detrás de la cámara para captar los momentos más especiales de las fiestas junto a Herriko Taldeak. En nuestro test descubrimos un poco más de Koldo: sus rincones favoritos de Basauri, algunos de sus recuerdos y curiosidades sobre su trabajo detrás de la cámara.
Si no fueras fotógrafo, ¿qué te gustaría ser? En toda mi vida he trabajado en multitud de empleos mientras estudiaba fotografía, realización y cine. Mi primer trabajo oficial, en cuanto cumplí los 18 años, fue en la Firestone, como muchos de mi edad. A través de tu aita te ponían a trabajar en verano. Es difícil decidir; quizá habría trabajado en algo relacionado con los bitxines, perrillos o gatetes. Pero supongo que también les habría acabado haciendo fotos.
Si tienes un día libre, ¿a qué lo dedicas? Pocos hay completamente libres. Andar en bici, salir con la cuadrilla y, si se puede juntar algún día con un fin de semana, salir con la furgo.
A Basauri le falta… En lo material, es evidente que falta aparcamiento, jajaja. Más allá de lo físico, siempre he pensado que un pueblo con más de 500 años debería tener más impronta histórica. Por ejemplo, la arquitectura de todo el pueblo es la de una ciudad nueva, con rascacielos y pisos de apenas 60 años. En algún momento se decidió que estaba bien eliminar los viejos caseríos de Solobarria, de Ariz o de Artunduaga. Acaban siendo símbolos de lo que hemos sido, que creo que dan identidad y de los que carecemos en gran medida en Basauri.
A Basauri le sobra… Pues creo que determinadas actitudes homófobas y machistas. Parece irreal estar hablando de esto en tu propio pueblo en el año 2026, pero, cuando menos te lo esperas, aparecen.
¿Lo mejor de Basauri? Hace bien poco acabamos de comprobar en vivo lo mejor que tiene Basauri: su solidaridad. A lo largo de las fiestas del pueblo, todo el mundo se pone a trabajar para un fin común en favor de una persona que lo necesita. Y dices: «¿¿¿Fiestas??? ¿¿¿Trabajar???». En Basauri, unas fiestas sin el trabajo por el pueblo de todas las cuadrillas no se entienden. De hecho, cuando sales fuera y explicas a la gente cómo funcionamos, no se lo cree. Es impresionante, de verdad. Pero a lo largo de todo el año hay decenas de organizaciones que, por una razón o por otra, trabajan a cambio de nada por el bien de la comunidad.
Un rincón de Basauri que te guste fotografiar. Basauri tiene rinconcitos muy bonitos, la verdad: Bizkotzalde, el Maño, el parque Kantalazarra… ¡Hombre! Hay que reconocer que, a nivel arquitectónico, Basauri no es Otsagabia o Lekeitio, pero también tenemos lo nuestro.
Un local imprescindible en Basauri. Hay cientos de establecimientos de todo tipo que te hacen creer en el negocio de cercanía, aquello del kilómetro cero. Da gusto entrar en ellos para comprar unos plátanos, un poco de carne o pescado, o visitar una mercería… Mi punto de encuentro y local imprescindible para mí es el bar Nervión. El señor Demetrio, al que habría que hacer un homenaje: siempre con una sonrisa, siempre buen ambiente. Es genial.
¿Qué es lo primero que harías si fueras alcalde? ¡Puf! ¡Renunciar! Jajaja. ¡Menudo marrón! No sirvo para político. Aguantar el tirón delante de gente que te pone verde por la cara, que no entiende de nada, pero para la que eres un objetivo que derribar… ¡No, no, no, quita!
¿Qué es lo que más te sorprende cuando ves las fiestas a través de la cámara? A través de la cámara he descubierto eventos y personas que no habría podido conocer de otra manera. Las fiestas por dentro son otra cosa: hay un trabajo de meses que se plasma en diez días y que la gente hace a cambio de nada, por solidaridad. Una cosa que me ha puesto el nudo en la garganta más de una vez es ver a gente joven que se implica en un acto solidario y trabaja como campeona, dándolo todo por un pintxo de txistorra o por una sardina. Como ya he dicho antes, si cuentas en Burgos o Salamanca que la gente trabaja durante ocho horas sirviendo alubias a sus conciudadanos a cambio, literalmente, de un plato de alubias, no se lo creen. Basauri es muy especial.
¿Cuál es el momento de las fiestas que más te gusta captar con la cámara? Hay muchos momentos maravillosos que transmiten emoción y que no se pueden entender desde fuera. Por naturaleza no soy nada religioso, pero, cuando suben el santo en la calle San Fausto y giras la cámara, ves a gente literalmente llorando y sabes de primera mano que no es un sentimiento religioso, sino más bien de pertenencia. El final de fiestas es especial por muchas cosas, pero para mucha gente supone el final de diez días de trabajo y programación que acaban, la mayor parte de las veces, de forma excelente. Y, a nivel estético, los herri kirolak me gustan mucho.
¿Qué es lo más difícil de fotografiar durante los San Faustos? Sin lugar a dudas, la foto oficial. Este año han acudido a la comida de cuadrillas 3.700 personas. Divídelas entre 16 y hazles fotos a todas. ¡Una locura! Este año me han puesto un micrófono, pero no una escalera (sin rencor, ¿eh, Herriko?). Francamente, necesitaría tres pastores del Gorbea para ponerlas a todas rápidamente en su sitio y poder contentar a todo el mundo.
¿Alguna vez te has perdido algo de la fiesta por estar haciendo fotos? Muchas cosas, siempre me pierdo algo. La gente de las cuadrillas me va diciendo: «Estás en todas partes», pero ¡qué va! Es imposible estar en todos lados. Este año he tenido una gran ayuda con Adur y he podido ver las lonjas por la noche, por ejemplo, algo para lo que nunca tenía demasiado tiempo.
¿Qué foto de los San Faustos te gustaría conseguir y todavía no has hecho? ¡Puf! Son muchísimos años haciendo este trabajo. He visto de todo. Quizá me gustaría hacer una foto de determinada cuadrilla, de la que no diré el nombre, con todos bien vestidos. Jajaja.
¿Alguna anécdota divertida o inesperada fotografiando las fiestas? El primer domingo de fiestas fuimos a comer a un restaurante. Sentados a nuestro lado estaban los componentes de la primera directiva que tuvo Herriko Taldeak, los que dieron el pregón en 1978: Juan Carlos Txirapozu, José Miguel Mera, etcétera. En 2018 se les hizo un homenaje como pregoneros. Por supuesto, les pedí permiso y les hice una foto.
¿Qué foto de estas fiestas guardarías como recuerdo especial? Este año me ha impresionado bastante la amama a la que Herriko Taldeak y el Ayuntamiento hacen un pequeño homenaje: Encarnación Lasheras, de 103 años. La visitan en casa y le entregan un regalo y un ramo de flores. Al abrirme la puerta de su casa, pensé que era la hija. ¡Qué maravilla! Y el aitite, el primer gorrilla de San Mamés, nos recibió con el traje de su boda. El traje tenía más de 70 años y estaba impecable. Algo hay en el aire de Basauri que nos hace llegar a los 100 como si tuviésemos 20. Jajaja.
Un libro. No tengo un tema ni un estilo definido para leer. Siempre me ha gustado mucho el cómic; compraba y leía Cimoc, Totem y El Víbora. Tengo una gran colección y, hace un tiempo, a través de un amigo, descubrí que la Kultur Etxea de Ibaibide tiene una enorme colección de cómics que ha ido recopilando mediante donaciones. Una barbaridad. La última donación aún estaba en cajas porque, literalmente, no tenían sitio donde ponerlos. En mi cumple me regalaron Lo que más me gusta son los monstruos, de Emil Ferris.
Una canción o un grupo. Soy bastante ecléctico también en lo que se refiere a la música. No tengo un grupo favorito. Rosendo por encima de todo, pero también me gustan Vetusta Morla, Tryo, Zaz y Extremoduro. Escucho de todo. Si tengo que elegir una canción, igual me quedo con Papaoutai, de Stromae.
Una fecha, un recuerdo o una fotografía inolvidable. Siempre tengo en la cabeza el primer reportaje de boda que hice solo, como profesional. ¡Date cuenta! ¡Hace más de 25 años! Quizá por la responsabilidad, la ilusión, porque era una pareja muy querida para mí o por todo ello, hay alguna fotografía que aún hoy veo y me hace saltar las lágrimas.
Último viaje que has hecho y cuál te gustaría hacer. Antes de fiestas fuimos a Isla, a una casa rural. ¡Ya ves, ahí mismo! Pero fue una pasada de fin de semana. Y para el viaje que me gustaría hacer habrá que esperar al Imserso, porque mucho tiempo no hay, jajaja. Me gustaría ir a algún sitio del sudeste asiático, no sé, Vietnam, Tailandia, algo así.
¿A qué otra persona de Basauri deberíamos hacer este test y por qué? Sería genial poder hacerle la entrevista a la Eskarabilera, nuestro personaje de Jaiak, pero también a una eskarabilera de verdad. A nuestra Eskarabilera, para que contase desde ahí arriba lo que ha ido viendo todos estos años en fiestas. Si ella hablara… Y a cualquiera de las mujeres que recogían carbón a principios del siglo XX. Con seguridad no responderían a lo del libro o a lo de la música, pero nos dejarían a todos con la boca abierta. Esa entrevista me encantaría.
Basauri
CINCO MINUTOS CON | Íñigo García: “Pensé que habían robado un cabezudo y lo habían dejado allí para hacer la gracia”

Lo que empezó como una salida al monte para recoger setas con su suegro terminó con una sorpresa para Íñigo García Cuéllar. Este vecino de Lekunberri, de 45 años y propietario de Sastraka, un taller especializado en vehículos todoterreno 4×4, encontró la Eskarabilera de Basauri en los bosques de Larraun, cinco días después de que la cuadrilla Txikerrak la lanzara durante los San Faustos. No conocía esta tradición y nunca imaginó que aquel objeto brillante que vio a lo lejos acabaría convirtiéndose en una historia tan especial.
¿Cómo encontraste la Eskarabilera? El miércoles por la tarde había quedado con mi suegro para ir al monte a coger setas. Después de aparcar el todoterreno, empezamos a caminar por los bosques de Larraun. Llevábamos una media hora andando cuando vi a lo lejos un objeto que brillaba mucho y que me llamó la atención. Fui hasta allí y me sorprendió lo que encontré.
¿En qué lugar apareció y cómo estaba? El lugar pertenece al municipio de Astiz, en la zona que rodea Lekunberri. La vi desde unos 50 u 80 metros, porque estaba en un bosque bastante limpio. Me llamó la atención que hubiera algo tan brillante allí. No me cuadraba que hubiese un objeto de esas características en medio del monte.
¿Qué pensaste al verla? ¿Conocías la tradición de la Eskarabilera de Basauri? No conocía la tradición de lanzar la Eskarabilera en Basauri. Lo primero que pensé fue que alguien había robado algún cabezudo de un pueblo de alrededor y lo había dejado allí en el monte para hacer la gracia. También pensé que alguien podía haberlo dejado para organizar algún juego relacionado con Halloween. Pero, cuando vi la nota, todo empezó a cambiar. Fue entonces cuando empecé a entender que aquello tenía una historia detrás y que no era simplemente un cabezudo abandonado en el monte.
¿Qué hiciste después de encontrarla? Le saqué unas fotos y me hice una con ella para dejar constancia de que la había encontrado. Quería enviar un correo electrónico a uno de los contactos que aparecían en la nota en cuanto tuviera cobertura. La dejé donde estaba y envié el correo. También llamé por teléfono, pero era miércoles por la tarde y no me cogió nadie. Cuando bajé del monte y llegué a casa, se lo conté a mi mujer. Ella empezó a buscar información en Google y así fuimos entendiendo un poco mejor lo que había pasado.
¿Cómo reaccionaron desde Basauri cuando supieron que habías encontrado la Eskarabilera? Sobre las ocho de la noche me llamaron desde Basauri. Habían visto el correo y estaban muy emocionados porque la Eskarabilera que habían lanzado el domingo anterior había aparecido. Me dijeron que al día siguiente me llamaría la presidenta de la cuadrilla Txikerrak para explicarme cómo iba a ser el proceso y que tenía que conservar la figura. Así que, sobre las ocho y media, volví a llamar a mi suegro y nos subimos otra vez al monte con el todoterreno. Conseguimos llegar hasta donde estaba la Eskarabilera y allí hice más fotos, esta vez de noche, y grabé un vídeo desde el coche.
¿Te esperabas que el hallazgo tuviera tanta repercusión? ¿Cómo lo habéis vivido tú y tu familia? No me esperaba, ni de lejos, que el hallazgo tuviera tanta repercusión. En cuestión de minutos pasé de estar sorprendido por lo que había encontrado a ser consciente de todo lo que estaba pasando. Mi familia y yo estamos súper ilusionados. Ha sido algo muy positivo y una experiencia súper bonita, también por todo lo que estamos viendo que todavía está por venir.
¿Has estado alguna vez en Basauri? ¿Te gustaría conocer los San Faustos desde dentro? Estuve una vez, hacia 2005 o 2006, cuando corría en goitiberas. Participé en el Campeonato de Euskadi y fui campeón en esos años, aunque ahora no recuerdo exactamente cuál. Me acuerdo de que corrimos una carrera en Basauri y que la gané. Mi goitibera se llamaba Sastraca, como mi taller. También recuerdo a un hombre mayor, con gafas, de Basauri, que estaba muy involucrado en el mundo de las goitiberas y en ese tipo de eventos. Es un detalle que se me quedó grabado.Y, por supuesto, me gustaría vivir las fiestas desde dentro el año que viene en Basauri. ¡Cómo no!
Basauri
Zigor Isuskiza será el candidato de EH Bildu a la alcaldía de Basauri en 2027

EH Bildu ya tiene candidato para las elecciones municipales de 2027 en Basauri. Será Zigor Isuskiza, concejal en el Ayuntamiento desde 2023 y juntero en las Juntas Generales de Bizkaia entre 2015 y 2023. La Mesa Política de la formación ha propuesto su nombre para encabezar la lista, al considerar que «conoce de cerca la realidad del municipio y las necesidades de sus asociaciones». La formación destaca su capacidad para asumir este reto y apuesta por una candidatura que combine conocimiento de Basauri y experiencia política.
Ingeniero agrónomo e inspector de Educación, Isuskiza participa en las comisiones municipales de Hacienda y Contratación, así como en las de Sostenibilidad, Desarrollo Urbano y Seguridad Ciudadana. Su trayectoria política incluye ocho años como juntero en Bizkaia antes de incorporarse a la corporación municipal. Desde EH Bildu aseguran que contará con un equipo con experiencia y preparación para afrontar las próximas elecciones y trabajar en los retos del municipio.
Isuskiza toma el relevo de Exabier Arrieta como candidato de EH Bildu a la alcaldía, después de que este encabezara la lista en 2019 y 2023. En las últimas elecciones municipales, la coalición mejoró sus resultados y pasó de tres a cuatro concejales, al sumar 3.474 votos frente a los 2.754 de los comicios anteriores.
Basauri
Marian Cantero (E. Podemos) “En Basauri debemos contactar con las personas propietarias de viviendas vacías y ofrecerles alternativas”

La vivienda, los servicios públicos y los principales proyectos urbanísticos de Basauri centran buena parte de las preocupaciones de Elkarrekin Podemos en el tramo final del mandato. Junto a su portavoz en el Ayuntamiento, Marian Cantero, repasamos las propuestas de la formación para movilizar vivienda vacía, facilitar el acceso a alquileres asequibles y mejorar el control de los contratos municipales, además de abordar cuestiones como los comedores escolares o las irregularidades detectadas en Arizgoiti-Pozokoetxe.
Habéis pedido que antes de acabar 2026 se realice el estudio de vivienda vacía. ¿Qué debería hacerse después con esos datos para movilizar esas viviendas? Precisamente por eso hemos pedido que ese estudio se haga antes de que termine 2026. Durante demasiado tiempo se han manejado cifras de vivienda vacía sin saber con suficiente precisión cuántas viviendas están realmente desocupadas, por qué lo están y cuáles podrían volver a tener un uso residencial.
Pero el estudio no puede quedarse en una fotografía. Tiene que servir para actuar. Lo primero sería diferenciar situaciones, porque no toda vivienda sin personas empadronadas está realmente vacía ni responde al mismo motivo. Y, a partir de ahí, contactar con las personas propietarias y ofrecer alternativas para incorporar esas viviendas al alquiler: programas públicos, garantías, mediación y acompañamiento durante todo el proceso.
También creemos que Bidebi puede tener aquí un papel mucho más activo, no esperando únicamente a que una persona propietaria se acerque, sino trabajando de forma proactiva para captar vivienda. Y cuando una vivienda permanezca injustificadamente vacía pese a existir alternativas y garantías, deben utilizarse también las herramientas fiscales y legales disponibles.
Lo que proponemos, en definitiva, es pasar de discutir sobre cuántas viviendas vacías puede haber en Basauri a saber cuáles son, por qué están vacías y qué puede hacerse para que vuelvan a cumplir una función residencial.
El recargo del IBI a las viviendas que no constituyen residencia ha pasado del 50% al 150%. ¿Qué ha fallado en su aplicación y cómo debería corregirse? Nosotras apoyamos que se grave más una vivienda que permanece injustificadamente vacía. El problema ha sido cómo se ha aplicado. Este año se ha enviado directamente el recibo con el recargo del 150% a viviendas en las que no constaba nadie empadronado a 1 de enero, sin realizar previamente una comprobación suficiente de las excepciones. Y eso ha provocado que hayan tenido que recurrir personas cuyas viviendas pueden estar exentas: personas dependientes que están viviendo con familiares, viviendas alquiladas u otros casos contemplados en la propia normativa.
El Ayuntamiento ha reconocido, además, que este año no se siguió el procedimiento de comunicación previa utilizado anteriormente y que existe mucho retraso en la resolución de los recursos. Ahí es donde hay que corregir el procedimiento. No puede ser que una persona tenga que pagar primero y demostrar después que ese recargo no le correspondía. La Administración puede hacer comprobaciones previas y, si necesita documentación adicional, dirigirse a la persona propietaria antes de emitir el recibo.
Y ahora hay una cuestión inmediata: el segundo 50% de los recibos domiciliados se ha cargado el 6 de octubre. Hay personas que siguen esperando la resolución de su recurso y el Ayuntamiento debería haber evitado que se les cobrase también esa segunda parte cuando después pueda resultar que el recargo no les correspondía.
¿Qué puede hacer todavía Basauri para facilitar el acceso a un alquiler asequible? Bastantes cosas. Un Ayuntamiento no puede resolver por sí solo el problema de la vivienda, pero tampoco puede escudarse en que no tiene todas las competencias. Además, estamos viendo cómo la movilización social está volviendo a poner la vivienda en el centro. En Basauri, colectivos como Batu Etxebizitza Sindikatua llevan tiempo acompañando a personas y familias que están pasando verdaderas dificultades para mantener o encontrar una vivienda. Y eso también es importante: muchas veces son estos colectivos los que consiguen que situaciones que llevan años enquistadas no se olviden.
Desde el Ayuntamiento hay margen para hacer mucho más. Tenemos una sociedad municipal de vivienda, BIDEBI, y creemos que debe servir precisamente para eso: para buscar soluciones, acompañar a la gente y utilizar todas las herramientas que tengamos para facilitar el acceso a una vivienda. Vemos que el Ayuntamiento anuncia nuevas promociones de vivienda destinadas a alquiler, y claro que hacen falta, pero esas viviendas tardarán años en estar disponibles. No podemos responder a un problema que tenemos hoy únicamente con soluciones que llegarán dentro de varios años.
Mientras esas promociones se construyen, hay que aprovechar mucho mejor lo que ya tenemos. El Ayuntamiento debería revisar todas las viviendas de propiedad municipal, rehabilitar las que lo necesiten y destinarlas al alquiler asequible. Y también estudiar qué locales municipales pueden transformarse en vivienda cuando sea posible urbanística y técnicamente. Si estamos facilitando el cambio de uso de locales, el propio Ayuntamiento tiene que mirar también qué patrimonio tiene y qué puede poner al servicio de esta necesidad.
Además, hay que seguir ampliando el alquiler asequible, movilizando vivienda privada vacía y buscando soluciones concretas para quienes hoy están teniendo dificultades. Porque al final hablamos de algo muy sencillo: que una persona joven pueda independizarse sin tener que marcharse de Basauri, que una familia no tenga que destinar una parte enorme de sus ingresos a pagar el alquiler o que tener un trabajo permita vivir con dignidad y no simplemente llegar a final de mes.
Basauri acaba de ser declarada zona tensionada y esa declaración tiene una vigencia inicial de tres años. No podemos dejar que esos tres años pasen entre estudios, trámites y anuncios. Cuando termine ese periodo, tendría que haber más vivienda pública, más alquiler asequible y más gente que pueda seguir haciendo su vida en Basauri.
Habéis cuestionado la gestión del contrato de limpieza y recogida de residuos con PreZero. ¿Qué es lo que más os preocupa y qué información estáis reclamando al Ayuntamiento? Aquí hay dos cuestiones que nos preocupan. Una es el propio funcionamiento del servicio. Estamos hablando de uno de los contratos municipales más importantes y el Ayuntamiento tiene que garantizar que este servicio, que pagamos entre todas y todos, se presta con los medios, el personal y la calidad que establece el contrato. Y no es una preocupación nueva: desde que se plantearon los pliegos de este contrato ya empezaron a surgir muchas dudas sobre cómo se iba a prestar el servicio y con qué garantías.
La segunda cuestión es la falta de información. En este contrato, prácticamente todo lo que hemos ido conociendo ha sido porque hemos preguntado o porque lo han denunciado las propias personas trabajadoras. El Ayuntamiento no está favoreciendo la transparencia. El 16 de julio la representación legal de la plantilla registró una nota dirigida expresamente al alcalde y a los grupos políticos en la que alertaba de la situación que se estaba produciendo con la empresa. Esa documentación no se nos trasladó y, además, pocos días después se celebró una comisión en la que tampoco se informó de ello. Después hemos conocido que el servicio se va a prestar con menos puestos de trabajo. Y esto ocurre mientras el Ayuntamiento ha ido ampliando las prestaciones que debe asumir la empresa. Por eso la pregunta es muy sencilla: ¿cómo se garantiza que se hagan más cosas si al mismo tiempo hay menos personal para hacerlas?
Eso es lo que estamos reclamando ahora: saber con qué plantilla y con qué medios se está prestando realmente el servicio, cómo afecta esa reducción de personal a las prestaciones contratadas y qué valoración hace el propio Ayuntamiento de la calidad del servicio. No pretendemos entrar en una negociación laboral entre una empresa y su plantilla. Estamos hablando de controlar un contrato público, exigir que se cumpla y garantizar que Basauri recibe el servicio por el que está pagando.
También habéis apoyado las reivindicaciones de las AMPAS por una comida de mayor calidad en los comedores escolares. ¿En qué punto está ahora esta cuestión? Las AMPAS llevan años peleando por algo tan básico como que el alumnado coma bien en el colegio. Nosotras estamos con ellas en esta reivindicación y hay que reconocerles que, si hoy estamos hablando de un cambio de modelo, es en buena parte porque las familias no han dejado de insistir.
Este curso acaba de empezar y todavía es pronto para valorar cómo está funcionando el nuevo servicio de comedor. Habrá que ver cómo responde en el día a día, porque mientras llegan las nuevas cocinas, miles de escolares siguen utilizando este servicio todos los días y la calidad hay que vigilarla ahora. El Gobierno Vasco ha anunciado un nuevo modelo para Basauri con una cocina propia, elaboración diaria y productos frescos. Es un avance, pero las familias llevan muchos años escuchando anuncios y viendo cómo los plazos cambian, así que entendemos perfectamente su prudencia.
Además, su reivindicación nunca ha sido solo cambiar dónde se cocina. Lo que quieren, y compartimos plenamente, es que haya comida de calidad, menús saludables y personal suficiente para atender bien al alumnado durante el comedor y el tiempo posterior. Y hay algo que no deberíamos olvidar: muchas de las familias que empezaron esta pelea probablemente no verán a sus propios hijos e hijas disfrutar del modelo por el que llevan años luchando. Lo están dejando para quienes vienen detrás. Por eso vamos a seguir apoyando a las AMPAS y exigiendo que los compromisos no se queden en anuncios, sino que se cumplan y se traduzcan en un comedor mejor para todo el alumnado de Basauri.

En Arizgoiti-Pozokoetxe, un informe externo ha detectado irregularidades urbanísticas. ¿Qué explicaciones debe dar todavía el Ayuntamiento y qué responsabilidades deberían aclararse? Para nosotras hay una pregunta fundamental: ¿cómo se ha podido llegar hasta aquí? Todo esto empieza con las denuncias de un vecino que durante mucho tiempo revisó proyectos, licencias y obras. Como consecuencia, el Ayuntamiento encargó un informe externo y ese informe confirmó que algunas de las irregularidades denunciadas existían.
Ahora no basta con explicarnos cómo se van a corregir o encajar esas situaciones. Queremos saber qué controles se hicieron cuando se concedieron las licencias, durante las obras y antes de las primeras ocupaciones; quién debía hacerlos; qué se sabía en cada momento y por qué algunos problemas no se corrigieron antes. También habrá que aclarar si fallaron los controles municipales y, si fue así, dónde se produjeron esos fallos y qué responsabilidades corresponden. No vamos a aceptar que esto termine con unos expedientes, una modificación del PERU y aquí no haya pasado nada.
Y hay otra cuestión importante: las soluciones que se adopten ahora no pueden servir simplemente para cerrar el problema. Primero hay que aclarar qué ha fallado, qué responsabilidad corresponde a cada parte y garantizar que cualquier solución defienda el interés público y no termine haciendo recaer las consecuencias sobre quienes no tienen responsabilidad en lo ocurrido. Todavía queda desarrollo urbanístico por hacer en la zona. Precisamente por eso necesitamos controles reforzados desde el principio. La legalidad urbanística se tiene que vigilar mientras se construye, no cuando los edificios ya están terminados y hay familias viviendo dentro.
De cara a los próximos meses, ¿cuáles son las principales prioridades de Elkarrekin Podemos en Basauri cuando ya queda poco tiempo para las próximas municipales? No estamos pensando estos meses como una cuenta atrás electoral. Queda trabajo por hacer y para nosotras la prioridad sigue siendo aprovechar hasta el último pleno y la última comisión para conseguir mejoras para Basauri. La vivienda va a ocupar una parte muy importante de nuestro trabajo. Queremos que el estudio de vivienda vacía se haga, conocer qué podemos movilizar hacia el alquiler asequible y aprovechar de verdad las posibilidades que abre la declaración de Basauri como zona tensionada.
Vamos a seguir vigilando los grandes contratos municipales y los servicios públicos, como estamos haciendo con la limpieza, porque cada euro público tiene que traducirse en un buen servicio para la ciudadanía. También vamos a seguir muy encima de los desarrollos urbanísticos de Arizgoiti-Pozokoetxe y de los proyectos que quedan pendientes en distintos barrios. Y queremos seguir llevando al Ayuntamiento esas cuestiones que muchas veces parecen pequeñas desde un despacho pero que son enormes para quien las vive: accesibilidad, problemas de los barrios, servicios sociales, instalaciones deportivas, colegios o transporte.
Y hay algo que para nosotras es fundamental: escuchar. Muchos de los asuntos que hemos llevado al Ayuntamiento no han nacido en nuestro despacho. Han llegado porque una asociación, unas familias, personas trabajadoras o cualquier vecino o vecina se ha acercado a contarnos lo que le estaba pasando y a preguntarnos si podíamos ayudar. Esa es también nuestra manera de entender la política municipal. Estar cerca, comprobar las cosas, preguntar aunque resulte incómodo y utilizar la institución para intentar solucionar problemas concretos. Nos queda tiempo de mandato y pensamos aprovecharlo.
Basauri
La Eskarabilera aparece en los montes de Larraun, en Navarra

La Eskarabilera de Basauri ya ha aparecido. La cabeza que la cuadrilla Txikerrak lanzó al cielo el pasado domingo, 18 de octubre, al finalizar los San Faustos, ha sido encontrada en los montes de Larraun, en Navarra, cinco días después de su lanzamiento. El hallazgo lo ha realizado Iñigo Garcia, a quien Herriko Taldeak ha agradecido en sus redes sociales que haya encontrado y cuidado con ilusión este símbolo de las fiestas basauritarras. Ahora, la cuadrilla Txikerrak deberá organizar el viaje para recogerla y traerla de vuelta a Basauri. Por el momento, no se ha anunciado la fecha.
DE ZESTOA A PRAGA
La Eskarabilera ha protagonizado otros recorridos llamativos en los últimos años. En 2024, la cabeza lanzada por la cuadrilla Aldatxa apareció en un monte de Zestoa (Gipuzkoa) menos de 24 horas después de su lanzamiento, tras recorrer unos 80 kilómetros. También en diciembre de 2023 apareció en Ibarrangelu la Eskarabilera que Ogeta Bat había lanzado en 2018, durante el 50 aniversario de los San Faustos.
En otras ocasiones, la figura ha viajado mucho más lejos: la Eskarabilera lanzada en 2015 apareció en Parentis-en-Born, en las Landas francesas, y la de 2017 llegó hasta Normandía, a unos 900 kilómetros de Basauri. Uno de los hallazgos más lejanos se produjo en 1997, cuando apareció en Praga, en la República Checa.
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Las cuadrillas de Basauri recaudan 18.285 euros en los Sanfaustos para Arantza y Gaizka

La solidaridad también ha tenido un papel protagonista en los Sanfaustos de Basauri. Las 16 cuadrillas de Herriko Taldeak han recaudado un total de 18.285 euros para Arantza Castillo Velazco y Gaizka Hernández Yagüe, dos menores que necesitan apoyo para hacer frente a sus necesidades y tratamientos. De esa cantidad, 15.615 euros corresponden a Arantza y los 2.670 euros restantes, a Gaizka.
Arantza tiene 11 años, vive en San Miguel y padece epilepsia desde los nueve meses. Las crisis convulsivas le han provocado secuelas neurológicas que afectan al lenguaje, la comprensión y la coordinación motora, por lo que necesita terapias especializadas. Según ha explicado su familia, el dinero recaudado se destinará a costear tratamientos como fisioterapia, logopedia, terapia con caballos y natación adaptada para favorecer su desarrollo.
Por su parte, Gaizka Hernández Yagüe tiene 12 años y síndrome de Angelman. La cuadrilla Hauspoak vuelve a volcarse con el menor, para quien organiza cada año una iniciativa solidaria. En esta edición, ha celebrado un mercadillo el 12 de octubre en los soportales de la plaza Solobarria. La recaudación para ambos menores ha sido posible gracias a las distintas iniciativas solidarias organizadas durante las fiestas, entre ellas degustaciones gastronómicas y otras propuestas impulsadas por las cuadrillas.





