Entrevistas
Nerea Barrondo: “Estados Unidos me está ofreciendo muchas oportunidades en el ballet profesional”

La joven basauritarra Nerea Barrondo (1997) comenzó en Bilbao sus estudios de ballet con tan solo 3 años. Desde entonces, su trayectoria y su pasión por esta disciplina han sido imparable. Tras estudiar en Madrid y en la prestigiosa Academia de ballet de Bolshoi en Moscú, empezó su carrera profesional con 18 años en Nueva York y continúo en Nueva Jersey. Actualmente, lleva tres años bailando y dando clases en Ballet Frontier of Texas. Además, viaja mucho a Japón, puesto que su novio Kaito Yamamoto y ella tienen muchos seguidores allí.
¿Cómo surge tu interés por el ballet y cómo fueron tus inicios? A los 3 años mi madre me apuntó a mi primera clase de ballet en la escuela de danza Olaeta en Bilbao, donde además de mis clases de ballet también asistí a clases de danzas vascas. Con los años el ballet se ha ido convirtiendo en una parte crucial de mi vida hasta llegar a ser mi pasión. Actualmente no me imagino mi vida sin él.
De muy jovencita te fuiste a Madrid y después a Moscú. ¿Cómo fue la experiencia de vivir tan lejos de tu familia? No puedo decir que haya sido fácil. El año más difícil para mi fue el que viví Madrid. Pese a estar más cerca de casa, el no poder ver a mi familia teniéndola tan cerca fue mucho más complicado para mí que estar tres meses sin verles cuando vivía en Moscú. En Moscú mi mente estaba mucho más ocupada aprendiendo el idioma e intentado adaptarme a su cultura. Creo que eso también me ayudó a no añorar tanto, aunque los extrañara mucho.
Después te fuiste a Estados Unidos y en la actualidad estás en Texas. ¿Es Estados Unidos la cima para dedicarse al ballet profesional? Me gradué de la Academia del Bolshoi a los 18 años y ése mismo año me ofrecieron mi primer contrato como bailarina profesional en Nueva York. Creo que cada bailarín encuentra su camino y compañía en diferentes partes del mundo. Hay muchas compañías que admiro en Europa y a nivel mundial, pero creo que en mi caso Estados Unidos me está ofreciendo más oportunidades hoy en día. Quizás en unos años sea diferente y baile en otro lugar, pero por ahora me gustaría seguir trabajando en Estados Unidos.
Además, el ballet te ha permitido viajar a numerosos países. ¿Cuáles son los que más te han impresionado? Sí, la verdad es que he tenido la gran suerte de viajar a varios países europeos en los cuales asistí a competiciones internacionales y cursos intensivos de ballet en Alemania, Bélgica, Francia, Chequia, Mónaco, Polonia y Suiza. De cada país, además de llevarme un equipaje lleno de conocimiento también me llevo muchos inolvidables recuerdos.
¿Cuál es tu mejor recuerdo? Sin duda mi mejor y más preciado recuerdo fue en Suiza, donde competí en el prestigioso Prix de Lausanne. Es una de las experiencias que solo unos pocos bailarines selectos tienen la oportunidad de disfrutar y estaré eternamente agradecida por haber sido seleccionada. Actualmente viajo mucho a Japón. Mi novio, Kaito Yamamoto, y yo tenemos muchos seguidores en Japón y solemos viajar allí para impartir masterclases y bailar en eventos cuando nuestro calendario lo permite.

Nerea Barrondo junto a su pareja el bailarín Kaito Yamamoto / Cedida
Recientemente has sido la bailarina principal en el ballet de la Bella Durmiente. ¿Cómo ha sido el reto? La Bella Durmiente es uno de los ballets más legendarios que existen y siempre ha sido mi sueño bailarlo. Éste ballet se caracteriza por la dificultad técnica de los pasos, la interpretación dramática y la resistencia física de bailarina. He crecido viendo a bailarinas del Bolshoi interpretar éste famoso papel, por lo que el reto de estar a la altura ha sido bastante grande y ha requerido muchas horas de ensayos. Por otra parte me encantan los retos y creo que éste me ha ayudado a crecer mucho como bailarina y artista.
¿Qué otros personajes te gustaría interpretar? Me encantan los ballets románticos como «Giselle» y el «Lago de los Cisnes», en los cuales a parte de los pasos de ballet también puedo explorar mi lado artístico aunque también me encantaría debutar como Kitri en el energético ballet «Don Quixote».
Además de bailar, impartes clases en el Ballet Frontier of Texas. ¿Qué es lo más complicado a la hora de ser profesora de ballet? Cuando imparto clases intento enseñar a mis estudiantes toda la sabiduría que me han inculcado mis profesores. Principalmente intento transmitirles la pasión y el amor por el ballet, creo que éso es lo más difícil. También el explicarles que las clases de ballet no son solo ejercicio físico sino que son una herramienta necesaria para llegar al escenario y que debemos aprovecharlas bien.
En alguna ocasión has actuado en Basauri. ¿Podremos volver a verte pronto? Por ahora no tengo previsto bailar en Basauri, aunque me encantaría volver a hacerlo. Bailar para mis seres queridos siempre es algo muy especial.
A parte de tu familia y amigos, ¿qué es lo que más echas de menos de Basauri? Echo de menos el estar en casa en general, caminar por las calles conocidas y abrazar a mi familia… Hace más de dos años que no he podido ir a Basauri por la pandemia, es la vez que más tiempo he estado sin verlos. ¡Espero que todo vaya mejorando y poder ir a visitar pronto!
Basauri
Basfemband: “La música es una herramienta para ocupar la calle y empoderarnos como mujeres”

Basfemband, la banda feminista de Basauri, celebra este sábado 23 de mayo su 15º aniversario con una jornada festiva y reivindicativa que comenzará en la plaza 25N y recorrerá distintas calles peatonales de Basauri al ritmo de la música. El encuentro reunirá a integrantes actuales y antiguas de la banda, además de invitadas de otras localidades, en una celebración que pone en valor 15 años de música, calle y lucha feminista. En esta entrevista, Txitxi, que lleva ocho años en la banda, repasa la trayectoria del proyecto, su evolución dentro de la red de batukadas feministas de Euskal Herria y el papel clave de Marienea como espacio de encuentro y sostén colectivo.
¿Cómo nacióBasfemband y qué recordáis de aquellos primeros talleres? Basfemband surge en la Escuela de Empoderamiento de Basauri, en un curso previo a Marienea, impulsado por Silvia Palumbo. En aquel momento también había experiencias similares en otros municipios como Durango o Ermua. Era todo muy nuevo para nosotras y lo vivimos como un proceso de aprendizaje colectivo desde el inicio.
Los comienzos fueron complicados: teníamos que llevar los tambores a los ensayos y era difícil moverse con tanto peso, a hora ya tenemos un lugar fijo para ensayar. A lo largo de los años hemos pasado por distintas etapas, con más o menos participación, y actualmente somos alrededor de diez mujeres. Ensayamos todos los martes y seguimos abiertas a que se incorporen nuevas participantes.
¿Cómo ha evolucionado la banda en estos 15 años? Ha evolucionado muchísimo. Lo que empezó como un taller local se ha convertido en parte de una red de batukadas feministas de Euskal Herria. Nos relacionamos con otras bandas como las de Durango o Amorebieta, con las que compartimos ensayos, encuentros y actuaciones, y cuando nos juntamos todo se multiplica.
También hemos ido construyendo una forma de organización horizontal, sin jerarquías, basada en valores feministas. La dirección de la banda es rotativa y tratamos de evitar cualquier tipo de relación de poder, priorizando siempre el trabajo colectivo.

¿Qué significa para vosotras la música dentro de la lucha feminista? La música para nosotras es una herramienta, no el fin en sí mismo. Lo importante es ocupar la calle, visibilizar las reivindicaciones feministas y empoderarnos como mujeres a través de lo colectivo. En cuanto al repertorio, tocamos canciones de Silvia Palumbo, piezas creadas por otras bandas de la red y temas propios de batukadas feministas. A ello se suman lemas y consignas que acompañan nuestras actuaciones en la calle.
Participamos en movilizaciones como el 8 de marzo o el 25 de noviembre, además de otros actos culturales y deportivos, pero lo que nos mueve es el espacio que generamos juntas. Con el tiempo, el grupo se ha convertido en una especie de familia donde no importa el nivel musical, sino el apoyo mutuo, el cariño y las redes que se crean.
¿Qué papel ha tenido Marienea en vuestra trayectoria? Marienea ha sido fundamental. Es nuestra casa y un espacio que nos ha acompañado durante todo el proceso. Siempre hemos contado con su apoyo y con la posibilidad de ensayar allí cada martes, lo que ha permitido que el proyecto se mantenga vivo durante estos 15 años.
¿Qué supone para vosotras celebrar este 15 aniversario y qué futuro os planteáis? Es un momento muy especial porque reúne a compañeras actuales y a muchas mujeres que han pasado por la banda a lo largo de los años, además de grupos invitados de otros municipios. Es una celebración colectiva y muy emocional.
También es una forma de reconocer todo lo construido juntas. De cara al futuro, queremos seguir tocando en la calle, mantener el proyecto activo y seguir incorporando nuevas mujeres. Hace poco empezó a tocar con nosotras una chica joven, así que vemos que hay interés y que la banda todavía tiene mucha historia por delante.
Basauri
Asier Iragorri (EAJ-PNV): “El parking de Pozokoetxe podrá ser rotatorio y además tener plazas privadas”

A falta de un año para que termine la actual legislatura, el alcalde de Basauri, Asier Iragorri (EAJ-PNV) hace balance del grado de ejecución del plan de mandato, que ya alcanza el 96% entre actuaciones en marcha o finalizadas. Entre los principales hitos destacan proyectos de accesibilidad, mejoras urbanas, vivienda y nuevos equipamientos sociales, con la vista puesta en completar el plan antes de 2027.
Con un 96% del plan de mandato ya en marcha o ejecutado, ¿cuáles dirías que han sido las claves para alcanzar este grado de cumplimiento y qué margen queda para completarlo antes de 2027? Creo que el plan de mandato se ajusta a las necesidades que tiene nuestro pueblo y, para llevarlo a cabo, ha sido clave tener planificación y hacer un seguimiento continuo del avance de cada proyecto. Nos comprometimos a llevar adelante diferentes acciones, como proyectos urbanísticos, los cinco ascensores entre El Kalero y Basozelai, la reurbanización de las calles Eleuterio Villaverde, Ganguren Mendi y Zumalakarregi, el asfaltado de carreteras y diferentes aparcamientos como el del polideportivo, la mejora de la plaza de Urbi, el proyecto de bidegorri entre Baskonia y Pozokoetxe, zonas de bancos cubiertos en Solobarria y Soloarte… y los hemos ido cumpliendo.
También otras cuestiones más dirigidas a las familias, como el proyecto de la nueva haurreskola, o a las personas mayores, con el nuevo centro social que acabamos de abrir en Ariz, el centro de atención diurna y vivienda comunitaria que se pondrán en marcha en Sarratu… Si teníamos el 96% del plan en marcha o ejecutado cuando lo presentamos, a día de hoy ya hay más acciones que han sido ejecutadas; cada día vamos sumando más.
De todos los proyectos impulsados durante este mandato, ¿cuáles destacarías por su impacto en la ciudadanía de Basauri? Todos son importantes. Es verdad que algunos pueden tener un efecto más directo en mejorar la vida de las y los basauritarras, como los cinco ascensores que van a mejorar la accesibilidad entre El Kalero y Basozelai, o las acciones que se llevan a cabo para atender a las personas vulnerables. Es importante también el esfuerzo que estamos realizando en materia de vivienda: ya hemos solicitado al Gobierno Vasco que Basauri sea declarado Zona de Vivienda Tensionada y hemos cedido suelo municipal en Azbarren y en San Miguel para que se construyan viviendas de promoción pública en alquiler y más alojamientos dotacionales. Hemos modificado la ordenanza de viviendas tasadas y también hemos implantado nuevas medidas fiscales para sacar más vivienda de alquiler al mercado.
Más allá de las grandes inversiones, ¿qué pequeñas actuaciones considera el Ayuntamiento que están mejorando de forma más directa el día a día de los vecinos? Hay pequeñas intervenciones que no copan titulares pero sí mejoran el día a día de vecinas y vecinos, como un rebaje de acera, mejorar el mobiliario urbano o acciones como balizas luminosas que se están instalando en una veintena de pasos de peatones con el objetivo de aumentar la visibilidad y, en consecuencia, mejorar la seguridad vial. O el nuevo baño público que se está construyendo en la plaza Solobarria. Precisamente este baño fue uno de los proyectos que eligió la ciudadanía basauritarra en el proceso de presupuestos participativos.
Basauri cuenta ya con un sexto centro social para personas mayores. ¿Qué impacto esperan que tenga este nuevo espacio en la lucha contra la soledad no deseada? Los centros sociales de este tipo son un espacio fundamental para luchar contra la soledad no deseada. En ellos se lleva a cabo un programa de dinamización social y cultural con diferentes actividades, y el objetivo último de todas ellas es el bienestar físico y emocional de las personas que toman parte. No solo se fomenta el ocio saludable, también se incentiva el fortalecimiento de las relaciones personales entre las personas mayores que acuden al centro. En Basauri tenemos muchos vecinos y vecinas mayores de 65 años y tenemos que prestarles la atención que merecen.

Asier Iragorri, alcalde de Basauri, a la derecha, junto a Isabel Cadaval, portavoz socialista y parque del equipo de gobierno/ Basauriko Udala
También se ha anunciado un estudio para un aparcamiento subterráneo en Pozokoetxe. Si finalmente sale adelante, ¿qué beneficios crees que aportará a la movilidad y al día a día del barrio? Lo primero es saber el grado real de necesidad y la viabilidad del proyecto. Que en Basauri históricamente existe una demanda de más aparcamiento es algo que ya sabemos, pero antes de realizar una gran inversión en un parking cuyas plazas saldrían a la venta es primordial cuantificar esa potencial demanda. No descartamos que parte de esas plazas, si se constata su viabilidad, puedan destinarse a un parking rotatorio, pero todo eso nos lo va a decir el estudio. Un parking va a mejorar sin duda alguna la movilidad del barrio y también de su entorno más cercano.
En materia de movilidad, ¿qué retos sigue teniendo Basauri actualmente y qué líneas de trabajo se están planteando para abordarlos? En mayo de 2025 aprobamos de forma definitiva el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). También se ha adjudicado el contrato para la redacción del proyecto de humanización de Lehendakari Agirre. Se trata de la primera medida contemplada en el PMUS para mejorar la movilidad peatonal en el centro. Su objetivo es ganar más espacio para el peatón, aumentar la anchura de las aceras eliminando un carril de circulación. Y también eliminar los semáforos y agilizar los desplazamientos peatonales.
También hemos solicitado a la Diputación Foral de Bizkaia que Basauri se adhiera al programa BizkaiBizi. Esperamos incorporarnos con la nueva licitación del servicio prevista para enero de 2027. Estamos trabajando en la redacción de un anteproyecto de red de vías ciclables que permita conectar las estaciones de bicis entre sí y con las de otros municipios de forma cómoda y segura. La idea es que abarque todo el municipio y que su diseño evite la existencia de puntos que puedan comprometer la seguridad de las personas ciclistas y peatones. Además, ya se está redactando el proyecto del nuevo bidegorri entre Baskonia y Pozokoetxe.
Está en marcha una nueva edición del Bono Basauri. ¿Qué balance hace el Ayuntamiento tras cinco campañas y qué impacto esperan en el comercio y la hostelería local? Lo cierto es que el balance es muy positivo. Hace dos años aumentamos el presupuesto hasta los 300.000 euros, 100.000 euros más que en la campaña de 2023. Creemos que tiene una gran acogida entre la ciudadanía y también está muy bien valorada por el comercio y la hostelería local, ya que anima las ventas y contribuye a la reactivación económica de ambos sectores.
Basauri
Basauritar Dantza Taldea: “Somos como una gran familia y eso es lo que nos hace seguir adelante”

Basauritar Dantza Taldea celebra su 50 aniversario consolidado como uno de los referentes culturales de Basauri. Para repasar su trayectoria y mirar al futuro, reunimos las voces de varias generaciones del grupo: Irune Arteta y Amaia Aranaga, entre las integrantes más veteranas; Ane García-Escudero, con 25 años en el colectivo y Nerea González y Aritz Urtiaga, representantes de etapas más recientes. Para celebrar el aniversario, han preparado con varias actividades abiertas a todo el mundo. La primera cita será el domingo 26 de abril en el Colegio San José, donde se podrán visitar exposiciones de trajes tradicionales y fotografías históricas, participar en talleres de indumentaria y disfrutar de actividades infantiles, además de una exhibición de euskal dantzak. El 14 de junio, la plaza Solabarria será el escenario de una actuación protagonizada por dantzaris de distintas generaciones, que dará paso a una romería con el grupo Luhartz. La programación se cerrará en noviembre con un txistupoteo, que servirá como broche final a este año especial de celebración.
Nacisteis en un contexto clandestino durante el franquismo. ¿Qué historias conserváis de aquellos primeros años y qué significaba entonces bailar danzas vascas? Irune Arteta: Oficialmente nacimos en 1976. Al principio ensayábamos en unos locales del barrio del Kalero, en unos talleres de dos plantas: en el piso de arriba se daban clases de euskera y en el de abajo, dantza y txistu. Se vivía como un desafío, como una reivindicación, aunque para muchos podía ser incluso una provocación.
¿Qué papel tuvo Garbiñe Mezo en la creación y consolidación del grupo? Amaia Aranaga: Ella lo fue todo. En los inicios se encargaba de las reuniones, de los nuevos miembros, de la ropa, del material… de todo. Nos llevaba de un lado a otro, éramos “sus niñas”. Una de sus hijas tocaba el txistu y su marido hacía portes, viajes, lo que hiciera falta. En mi opinión, Garbiñe tuvo el papel más importante dentro del grupo, porque se implicó durante muchísimos años. Al principio asumía todo y, con el tiempo, el grupo de mayores fue echando una mano. Poco a poco fuimos creciendo hasta convertirnos en una gran familia en la que todos nos conocíamos.
¿En qué momento sentisteis que dejabais de ser un grupo pequeño para convertiros en una referencia en Basauri? Amaia Aranaga: Creo que el primer cambio se produjo cuando, aún dependiendo del Batzoki, nos incorporamos a Bizkaiko Dantzarien Biltzarra. Empezamos a aprender nuevos bailes y a relacionarnos con otros grupos de Bizkaia. También fue importante cuando hicimos las ‘kontradantzak’ en el Social Antzoki, dentro de un Euskal Dantza Agerketa. Fue entonces cuando adoptamos el nombre del grupo, ya que hasta ese momento no lo teníamos.
¿Qué supuso para vosotros integraros en Euskal Dantzarien Biltzarra? Ane García-Escudero: Supuso empezar a participar en el Dantzari Eguna y actuar en distintos pueblos como Lemoa, Zaratamo, Ugao u Orduña. No era solo mover trajes y material, sino una transformación de nuestra identidad y técnica como grupo. También nos permitió conocer a otros grupos, apoyarnos mutuamente y empaparnos de la cultura. Además, bailar fuera de nuestro entorno habitual generó una convivencia y una cercanía que no siempre se da solo en los ensayos. Y, sobre todo, nos ayudó a darnos a conocer más allá de Basauri.

Exhibición de danza en fiestas de San Fausto de Basauri / Cedida
En 50 años, ¿qué es lo que más ha cambiado en el grupo y qué se mantiene intacto? Ane García-Escudero: El contexto social ha cambiado por completo, especialmente en lo referente a la perspectiva de género. Hoy en día enseñamos todo tipo de bailes a todas las personas, independientemente de su origen tradicional. Por ejemplo, bailes que antes se consideraban de hombres, como la Dantzari Dantza, hoy los bailamos mayoritariamente mujeres. Sin embargo, lo que se mantiene intacto es que seguimos siendo una “familia elegida”, donde el conocimiento se transmite de mayores a pequeños de forma altruista y el apoyo mutuo sigue siendo el corazón del grupo.
Tenéis dantzaris de entre 4 y 78 años. ¿Qué aporta esa convivencia entre generaciones tan distintas? Nerea González: Es una de las cosas más especiales del grupo. Los más pequeños aportan ilusión y energía; los jóvenes, ganas de aprender, fuerza y apoyo en el día a día; y las personas veteranas, experiencia, tradición y recuerdos. Además, muchas de las prendas que utilizamos hoy han sido creadas y cosidas por ellas, lo que nos ayuda a valorar todo el trabajo que hay detrás. Esa mezcla genera un ambiente familiar donde nos cuidamos, nos enseñamos y nos acompañamos unos a otros. El grupo no solo enseña a bailar, sino también compromiso, amistad y sentido de pertenencia.
Más allá del baile, decís que sois como una familia. ¿Qué valores transmite el grupo? Aritz Urtiaga: Somos como una gran familia y eso es lo que nos hace seguir adelante. Nos conocemos todos, bailamos juntos independientemente de la edad, nos ayudamos y aprendemos unos de otros. Como en toda familia, también hay pequeñas diferencias, pero lo importante es el respeto, la comunicación, la responsabilidad, la tolerancia, la honestidad, la igualdad y el trabajo en equipo. Al final, son los valores que nos sostienen.
Señaláis que cada vez es más difícil atraer a los jóvenes y que hay menos chicos. ¿A qué creéis que se debe y cómo se podría revertir? Aritz Urtiaga: Los niños se sumergen desde muy pequeños en el mundo del deporte, sobre todo en actividades como fútbol o multideporte. En el caso de los chicos, el fútbol es un referente muy fuerte, y cuando crecen algunos sienten vergüenza o inseguridad. Pero aquí todo el mundo tiene cabida. No hay nadie torpe o arrítmico, lo importante son las ganas de bailar y de vivir nuestra cultura. Para revertir la situación sería importante reforzar la presencia de la danza vasca en los colegios para que los más pequeños tengan ese primer contacto.

Dantzaris mayores y txikis en Fiestas de San Miguel de Basauri en 2025 / Cedida
¿Cómo vais a celebrar este 50º aniversario y qué citas recomendaríais especialmente? Nerea González: La primera cita será el 26 de abril en el Colegio San José, con exposiciones de trajes, material y fotografías históricas, talleres de indumentaria, actividades infantiles y una exhibición de euskal dantzak. El 14 de junio habrá una actuación en la plaza Solabarria con dantzaris de distintas generaciones, seguida de una romería con Luhartz. Y en noviembre se celebrará un txistupoteo como cierre de la programación especial.
Mirando al futuro, ¿cuál es el mayor reto para que la euskal dantza siga viva en Basauri? Aritz Urtiaga: El reto es adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la esencia. Es necesario fomentar una danza inclusiva, evolucionar sin perder la tradición y transmitir a las nuevas generaciones que esto se mantiene gracias al esfuerzo colectivo. Si no hacemos fuerza en equipo, nos devoran.
Basauri
CINCO MINUTOS CON | Inés Noriega: “Quiero que se me conozca por cómo soy, no solo por la imagen“

Inés Noriega, la joven basauritarra que sueña con ser criminóloga y representa a Bizkaia en Miss RNB 2026, ya vive con intensidad sus primeros días en Salou. Con 18 años y aún cursando Bachillerato de Ciencias Sociales, afronta el que es actualmente el certamen de belleza más importante del Estado con ilusión, pero también con una idea clara: reivindicar una belleza que vaya más allá de lo físico y poner en valor su forma de ser, sus inquietudes y sus raíces. La experiencia se desarrolla a lo largo de esta semana y tendrá su momento decisivo en la gala final del día 11.
Acabas de llegar a Salou para participar en Miss RNB 2026. ¿Cómo estás viviendo estos primeros momentos? Con los nervios aún a flor de piel. Ya estoy inmersa en la experiencia y con muchas ganas de aprovecharla. Afronto estos días con mucha ilusión, sobre todo por poder demostrar que una candidata es mucho más que una imagen física. Para mí, la belleza no debe limitarse únicamente a lo exterior; también tiene que reflejar la forma de ser, los valores y la actitud de cada persona. Y el jurado también valora esas cuestiones.
¿Cómo surgió la oportunidad de presentarte al certamen? Fue casi sin buscarlo. Recibí un mensaje por Instagram invitándome a participar. En casa ya lo habíamos hablado muchas veces porque el modelaje me gusta desde pequeña. He dado bastante la tabarra con el tema, así que cuando surgió la oportunidad se pusieron muy contentos y me animaron a dar el paso.
¿Cómo han sido los días previos al viaje? Han sido bastante movidos, entre preparativos y nervios. He estado arreglando los vestidos, haciéndome las uñas y practicando con los tacones… aunque llevo dos años usándolos casi a diario, así que estoy bastante entrenada (ríe).
Más allá de la pasarela, ¿qué esperas de esta experiencia con tus compañeras? Tengo muchas expectativas por la convivencia. Vamos a compartir actividades y tiempo juntas, y eso es lo que más me apetece. Ya había hablado con algunas candidatas por Instagram y son majísimas. Soy la participante más joven, así que lo veo como una gran oportunidad para conocer gente de otros lugares, acercarme a sus culturas y aprender de ellas. También quiero salir de mi zona de confort. A veces la gente tiene estereotipos sobre los certámenes de belleza, pero aquí se valora mucho más: que estés informada, que sepas expresarte y que tengas cultura.
El ballet ha sido una parte importante de tu vida. ¿Qué te ha aportado? Muchísimo. Empecé con euskal dantzak y baile moderno, pero cuando probé el ballet me enamoró. Es lo que más me llena. Me ha dado seguridad, constancia y disciplina, y creo que todo eso me va a ayudar también en la pasarela.
Sin embargo, tu futuro profesional va por otro camino: la criminología. ¿De dónde viene ese interés? Es algo que tengo desde pequeña. Cuando iba a casa de mi tía veíamos “Servir y proteger” y me fascinaban los casos policiales. Me interesa mucho entender el comportamiento humano. Aunque me gusta la moda y la televisión, tengo claro que primero quiero completar mis estudios.
¿Con qué idea te gustaría que la gente se quedara de ti? Me gustaría que se me conociera por cómo soy, no solo por la imagen. Al final, lo importante es ser tú misma, porque eso es lo que realmente se queda en la gente.
Entrevistas
Joxean Fernández Matxin: “El ciclismo está viviendo uno de sus mejores momentos”

Natural de Basauri (1970), Joxean Fernández Matxin es actualmente gestor deportivo del UAE Team Emirates, uno de los equipos de referencia del ciclismo mundial. Con una amplia trayectoria como ciclista y director deportivo en estructuras de primer nivel, ha sido una figura clave en la detección de talento y en la consolidación de proyectos de éxito en el WorldTour.
Desde 2017 lidera la estructura deportiva del conjunto emiratí, que ha apostado con fuerza por jóvenes corredores y se ha situado en la élite del pelotón internacional. En esta entrevista repasa la evolución del ciclismo profesional, el valor del factor humano en los equipos y su vínculo con Basauri, donde ha participado en el diseño del recorrido de la Itzulia Basque Country a su paso por su municipio el próximo 8 de abril.
¿Cómo has vivido tu participación en el trazado del recorrido de la Itzulia por Basauri?
Ha sido un honor participar en la elaboración del recorrido de la Itzulia Basque Country. Estoy muy agradecido al Ayuntamiento por contar conmigo en un diseño que atravesará el corazón de Basauri. Hemos intentado que sea un trazado asequible para los corredores, sin grandes dificultades orográficas. Para mí, además, es un recorrido muy sentimental, ya que discurre por Lehendakari Aguirre, donde he crecido, y por las inmediaciones de mi colegio. En definitiva, es un trazado que recorre buena parte de mi vida.
El recorrido conecta directamente con tus orígenes en el Ripolin de Basauri. ¿Imaginabas entonces llegar a la élite del ciclismo profesional? Nunca pensé hasta dónde iba a llegar. He disfrutado del camino y siempre he evitado acomodarme, con la mirada puesta en lo que venía después. Sigo recordando cómo empezó todo y he tratado siempre de mantener la motivación. Llenaba bidones, limpiaba ruedas, hacía lo que fuera necesario.
Mirando atrás, ¿qué peso han tenido los sacrificios en tu carrera deportiva? El ciclismo es mi pasión y me considero un privilegiado por poder dedicarme a ello. Han sido muchos días fuera de casa, sin poder dormir en mi entorno, pero siempre con la misma motivación. Es lo que me gusta. Cuando era joven, mientras otros salían de fiesta, yo estaba compitiendo.

Joxean Rodríguez, en el centro, junto a Asier Iragorri, alcalde de Basauri (drcha) y el concejal de Deporte, Jon Zugazagoitia (izq.) / Basauriko Udala
Actualmente trabajas en el UAE Team Emirates. ¿Cuáles son los logros más recientes del equipo? En 2025, el equipo firmó un récord absoluto de victorias. Volvió a liderar el ranking mundial con una enorme regularidad y profundidad: dos tercios de la plantilla lograron al menos un triunfo. Llevamos cuatro años con muy buenos resultados y el objetivo ahora es mantener ese nivel e intentar seguir creciendo.
¿Cómo valoras la salud del ciclismo profesional en la actualidad? Es probablemente el mejor momento. El ciclismo cuenta con mayores sueldos, más repercusión y una visibilidad global muy superior a la de años anteriores. Ha pasado de ser un deporte más genérico a un entorno completamente profesionalizado y altamente seguido. Sigue siendo uno de los deportes más vistos del mundo, con una afición en crecimiento, especialmente entre la gente joven, y una cantera que viene con mucha fuerza. Las grandes marcas están apostando de forma decidida, lo que confirma el excelente momento que atraviesa este deporte.
En un deporte tan exigente, ¿cómo se gestiona el factor humano dentro de estructuras tan competitivas? Es fundamental. Pasamos prácticamente 24 horas juntos fuera de casa. No es comparable a otros deportes. En el fútbol, por ejemplo, juegas el partido y, normalmente, regresas el mismo día con tu familia. En el ciclismo, la convivencia es constante. Por eso es clave generar un buen ambiente, una especie de familia dentro del equipo, que permita gestionar mejor tanto los buenos como los malos momentos.
¿Tienes tiempo de venir a Basauri? Vengo poco la verdad, pero allí están mis aitas, mi hermana y mi cuadrilla, y siempre que puedo me acerco para verlos o comer con ellos. El vínculo con Basauri sigue muy presente, aunque de forma menos frecuente. Echo en falta que no existan escuelas de ciclismo ni clubes; no hay una estructura que permita a los niños iniciarse o desarrollarse en este deporte de forma más profesional.







