Entrevistas
Radikal Hardcore: «Si nadie se ofende con lo que haces, ¡vaya puta mierda!»
R.H.C., los padres del hardcore punk a nivel estatal, están de vuelta, 20 años después. La banda de Basauri ha regresado y estarán actuando en directo el viernes 18 de octubre en el recinto de txosnas.

Un puñado de bandas de los ochenta tienen el honor de haber traído a la Península el sonido más extremo y underground del punk, el llamado hardcore punk. Nombres como GRB, HHH o Subterranean Kids (en Catalunya), Ultimo Gobierno (Burgos) o Andanada 7 (Madrid) empezaron a facturar ese estilo que se fijaba menos en la estética y más en la forma de hacer las cosas. Su sonido era mucho más acelerado que el sonido clásico del género punk y sus letras eran pura gasolina derramada junto a una fogata. 20 años después, Radikal Hardcore están de vuelta y tocarán el viernes 18 de octubre en el recinto de txosnas de Basauri, junto a Emon y Feos Pero Majos. Omar López habló con dos de los miembros, Álvaro y Tito, en el programa Escena Joven de bi fm, rama musical de Bidebieta Irratia.
Euskal Herria fue (junto con Catalunya) el territorio en el que más rápidamente surgieron bandas de este estilo. Los primeros RIP (Arrasate), los de la época del «Zona Especial Norte», acercaron a estos lares el estilo de los británicos Discharge, los, para muchos, padres del hardcore europeo (si bien la gran explosión del género se daría al otro lado del charco, en los Estados Unidos). Pero lo de RIP sólo había sido un aviso. Desde mediados de los ochenta empezaron a proliferar por estas latitudes bandas pioneras del estilo: los vizcaínos Mierda Radioactiva (Barakaldo), de los que ya circulaban grabaciones absolutamente precarias allá por 1985; los navarros Exkomulgados (Iruñea), con un estilo muy similar al de los italianos Raw Power; los gipuzkoanos BAP (Andoain), la primera banda hardcore que cantó en euskera y que llegó a ser grupo de culto -porque en la década posterior también introdujeron el post-hardcore en la escena vasca, una especie de Fugazi euskaldunes-; los también gipuzkoanos y también cantando en euskara Eskoria-tza, banda originaria de la localidad de igual nombre (Eskoriatza), formada por un profesor de ikastola y tres de sus jóvenes alumnos -que llegaron a ser conocidos como «los Youth Of Today vascos», aunque su estilo no era demasiado parecido, la verdad-. Otras como Vitus Dance (Vitoria-Gasteiz), THC Arbol (Laudio), Ruido de Rabia (Tolosa) o Anestesia (Zarautz) podrían cerrar esta lista de bandas pioneras del hardcore vasco. Y seguro que nos faltan nombres.
¡RADICAL HARDCORE, YA ESTAMOS HARTOS!
Uno de los grupos más madrugadores a la hora de practicar el género fueron los basauritarras R.H.C. (Radikal Hard Core), una banda cuyo nombre no dejaba lugar a dudas. Letras rabiosas, incendiarias y directas y una velocidad tocando que pocas veces se había escuchado antes. Varias fueron las grabaciones caseras realizadas durante directos en tugurios varios. Estas grabaciones pasaron a la historia como «las maketas», pero Álvaro (guitarra y fundador del grupo) se encarga de desmentir la existencia de maketa alguna: «No se a lo que se refieren con maketa, porque grabaciones había mil, pero maketa lo que es una maketa propiamente dicha, nunca existió»– Su compañero Tito (bajo y cantante) afirma que lo más cercano a una demo fue el mil veces copiado directo de Sestao, una grabación bastante apañada que los chavales se grababan unos a otros en aquellas entrañables cassettes vírgenes.
Podcast: Escucha o descarga la entrevista íntegra a Radikal Hardcore en Escena Joven
El primer disco les llegó enseguida, en 1988, pero «La venganza» tenía un sonido que no hacía justicia a la potencia real del grupo. Su producción era demasiado punkarra y el grupo sonaba menos agresivo y veloz que en sus mencionadas «maketas». Esto se debió a que los que pusieron la pasta hicieron y deshicieron a su antojo: «Ten en cuenta que un tío te producía, un tío te ponía la pasta, tú tenías veinte años y sólo llevabas un año con la guitarra en las manos (…) eras un punki que acababas de salir de la calle (…) haces lo que ellos quieren, te quitaban canciones, te quitaban cachos de canciones… hicimos el sonido que ellos quisieron (…) pero RHC éramos mucho más hardcore que lo que sonamos en ese disco».
Posteriormente, se suceden cambios en la banda y el grupo pasa de trío a cuarteto, quedando Álvaro como único miembro fundador. El sonido también evoluciona hacia un estilo bastante más metal. El crossover americano (DRI, Excel, Whermatch, Suicidal Tendencies…) y el britcore inglés (Concrete Sox, Heresy, Ripcord, Unseen Terror…) metalizaron la escena hardcore local, surgiendo por estas latitudes bandas más metálicas, que aquí eran conocidas como bandas «trashcore» (Soziedad Alkoholika, Storbais, Anestesia, Beer Mosh, Trauma, etc). Con ese estilo surgen los discos «Injusticia» (Potencial Hardcore 1991) y «Hay que volar» (Hebefrenia 1993).
REGRESO 20 AÑOS DESPUÉS
Aitor Colinas (Suspenders, Esteka…) llevaba años haciendo guerra psicológica a los miembros de R.H.C. para que el grupo volviera. «Nos llamó uno a uno», aseguran en la banda. Y, finalmente, lo consiguió. «Es una cosa bonita que seamos los mismos que lo dejamos hace veinte años», reconocen.
Ahora hay menos energía física, los años no pasan en balde, pero el grupo se siente optimista ante una situación de mayor estabilidad y cordura. «Son tiempos con una edad que ya te lo piensas todo bien», afirma Álvaro. «Los ochenta fueron los ochenta y ahora son tiempos distintos». El fundador de la banda asegura que en el pasado su modus vivendi era demasiado «destroy». «Antes te ponías chato y hacías barbaridades», asegura. «La edad se nota, pero también tiene sus cosas positivas puesto que ganas en cordura y te das cuenta de fallos que antes no los veías; antes había conciertos totalmente desastrosos por culpa de las sustancias, que ahora ya no va a pasar, ¡nunca más!» (risas).
Según Tito, «la energía no es la misma cuando tienes cuarenta y tantos años como cuando tienes veinte, esta claro, pero la actitud yo creo que es la misma». Para el bajista y cantante de la banda, «en el punk, en el heavy, etc…yo creo que naces con ello y mueres con ello, la manera de ver las cosas, de vivirlas…».
Su primer concierto de regreso ha sido, curiosamente, en Zaragoza, y rodeado de polémica. Grupos fachas de la zona desataron una campaña contra las bandas participantes en el festival Zaragoza Revienta -Además de R.H.C., Brigada del Vizio (Zaragoza), Qloaca Letal (Valladolid) y Non Servium (Móstoles)- al que enseguida se sumaron las habituales «gentes del orden», léase, políticos, periodistas, etc… Palabras como «apología», «terrorismo», y «radicales» inundaron las páginas de los periódicos locales. Las presiones casi acabaron con el festival pero, finalmente, el acto se celebró con éxito aunque bajo un notable acoso policial en las inmediaciones que duró toda la noche. «Si a esta gente les molesta, algo estaremos haciendo bien» dice Tito al respecto. Para Álvaro, «si tú criticas y haces lo que haces y cae en saco roto y nadie se siente ofendido, ¡pues vaya puta mierda!». Definitivamente el punk no ha muerto.
Basauri
Aner Aróstegui: “Mi gran sueño es participar en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles en 2028”

Aner Aróstegui tiene solo 17 años, pero ya vive pendiente de marcas, campeonatos internacionales y entrenamientos casi diarios. El joven de Arrigorriaga, deportista con discapacidad visual y una de las grandes promesas del atletismo paralímpico estatal, ha convertido lo que empezó como una actividad para canalizar su energía en una rutina de esfuerzo constante que ya le ha llevado a lo más alto del podio europeo. Todo ello mientras compagina el deporte de élite con Primero de Bachiller y continúa entrenando en el Club Paralímpico Javi Conde, al que considera su segunda casa.
¿Cuándo y por qué comenzaste en el atletismo? Empecé en 2015, con 6 años. Antes hacía natación, pero no era lo mío. Mis padres me veían muy inquieto y me apuntaron a atletismo en el club de Javi Conde. Al principio era simplemente un juego, algo para pasarlo bien, sin pensar en competir ni en resultados. Con el tiempo todo fue cambiando. Sobre todo después de la pandemia, alrededor de 2023, empecé a tomármelo mucho más en serio. Ahí empecé a entrenar con otra mentalidad, con el objetivo de competir de verdad y mejorar cada día.
Con solo 17 años ya has competido internacionalmente y ganado medallas. ¿Cómo se vive algo así a esa edad? Se vive con mucha intensidad, casi sin tiempo para asimilarlo. Uno de los momentos más importantes fue conseguir el oro en la prueba de 100 metros en los Juegos Europeos de la Juventud, que se celebraron el pasado julio en Estambul. Y hace pocas semanas, en Ourense, también conseguí la primera posición en la clasificación paralímpica de los 1.000 metros lisos en el Campeonato de España de Atletismo Sub-16 e Inclusivo por Selecciones Autonómicas.

Aner durante su participación en el Meeting de Basauri en 2025 / Cedida
Además, acabas de ser reconocido como mejor atleta del Campeonato de España de Promesas Paralímpicas. ¿Qué significa para ti este reconocimiento? Significa muchísimo, porque al final es el resultado de muchos años de trabajo. Nada llega de un día para otro. Hay muchísimas horas de entrenamiento, sacrificio y constancia detrás. Este tipo de reconocimientos te hacen ver que estás haciendo las cosas bien, pero sobre todo te motivan para seguir mejorando.
Siempre hablas del Club Paralímpico Javi Conde como una familia. El club lo es prácticamente todo para mí. Llevo allí diez años y he pasado por muchas etapas, con días muy buenos y otros más complicados. Y Javi Conde es como mi segundo padre. Todo lo que he conseguido hasta ahora se lo debo en gran parte a él. Es mi entrenador, pero también mi referente. Me ha enseñado no solo a entrenar, sino también a entender el deporte, a ser constante y a no rendirme.
¿Crees que el deporte paralímpico sigue necesitando más visibilidad? Sí, todavía queda bastante por mejorar en ese aspecto. Se ha avanzado mucho en los últimos años, pero sigue haciendo falta más visibilidad, porque hay muchísimo nivel y muchísimo esfuerzo detrás que muchas veces no se conoce.
¿Cómo compaginas el deporte con los estudios? Es complicado. Estoy en Primero de Bachiller y tienes que organizarte muy bien para llegar a todo: entrenamientos, estudios y descanso. Hay días bastante exigentes, pero intento llevarlo lo mejor posible. También pienso bastante en el futuro y una opción que me gustaría es estudiar Fisioterapia, quizá en Madrid, para poder entrenar allí en un centro de alto rendimiento.
¿Qué objetivos te marcas ahora mismo? Ahora vienen competiciones importantes. A finales de junio tengo el Campeonato de España absoluto en Fuenlabrada y después el Europeo en Grosseto, Italia. Más adelante me gustaría intentar clasificarme para el Mundial de Uzbekistán de 2027 y, por supuesto, el gran sueño es llegar a los Juegos Paralímpicos de 2028.
Basauri
EL TEST | Francisco García: “A Basauri le sobran muchísimos coches, asfalto, ruido y contaminación”

Sagarrak ha preparado un intenso programa de actividades durante el mes de mayo en Basauri que combina movilidad sostenible, educación ambiental y participación vecinal en distintos espacios del municipio. El viernes 29 de mayo, en Ibaigane, se celebrará el teatro-foro “Y si mueren los tritones”, centrado en el impacto de la alimentación en el medio ambiente. Las propuestas del mes se cerrarán el domingo 31 de mayo con el paseo “Malmasín, historia eta natura”, desde el centro cívico de Basozelai, para descubrir este entorno desde la arqueología, la historia y la gestión forestal. Un calendario completo de actividades que convierte a Basauri en escenario de reflexión, aprendizaje y acción ambiental durante todo el mes de mayo, y que sirve de punto de partida para este test a Francisco García Olmo, miembro de Sagarrak.
Un rincón natural imprescindible en Basauri o alrededores. La ribera del río Nervión.
¿Y en el País Vasco? El Flysch de Sopelana.
¿Qué le sobra a Basauri a nivel medioambiental? A Basauri le sobran muchísimos coches, le sobra asfalto, le sobra muchísimo ruido y contaminación industrial evitable.
¿Qué le falta a Basauri para ser más sostenible? Creer en que ser sostenible merece la pena y aplicarlo en todas las acciones diarias.
¿Creéis que en general los basauritarras están concienciados con el medio ambiente? Sí. Estamos concienciados y sabemos que es importante. El día a día, sin embargo, está lleno de incentivos para no cuidarnos.
¿Qué gesto cotidiano tiene más impacto del que la gente cree? Alimentarnos. Las decisiones que tomamos sobre cómo alimentarnos tienen un impacto brutal.
¿Reciclar, reutilizar o reducir? Reducir, reutilizar y reciclar, de más sencillo a más complicado. En estos momentos reducir parece una odisea; es más rico quien menos necesita.
¿Qué es lo primero que harías si fueras alcalde? Proponer una cocina municipal que abastezca a todos los colegios de Basauri y otros centros de interés, junto con la entrada de Basauri en la Mancomunidad del Nerbioi-Ibaizabal.
¿Bicicleta, transporte público o caminar? Las tres son formas excelentes para moverse, según necesidad.
Una persona referente en el ecologismo que admires: Ignacio Abella Mina.
¿Cuál ha sido vuestra acción ecologista más loca o divertida? Cuando construimos el año pasado una cúpula geodésica sin saber para qué, y que está generando tantas vivencias.
Un momento clave en la historia de Sagarrak: 43 años de ecologismo dan para muchos momentos clave. El momento clave siempre está por venir.
Un logro del que estáis orgullosos. Las campañas de calidad del aire en entornos escolares y las relaciones que está generando.
¿Qué os gustaría conseguir en los próximos años? Que nuestra calidad de vida aumente, que no necesitemos tanta medicación en esta sociedad y que el vivero y el bosque comestible de Iruaretxeta sean lugares de referencia medioambiental para las escuelas.
¿Sois optimistas con el futuro del planeta? La cosa está complicada.
Un libro imprescindible: Una trenza de hierba sagrada, de Robin Wall Kimmerer.
Un documental o película sobre medio ambiente que recomendaríais. La serie de Hope es muy interesante.
Una frase que repetirías para concienciar sobre el medio ambiente. Esto que haces ahora, ¿cómo afectará a tus nietas?
¿Qué es lo que más os motiva a seguir trabajando por el medio ambiente? La pasión que le ponemos y la satisfacción de intentarlo.
¿A qué otra persona de Basauri harías este test y por qué? A Ziortza de La Ventana de Ziortza, por ser una superviviente del comercio local.
Basauri
Basfemband: “La música es una herramienta para ocupar la calle y empoderarnos como mujeres”

Basfemband, la banda feminista de Basauri, celebra este sábado 23 de mayo su 15º aniversario con una jornada festiva y reivindicativa que comenzará en la plaza 25N y recorrerá distintas calles peatonales de Basauri al ritmo de la música. El encuentro reunirá a integrantes actuales y antiguas de la banda, además de invitadas de otras localidades, en una celebración que pone en valor 15 años de música, calle y lucha feminista. En esta entrevista, Txitxi, que lleva ocho años en la banda, repasa la trayectoria del proyecto, su evolución dentro de la red de batukadas feministas de Euskal Herria y el papel clave de Marienea como espacio de encuentro y sostén colectivo.
¿Cómo nacióBasfemband y qué recordáis de aquellos primeros talleres? Basfemband surge en la Escuela de Empoderamiento de Basauri, en un curso previo a Marienea, impulsado por Silvia Palumbo. En aquel momento también había experiencias similares en otros municipios como Durango o Ermua. Era todo muy nuevo para nosotras y lo vivimos como un proceso de aprendizaje colectivo desde el inicio.
Los comienzos fueron complicados: teníamos que llevar los tambores a los ensayos y era difícil moverse con tanto peso, a hora ya tenemos un lugar fijo para ensayar. A lo largo de los años hemos pasado por distintas etapas, con más o menos participación, y actualmente somos alrededor de diez mujeres. Ensayamos todos los martes y seguimos abiertas a que se incorporen nuevas participantes.
¿Cómo ha evolucionado la banda en estos 15 años? Ha evolucionado muchísimo. Lo que empezó como un taller local se ha convertido en parte de una red de batukadas feministas de Euskal Herria. Nos relacionamos con otras bandas como las de Durango o Amorebieta, con las que compartimos ensayos, encuentros y actuaciones, y cuando nos juntamos todo se multiplica.
También hemos ido construyendo una forma de organización horizontal, sin jerarquías, basada en valores feministas. La dirección de la banda es rotativa y tratamos de evitar cualquier tipo de relación de poder, priorizando siempre el trabajo colectivo.

¿Qué significa para vosotras la música dentro de la lucha feminista? La música para nosotras es una herramienta, no el fin en sí mismo. Lo importante es ocupar la calle, visibilizar las reivindicaciones feministas y empoderarnos como mujeres a través de lo colectivo. En cuanto al repertorio, tocamos canciones de Silvia Palumbo, piezas creadas por otras bandas de la red y temas propios de batukadas feministas. A ello se suman lemas y consignas que acompañan nuestras actuaciones en la calle.
Participamos en movilizaciones como el 8 de marzo o el 25 de noviembre, además de otros actos culturales y deportivos, pero lo que nos mueve es el espacio que generamos juntas. Con el tiempo, el grupo se ha convertido en una especie de familia donde no importa el nivel musical, sino el apoyo mutuo, el cariño y las redes que se crean.
¿Qué papel ha tenido Marienea en vuestra trayectoria? Marienea ha sido fundamental. Es nuestra casa y un espacio que nos ha acompañado durante todo el proceso. Siempre hemos contado con su apoyo y con la posibilidad de ensayar allí cada martes, lo que ha permitido que el proyecto se mantenga vivo durante estos 15 años.
¿Qué supone para vosotras celebrar este 15 aniversario y qué futuro os planteáis? Es un momento muy especial porque reúne a compañeras actuales y a muchas mujeres que han pasado por la banda a lo largo de los años, además de grupos invitados de otros municipios. Es una celebración colectiva y muy emocional.
También es una forma de reconocer todo lo construido juntas. De cara al futuro, queremos seguir tocando en la calle, mantener el proyecto activo y seguir incorporando nuevas mujeres. Hace poco empezó a tocar con nosotras una chica joven, así que vemos que hay interés y que la banda todavía tiene mucha historia por delante.
Basauri
Asier Iragorri (EAJ-PNV): “El parking de Pozokoetxe podrá ser rotatorio y además tener plazas privadas”

A falta de un año para que termine la actual legislatura, el alcalde de Basauri, Asier Iragorri (EAJ-PNV) hace balance del grado de ejecución del plan de mandato, que ya alcanza el 96% entre actuaciones en marcha o finalizadas. Entre los principales hitos destacan proyectos de accesibilidad, mejoras urbanas, vivienda y nuevos equipamientos sociales, con la vista puesta en completar el plan antes de 2027.
Con un 96% del plan de mandato ya en marcha o ejecutado, ¿cuáles dirías que han sido las claves para alcanzar este grado de cumplimiento y qué margen queda para completarlo antes de 2027? Creo que el plan de mandato se ajusta a las necesidades que tiene nuestro pueblo y, para llevarlo a cabo, ha sido clave tener planificación y hacer un seguimiento continuo del avance de cada proyecto. Nos comprometimos a llevar adelante diferentes acciones, como proyectos urbanísticos, los cinco ascensores entre El Kalero y Basozelai, la reurbanización de las calles Eleuterio Villaverde, Ganguren Mendi y Zumalakarregi, el asfaltado de carreteras y diferentes aparcamientos como el del polideportivo, la mejora de la plaza de Urbi, el proyecto de bidegorri entre Baskonia y Pozokoetxe, zonas de bancos cubiertos en Solobarria y Soloarte… y los hemos ido cumpliendo.
También otras cuestiones más dirigidas a las familias, como el proyecto de la nueva haurreskola, o a las personas mayores, con el nuevo centro social que acabamos de abrir en Ariz, el centro de atención diurna y vivienda comunitaria que se pondrán en marcha en Sarratu… Si teníamos el 96% del plan en marcha o ejecutado cuando lo presentamos, a día de hoy ya hay más acciones que han sido ejecutadas; cada día vamos sumando más.
De todos los proyectos impulsados durante este mandato, ¿cuáles destacarías por su impacto en la ciudadanía de Basauri? Todos son importantes. Es verdad que algunos pueden tener un efecto más directo en mejorar la vida de las y los basauritarras, como los cinco ascensores que van a mejorar la accesibilidad entre El Kalero y Basozelai, o las acciones que se llevan a cabo para atender a las personas vulnerables. Es importante también el esfuerzo que estamos realizando en materia de vivienda: ya hemos solicitado al Gobierno Vasco que Basauri sea declarado Zona de Vivienda Tensionada y hemos cedido suelo municipal en Azbarren y en San Miguel para que se construyan viviendas de promoción pública en alquiler y más alojamientos dotacionales. Hemos modificado la ordenanza de viviendas tasadas y también hemos implantado nuevas medidas fiscales para sacar más vivienda de alquiler al mercado.
Más allá de las grandes inversiones, ¿qué pequeñas actuaciones considera el Ayuntamiento que están mejorando de forma más directa el día a día de los vecinos? Hay pequeñas intervenciones que no copan titulares pero sí mejoran el día a día de vecinas y vecinos, como un rebaje de acera, mejorar el mobiliario urbano o acciones como balizas luminosas que se están instalando en una veintena de pasos de peatones con el objetivo de aumentar la visibilidad y, en consecuencia, mejorar la seguridad vial. O el nuevo baño público que se está construyendo en la plaza Solobarria. Precisamente este baño fue uno de los proyectos que eligió la ciudadanía basauritarra en el proceso de presupuestos participativos.
Basauri cuenta ya con un sexto centro social para personas mayores. ¿Qué impacto esperan que tenga este nuevo espacio en la lucha contra la soledad no deseada? Los centros sociales de este tipo son un espacio fundamental para luchar contra la soledad no deseada. En ellos se lleva a cabo un programa de dinamización social y cultural con diferentes actividades, y el objetivo último de todas ellas es el bienestar físico y emocional de las personas que toman parte. No solo se fomenta el ocio saludable, también se incentiva el fortalecimiento de las relaciones personales entre las personas mayores que acuden al centro. En Basauri tenemos muchos vecinos y vecinas mayores de 65 años y tenemos que prestarles la atención que merecen.

Asier Iragorri, alcalde de Basauri, a la derecha, junto a Isabel Cadaval, portavoz socialista y parque del equipo de gobierno/ Basauriko Udala
También se ha anunciado un estudio para un aparcamiento subterráneo en Pozokoetxe. Si finalmente sale adelante, ¿qué beneficios crees que aportará a la movilidad y al día a día del barrio? Lo primero es saber el grado real de necesidad y la viabilidad del proyecto. Que en Basauri históricamente existe una demanda de más aparcamiento es algo que ya sabemos, pero antes de realizar una gran inversión en un parking cuyas plazas saldrían a la venta es primordial cuantificar esa potencial demanda. No descartamos que parte de esas plazas, si se constata su viabilidad, puedan destinarse a un parking rotatorio, pero todo eso nos lo va a decir el estudio. Un parking va a mejorar sin duda alguna la movilidad del barrio y también de su entorno más cercano.
En materia de movilidad, ¿qué retos sigue teniendo Basauri actualmente y qué líneas de trabajo se están planteando para abordarlos? En mayo de 2025 aprobamos de forma definitiva el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). También se ha adjudicado el contrato para la redacción del proyecto de humanización de Lehendakari Agirre. Se trata de la primera medida contemplada en el PMUS para mejorar la movilidad peatonal en el centro. Su objetivo es ganar más espacio para el peatón, aumentar la anchura de las aceras eliminando un carril de circulación. Y también eliminar los semáforos y agilizar los desplazamientos peatonales.
También hemos solicitado a la Diputación Foral de Bizkaia que Basauri se adhiera al programa BizkaiBizi. Esperamos incorporarnos con la nueva licitación del servicio prevista para enero de 2027. Estamos trabajando en la redacción de un anteproyecto de red de vías ciclables que permita conectar las estaciones de bicis entre sí y con las de otros municipios de forma cómoda y segura. La idea es que abarque todo el municipio y que su diseño evite la existencia de puntos que puedan comprometer la seguridad de las personas ciclistas y peatones. Además, ya se está redactando el proyecto del nuevo bidegorri entre Baskonia y Pozokoetxe.
Está en marcha una nueva edición del Bono Basauri. ¿Qué balance hace el Ayuntamiento tras cinco campañas y qué impacto esperan en el comercio y la hostelería local? Lo cierto es que el balance es muy positivo. Hace dos años aumentamos el presupuesto hasta los 300.000 euros, 100.000 euros más que en la campaña de 2023. Creemos que tiene una gran acogida entre la ciudadanía y también está muy bien valorada por el comercio y la hostelería local, ya que anima las ventas y contribuye a la reactivación económica de ambos sectores.
Basauri
Basauritar Dantza Taldea: “Somos como una gran familia y eso es lo que nos hace seguir adelante”

Basauritar Dantza Taldea celebra su 50 aniversario consolidado como uno de los referentes culturales de Basauri. Para repasar su trayectoria y mirar al futuro, reunimos las voces de varias generaciones del grupo: Irune Arteta y Amaia Aranaga, entre las integrantes más veteranas; Ane García-Escudero, con 25 años en el colectivo y Nerea González y Aritz Urtiaga, representantes de etapas más recientes. Para celebrar el aniversario, han preparado con varias actividades abiertas a todo el mundo. La primera cita será el domingo 26 de abril en el Colegio San José, donde se podrán visitar exposiciones de trajes tradicionales y fotografías históricas, participar en talleres de indumentaria y disfrutar de actividades infantiles, además de una exhibición de euskal dantzak. El 14 de junio, la plaza Solabarria será el escenario de una actuación protagonizada por dantzaris de distintas generaciones, que dará paso a una romería con el grupo Luhartz. La programación se cerrará en noviembre con un txistupoteo, que servirá como broche final a este año especial de celebración.
Nacisteis en un contexto clandestino durante el franquismo. ¿Qué historias conserváis de aquellos primeros años y qué significaba entonces bailar danzas vascas? Irune Arteta: Oficialmente nacimos en 1976. Al principio ensayábamos en unos locales del barrio del Kalero, en unos talleres de dos plantas: en el piso de arriba se daban clases de euskera y en el de abajo, dantza y txistu. Se vivía como un desafío, como una reivindicación, aunque para muchos podía ser incluso una provocación.
¿Qué papel tuvo Garbiñe Mezo en la creación y consolidación del grupo? Amaia Aranaga: Ella lo fue todo. En los inicios se encargaba de las reuniones, de los nuevos miembros, de la ropa, del material… de todo. Nos llevaba de un lado a otro, éramos “sus niñas”. Una de sus hijas tocaba el txistu y su marido hacía portes, viajes, lo que hiciera falta. En mi opinión, Garbiñe tuvo el papel más importante dentro del grupo, porque se implicó durante muchísimos años. Al principio asumía todo y, con el tiempo, el grupo de mayores fue echando una mano. Poco a poco fuimos creciendo hasta convertirnos en una gran familia en la que todos nos conocíamos.
¿En qué momento sentisteis que dejabais de ser un grupo pequeño para convertiros en una referencia en Basauri? Amaia Aranaga: Creo que el primer cambio se produjo cuando, aún dependiendo del Batzoki, nos incorporamos a Bizkaiko Dantzarien Biltzarra. Empezamos a aprender nuevos bailes y a relacionarnos con otros grupos de Bizkaia. También fue importante cuando hicimos las ‘kontradantzak’ en el Social Antzoki, dentro de un Euskal Dantza Agerketa. Fue entonces cuando adoptamos el nombre del grupo, ya que hasta ese momento no lo teníamos.
¿Qué supuso para vosotros integraros en Euskal Dantzarien Biltzarra? Ane García-Escudero: Supuso empezar a participar en el Dantzari Eguna y actuar en distintos pueblos como Lemoa, Zaratamo, Ugao u Orduña. No era solo mover trajes y material, sino una transformación de nuestra identidad y técnica como grupo. También nos permitió conocer a otros grupos, apoyarnos mutuamente y empaparnos de la cultura. Además, bailar fuera de nuestro entorno habitual generó una convivencia y una cercanía que no siempre se da solo en los ensayos. Y, sobre todo, nos ayudó a darnos a conocer más allá de Basauri.

Exhibición de danza en fiestas de San Fausto de Basauri / Cedida
En 50 años, ¿qué es lo que más ha cambiado en el grupo y qué se mantiene intacto? Ane García-Escudero: El contexto social ha cambiado por completo, especialmente en lo referente a la perspectiva de género. Hoy en día enseñamos todo tipo de bailes a todas las personas, independientemente de su origen tradicional. Por ejemplo, bailes que antes se consideraban de hombres, como la Dantzari Dantza, hoy los bailamos mayoritariamente mujeres. Sin embargo, lo que se mantiene intacto es que seguimos siendo una “familia elegida”, donde el conocimiento se transmite de mayores a pequeños de forma altruista y el apoyo mutuo sigue siendo el corazón del grupo.
Tenéis dantzaris de entre 4 y 78 años. ¿Qué aporta esa convivencia entre generaciones tan distintas? Nerea González: Es una de las cosas más especiales del grupo. Los más pequeños aportan ilusión y energía; los jóvenes, ganas de aprender, fuerza y apoyo en el día a día; y las personas veteranas, experiencia, tradición y recuerdos. Además, muchas de las prendas que utilizamos hoy han sido creadas y cosidas por ellas, lo que nos ayuda a valorar todo el trabajo que hay detrás. Esa mezcla genera un ambiente familiar donde nos cuidamos, nos enseñamos y nos acompañamos unos a otros. El grupo no solo enseña a bailar, sino también compromiso, amistad y sentido de pertenencia.
Más allá del baile, decís que sois como una familia. ¿Qué valores transmite el grupo? Aritz Urtiaga: Somos como una gran familia y eso es lo que nos hace seguir adelante. Nos conocemos todos, bailamos juntos independientemente de la edad, nos ayudamos y aprendemos unos de otros. Como en toda familia, también hay pequeñas diferencias, pero lo importante es el respeto, la comunicación, la responsabilidad, la tolerancia, la honestidad, la igualdad y el trabajo en equipo. Al final, son los valores que nos sostienen.
Señaláis que cada vez es más difícil atraer a los jóvenes y que hay menos chicos. ¿A qué creéis que se debe y cómo se podría revertir? Aritz Urtiaga: Los niños se sumergen desde muy pequeños en el mundo del deporte, sobre todo en actividades como fútbol o multideporte. En el caso de los chicos, el fútbol es un referente muy fuerte, y cuando crecen algunos sienten vergüenza o inseguridad. Pero aquí todo el mundo tiene cabida. No hay nadie torpe o arrítmico, lo importante son las ganas de bailar y de vivir nuestra cultura. Para revertir la situación sería importante reforzar la presencia de la danza vasca en los colegios para que los más pequeños tengan ese primer contacto.

Dantzaris mayores y txikis en Fiestas de San Miguel de Basauri en 2025 / Cedida
¿Cómo vais a celebrar este 50º aniversario y qué citas recomendaríais especialmente? Nerea González: La primera cita será el 26 de abril en el Colegio San José, con exposiciones de trajes, material y fotografías históricas, talleres de indumentaria, actividades infantiles y una exhibición de euskal dantzak. El 14 de junio habrá una actuación en la plaza Solabarria con dantzaris de distintas generaciones, seguida de una romería con Luhartz. Y en noviembre se celebrará un txistupoteo como cierre de la programación especial.
Mirando al futuro, ¿cuál es el mayor reto para que la euskal dantza siga viva en Basauri? Aritz Urtiaga: El reto es adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la esencia. Es necesario fomentar una danza inclusiva, evolucionar sin perder la tradición y transmitir a las nuevas generaciones que esto se mantiene gracias al esfuerzo colectivo. Si no hacemos fuerza en equipo, nos devoran.







