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Ana Pérez: “Gracias a Itziar Ituño he conocido a personas de todo el mundo y he empezado con el euskera”

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Ana Pérez ha viajado desde Colombia para ver a Itziar Ituño en directo / Cedida

Ana Pérez tiene 34 años, es colombiana y es fan incondicional de la actriz basauritarra Itziar Ituño. De hecho, ha organizado un viaje al País Vasco para ver actuar a Itziar este viernes en el Social Antzokia, aunque ya ha aprovechado para hacer turismo por el Estado. Pero Ana no es la única que ha viajado desde otro país para ver a la actriz en vivo y en directo en la obra ‘La Tarara’.  También hay fans de Italia, Colombia, Brasil o Bélgica que se han movilizado. El fenómeno empezó con ‘La Casa de Papel’ pero sigue muy vigente hoy en día, con club de fans de la intérprete por todo el mundo.

Este viernes tendrás la oportunidad de ver a Itziar en directo. ¿Cómo te sientes? Estoy muy emocionada por poder volver la obra. Ya que venía, asistí a la representación del Teatro Arriaga el fin de semana y ahora repito en Basauri. Quiero volver a ver ‘La tarara’ no solo por Itziar, que está estupenda, como todos los actores, si no también por los temas que aborda, como la maternidad y diversas problemáticas sociales.

En la cita en el Arriaga, ¿había ya personas que habían venido expresamente de otros países? ¡Sí! Por ejemplo, sé que hay un grupo de chicas europeas que la siguen a diferentes ciudades. Hace poco estuvieron también en París. Pero en el Arriaga también había italianas, brasileñas, colombianas, una chica de Bélgica… Había como 40 personas esperándola tras la función y atendió a todas una a una.

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Ana Pérez antes de la función en el Arriaga / Cedida

¿Estáis en contacto habitual las diferentes fans de todo el mundo? Sí, la verdad es que he conocido a varias personas por Instagram y en otras redes sociales y estamos en contacto. Yo sobre todo con gente de Colombia, España, Brasil… Pero se que hay club de fans en países como Canadá, Polonia, Argentina, Filipinas, India o Perú. ¡Es increíble! Muchas personas en redes sociales están constantemente actualizando las novedades profesionales de Itziar y el resto nos informamos.

Conociste a Itziar Ituño por su papel en la serie ‘La Casa de Papel’. ¿Qué es lo que te atrapó para ser su fan incodicional? Me gustó mucho como defendió su interpretación, pero fue realmente luego, durante el confinamiento de 2020, cuando acabe entusiasmada por los diferentes directos que hizo entrevistada para varios medios. Escuchando su discurso me di cuenta de que era una mujer con mucha conciencia de clase, humilde, sencilla… Me encanta su talento como actriz, pero lo que más me gusta es la persona que está detrás y así comencé a ver todo su trabajo anterior, incluido Goenkale.

¿Y cómo entendiste la serie si es en euskera? Entre los grupos de fans hubo gente que animó a traducir las partes en la que intervenía Itziar en todas las temporadas de la serie. Y la verdad es que eso hizo que me dieran ganas de aprender euskera. Y en ello estoy, aunque no de forma continuada, porque también ando con el inglés y el portugués y además el euskera me está resultando bastante complicado.

Basauri

EL TEST | Pepe Godoy: “He aprendido a vivir y a ser libre y a apartar de mi vida a las personas que no me aportan”

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El basauritarra Pepe Godoy, que denunció públicamente en 2018 los abusos sexuales sufridos en su infancia por un exentrenador de fútbol de Basauri, ha convertido su experiencia en una labor de concienciación y sensibilización a través de charlas y proyectos divulgativos. Entre ellos destaca ‘Yodög’, el cuento que escribió junto al ilustrador Jon Spinaro para abordar la prevención del abuso sexual infantil. En nuestro test, comparte reflexiones sobre lo aprendido a lo largo de los años, su manera de entender la vida tras su proceso personal, así como algunas de sus preferencias, recuerdos y opiniones sobre Basauri.

¿Qué es lo primero que harías si fueras alcalde? Pediría una disculpa pública y responsabilidades a los clubes que, con su silencio, permitieron que un pederasta entrenara durante décadas. A uno de esos clubes, que además falseó sus cuentas durante años, le haría devolver el dinero y a sus responsables les invitaría a marcharse. Si no lo hicieran, les retiraría los campos y las subvenciones municipales. Estamos hablando de que la sentencia deja claro que el agresor conoció a la víctima y abusó de ella estando en el club. Me parece gravísimo que, a día de hoy, sigamos sin ninguna reacción institucional. Es más, ocurre lo contrario: se les sigue dando prestigio social. Es revictimizante. Es lo que creo.

A Basauri le falta… Espacios de ocio para adolescentes y jóvenes. Yo invertiría en el gaztetxe. Me parece que organizan eventos culturales y talleres que los jóvenes agradecen y creo que la gente tiene una visión muy distorsionada de lo que es.

A Basauri le sobra… La cárcel, San Faustin, jajaja, y más de un inquilino de la Casa Grande.

Lo mejor de Basauri. La vida que hay en la calle, el bidegorri y el Bananas los fines de semana por la noche.

Un rincón imprescindible para visitar en Basauri. La cima del Malmasín.

Un libro. ‘El otro árbol de Guernica’. Cuenta cómo, durante la Guerra Civil, muchos niños y niñas fueron enviados a otros países. Tuvo que ser muy duro y también es una historia muy inspiradora.

Una película. ‘Spotlight’ y ‘Evasión o Victoria’.

Último teatro, concierto o espectáculo que has visto. A Fito en Pamplona. Después del concierto fuimos a un bar y coincidimos con toda la banda. Menudo fiestón.

¿Último viaje que has hecho y cuál te gustaría hacer? He estado en París, Sevilla y Lanzarote. Me gustaría ir a Canadá, aunque me da un poco de miedo volar. De hecho, fui hasta Ceuta en coche y ferry para evitar el avión.

Un recuerdo o momento inolvidable que te haya marcado especialmente. El 5 de diciembre de 2016, un lunes, sobre las ocho y media de la mañana. Después de 36 años hablé por primera vez de los abusos que sufrí de niño. Se lo conté a Yoli, mi pareja.

Ocho años después de hacer público que sufriste abusos sexuales en la infancia, ¿qué has aprendido? Lo primero, a vivir y a ser libre, a no hacer nada que no me haga sentir bien y a dejar fuera de mi vida a las personas que no me aportan y me restan.

Has dado numerosas charlas desde entonces. ¿Recuerdas alguna especialmente? ¿Por qué? Sí, en Vitoria, Madrid, Barcelona, Bilbao, Oviedo, Santander, Ondarroa, Lanzarote, Ceuta y Basauri. He colaborado con la Policía Municipal de Bilbao, el SAV, la UPV, con trabajos de estudiantes y profesionales especializados en abuso sexual infantil, con el Parlamento Vasco, el Parlamento de Cataluña, el Ministerio de Derechos Sociales y el Ministerio de Infancia. En algunos sitios he repetido y de otros ya ni me acuerdo. Todas son especiales porque en casi todas hay alguien que rompe el silencio y se atreve a dar el paso. Si me tengo que quedar con alguna, sería con la primera en Marienea o la de San Mamés, aunque sobre todo me quedo con la gente que me para por la calle. La próxima charla será en julio, en Tenerife.

¿Qué te aporta personalmente compartir tu historia en público? Verbalizarlo me ha ayudado mucho. Al principio pasaba unos días muy malos después de cada charla, pero creo que es necesario hablar de esta realidad. Cuanto más se hable, más víctimas se atreverán a dar el paso. Es un efecto dominó. Yo mismo me atreví después de ver un programa de Jordi Évole en el que hablaban dos supervivientes.

¿Qué es lo más importante que debería cambiar la sociedad respecto a los abusos? El mirar para otro lado. Ñaño era un pederasta y eso era algo muy conocido en Basauri. Si estabas vinculado a su cuadrilla de fiestas, al club donde entrenaba o vivías en su barrio o alrededores, era casi imposible que no te hubiera llegado algún rumor. Como ciudadanos, y según la ley, estamos obligados a denunciar si vemos a un menor en riesgo. No hacerlo también es un delito.

¿Qué mensaje te gustaría dejar a alguien que está pasando por una situación similar? Que tiene todo mi apoyo. Entiendo que no pueda dar el paso; yo tardé 36 años. Pero si son capaces de hacerlo, se puede vivir mejor. Es un camino duro y largo, y muchas veces la justicia nos revictimiza, pero después de todo lo que he pasado volvería a hacerlo. Merece la pena quitarse esa mochila.

¿Una figura histórica a la que admires? No tengo una figura histórica concreta, pero admiro mucho a las personas mayores. Creo que como sociedad no somos justos con ellas. También admiro a las personas que denunciaron después de mi denuncia, porque fueron un gran apoyo.

¿Cuál es tu posesión más preciada? ‘El pececito Yodög’, un cuento que escribí para la prevención y detección del abuso sexual en la infancia. Está traducido a ocho idiomas, es gratuito y ha llegado a muchos lugares. Con el dinero de mi ponencia en Marienea hicimos ejemplares en euskera y castellano para todos los colegios de Basauri.

Principal rasgo de tu carácter. No soporto las injusticias. Me gusta ayudar a los demás y no hago nada que no me haga sentir bien. Por ejemplo, en todas las charlas me pagan, pero nunca cojo el dinero. Antes lo donaba a alguna ONG y ahora lo destino a hacer cuentos para regalarlos.

Un sueño. Podría decirte que jugar en San Mamés, jajaja, pero ya estoy mayor para correr la banda. Mi sueño ya lo cumplí: ser libre.

¿A qué otra persona de Basauri deberíamos hacerle este test y por qué? Tengo dos. Una es Francisco Panera, escritor de Basauri, que tiene cinco novelas en el mercado y alguna más en la rampa de salida. Me hace mucha ilusión, pero de eso no te puedo contar más. La otra es Jon Spinaro, un apasionado del cómic y un gran dibujante. Se involucró de manera totalmente altruista en las ilustraciones de ‘El pececito Yodög’ y le estoy muy agradecido.

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Basauri

CINCO MINUTOS CON | Iñaki Peña: “Tejer me salvó en uno de los momentos más complicados de mi vida”

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A sus 43 años, el basauritarra Iñaki Peña ha convertido el tejido en mucho más que una afición. Lo que empezó como una forma de sobrellevar un momento personal complicado terminó derivando en la creación de un club de tejedores que está moviendo en redes y su sueño es organizar una gran quedada para tejer en grupo en Basauri el próximo 13 de junio, Día Internacional de Tejer en Público.

¿Cómo y por qué empezaste a tejer? La idea surge en un momento muy personal de mi vida. Después de la pérdida de varios familiares en poco tiempo y de atravesar una etapa complicada de salud mental, empecé a buscar algo que me ayudara a centrarme y a desconectar. En terapia vi a una persona tejiendo y me llamó la atención. Decidí probar y descubrí que era algo muy tranquilo, casi meditativo. A partir de ahí empecé a tejer en casa, y con el tiempo sentí que no quería hacerlo solo: me faltaba compartirlo, hablar con gente y crear un espacio donde otras personas pudieran vivir lo mismo.

¿Qué has encontrado en el tejido que te ha ayudado tanto? Es algo muy calmado. Te obliga a concentrarte en los puntos, en lo que estás haciendo, y eso hace que te desconectes del resto de pensamientos. Es como una forma de estar en el presente. Al principio no lo ves, pero poco a poco te das cuenta de que tu cabeza se centra solo en eso y se te olvida lo demás. Para mí fue una especie de alivio mental.

¿Cómo aprendiste a tejer y qué técnicas utilizas? Empecé de forma autodidacta, con vídeos y clases online. Tengo TDAH y necesitaba algo que me ayudara a concentrarme. Empecé con dos agujas, aunque el crochet es más habitual porque es más rápido y más fácil de transportar. Al principio me parecía complicado, pero una vez entiendes lo básico puedes hacer de todo: chales, ropa de bebé, bolsos, cojines, alfombras…

Siempre se ha asociado el tejido más a mujeres. ¿Te has encontrado con esos estereotipos?  Sí, totalmente. Es algo que todavía existe. Mucha gente asocia tejer a mujeres, cuando en realidad en otros países de Europa es bastante habitual ver hombres tejiendo. Aquí aún hay ciertos estereotipos, pero poco a poco eso va cambiando. En mi caso, al principio sí notaba miradas raras o sorpresa, pero cada vez hay más normalidad.

¿Qué te aporta tejer en grupo frente a hacerlo solo? Tejer es una actividad bastante solitaria, y eso a veces pesa. Por eso sentí la necesidad de crear un grupo. En compañía todo cambia: puedes hablar, compartir patrones, técnicas, experiencias… . Hay mucha gente que llega al tejido por ansiedad o por momentos difíciles, como me pasó a mí. El grupo ayuda a no estar solo en ese proceso.

¿Cuántas personas forman parte del club actualmente? He creado un grupo en Facebook y ahora mismo hay unas 40 personas interesadas. La idea es también salir a tejer en público, normalizarlo y compartirlo. Para el 13 de junio, que es el Día Internacional de Tejer en Público, me gustaría hacer una una quedada especial aquí en Basauri en la que cada uno pueda traer algo de comida, pasar el día juntos y tejer en un ambiente abierto y tranquilo.

¿Cómo te gustaría que la gente viera el hecho de tejer? Que no es solo una manualidad, es una herramienta que puede ayudarte mucho a nivel mental. Es casi una forma de meditación. Puedes hacerlo mientras ves la tele, en una sala de espera o hablando con alguien. Te ayuda a concentrarte, a relajarte y a parar un poco el ritmo.

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Basauri

Aner Aróstegui: “Mi gran sueño es participar en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles en 2028”

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Aner, recogiendo un premio en el Campeonato de España por clubes de 2025 / Cedida

Aner Aróstegui tiene solo 17 años, pero ya vive pendiente de marcas, campeonatos internacionales y entrenamientos casi diarios. El joven de Arrigorriaga, deportista con discapacidad visual y una de las grandes promesas del atletismo paralímpico estatal, ha convertido lo que empezó como una actividad para canalizar su energía en una rutina de esfuerzo constante que ya le ha llevado a lo más alto del podio europeo. Todo ello mientras compagina el deporte de élite con Primero de Bachiller y continúa entrenando en el Club Paralímpico Javi Conde, al que considera su segunda casa.

¿Cuándo y por qué comenzaste en el atletismo? Empecé en 2015, con 6 años. Antes hacía natación, pero no era lo mío. Mis padres me veían muy inquieto y me apuntaron a atletismo en el club de Javi Conde. Al principio era simplemente un juego, algo para pasarlo bien, sin pensar en competir ni en resultados. Con el tiempo todo fue cambiando. Sobre todo después de la pandemia, alrededor de 2023, empecé a tomármelo mucho más en serio. Ahí empecé a entrenar con otra mentalidad, con el objetivo de competir de verdad y mejorar cada día.

Con solo 17 años ya has competido internacionalmente y ganado medallas. ¿Cómo se vive algo así a esa edad? Se vive con mucha intensidad, casi sin tiempo para asimilarlo. Uno de los momentos más importantes fue conseguir el oro en la prueba de 100 metros en los Juegos Europeos de la Juventud, que se celebraron el pasado julio en Estambul. Y hace pocas semanas, en Ourense, también conseguí la primera posición en la clasificación paralímpica de los 1.000 metros lisos en el Campeonato de España de Atletismo Sub-16 e Inclusivo por Selecciones Autonómicas.

Aner durante su participación en el Meeting de Basauri en 2025 / Cedida

Además, acabas de ser reconocido como mejor atleta del Campeonato de España de Promesas Paralímpicas. ¿Qué significa para ti este reconocimiento? Significa muchísimo, porque al final es el resultado de muchos años de trabajo. Nada llega de un día para otro. Hay muchísimas horas de entrenamiento, sacrificio y constancia detrás. Este tipo de reconocimientos te hacen ver que estás haciendo las cosas bien, pero sobre todo te motivan para seguir mejorando.

Siempre hablas del Club Paralímpico Javi Conde como una familia. El club lo es prácticamente todo para mí. Llevo allí diez años y he pasado por muchas etapas, con días muy buenos y otros más complicados. Y Javi Conde es como mi segundo padre. Todo lo que he conseguido hasta ahora se lo debo en gran parte a él. Es mi entrenador, pero también mi referente. Me ha enseñado no solo a entrenar, sino también a entender el deporte, a ser constante y a no rendirme.

¿Crees que el deporte paralímpico sigue necesitando más visibilidad? Sí, todavía queda bastante por mejorar en ese aspecto. Se ha avanzado mucho en los últimos años, pero sigue haciendo falta más visibilidad, porque hay muchísimo nivel y muchísimo esfuerzo detrás que muchas veces no se conoce.

¿Cómo compaginas el deporte con los estudios? Es complicado. Estoy en Primero de Bachiller y tienes que organizarte muy bien para llegar a todo: entrenamientos, estudios y descanso. Hay días bastante exigentes, pero intento llevarlo lo mejor posible. También pienso bastante en el futuro y una opción que me gustaría es estudiar Fisioterapia, quizá en Madrid, para poder entrenar allí en un centro de alto rendimiento.

¿Qué objetivos te marcas ahora mismo? Ahora vienen competiciones importantes. A finales de junio tengo el Campeonato de España absoluto en Fuenlabrada y después el Europeo en Grosseto, Italia. Más adelante me gustaría intentar clasificarme para el Mundial de Uzbekistán de 2027 y, por supuesto, el gran sueño es llegar a los Juegos Paralímpicos de 2028.

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Basauri

EL TEST | Francisco García: “A Basauri le sobran muchísimos coches, asfalto, ruido y contaminación”

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Sagarrak ha preparado un intenso programa de actividades durante el mes de mayo en Basauri que combina movilidad sostenible, educación ambiental y participación vecinal en distintos espacios del municipio. El viernes 29 de mayo, en Ibaigane, se celebrará el teatro-foro “Y si mueren los tritones”, centrado en el impacto de la alimentación en el medio ambiente. Las propuestas del mes se cerrarán el domingo 31 de mayo con el paseo “Malmasín, historia eta natura”, desde el centro cívico de Basozelai, para descubrir este entorno desde la arqueología, la historia y la gestión forestal. Un calendario completo de actividades que convierte a Basauri en escenario de reflexión, aprendizaje y acción ambiental durante todo el mes de mayo, y que sirve de punto de partida para este test a Francisco García Olmo, miembro de Sagarrak.

Un rincón natural imprescindible en Basauri o alrededores. La ribera del río Nervión.

¿Y en el País Vasco? El Flysch de Sopelana.

¿Qué le sobra a Basauri a nivel medioambiental? A Basauri le sobran muchísimos coches, le sobra asfalto, le sobra muchísimo ruido y contaminación industrial evitable.

¿Qué le falta a Basauri para ser más sostenible? Creer en que ser sostenible merece la pena y aplicarlo en todas las acciones diarias.

¿Creéis que en general los basauritarras están concienciados con el medio ambiente? Sí. Estamos concienciados y sabemos que es importante. El día a día, sin embargo, está lleno de incentivos para no cuidarnos.

¿Qué gesto cotidiano tiene más impacto del que la gente cree? Alimentarnos. Las decisiones que tomamos sobre cómo alimentarnos tienen un impacto brutal.

¿Reciclar, reutilizar o reducir? Reducir, reutilizar y reciclar, de más sencillo a más complicado. En estos momentos reducir parece una odisea; es más rico quien menos necesita.

¿Qué es lo primero que harías si fueras alcalde? Proponer una cocina municipal que abastezca a todos los colegios de Basauri y otros centros de interés, junto con la entrada de Basauri en la Mancomunidad del Nerbioi-Ibaizabal.

¿Bicicleta, transporte público o caminar? Las tres son formas excelentes para moverse, según necesidad.

Una persona referente en el ecologismo que admires: Ignacio Abella Mina.

¿Cuál ha sido vuestra acción ecologista más loca o divertida? Cuando construimos el año pasado una cúpula geodésica sin saber para qué, y que está generando tantas vivencias.

Un momento clave en la historia de Sagarrak: 43 años de ecologismo dan para muchos momentos clave. El momento clave siempre está por venir.

Un logro del que estáis orgullosos. Las campañas de calidad del aire en entornos escolares y las relaciones que está generando.

¿Qué os gustaría conseguir en los próximos años? Que nuestra calidad de vida aumente, que no necesitemos tanta medicación en esta sociedad y que el vivero y el bosque comestible de Iruaretxeta sean lugares de referencia medioambiental para las escuelas.

¿Sois optimistas con el futuro del planeta? La cosa está complicada.

Un libro imprescindible: Una trenza de hierba sagrada, de Robin Wall Kimmerer.

Un documental o película sobre medio ambiente que recomendaríais. La serie de Hope es muy interesante.

Una frase que repetirías para concienciar sobre el medio ambiente. Esto que haces ahora, ¿cómo afectará a tus nietas?

¿Qué es lo que más os motiva a seguir trabajando por el medio ambiente? La pasión que le ponemos y la satisfacción de intentarlo.

¿A qué otra persona de Basauri harías este test y por qué? A Ziortza de La Ventana de Ziortza, por ser una superviviente del comercio local.

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Basauri

Basfemband: “La música es una herramienta para ocupar la calle y empoderarnos como mujeres”

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Basfemband celebra este sábado 23 de mayo su 15º aniversario con una jornada festiva y reivindicativa / Cedida

Basfemband, la banda feminista de Basauri, celebra este sábado 23 de mayo su 15º aniversario con una jornada festiva y reivindicativa que comenzará en la plaza 25N y recorrerá distintas calles peatonales de Basauri al ritmo de la música. El encuentro reunirá a integrantes actuales y antiguas de la banda, además de invitadas de otras localidades, en una celebración que pone en valor 15 años de música, calle y lucha feminista. En esta entrevista, Txitxi, que lleva ocho años en la banda, repasa la trayectoria del proyecto, su evolución dentro de la red de batukadas feministas de Euskal Herria y el papel clave de Marienea como espacio de encuentro y sostén colectivo.

¿Cómo nacióBasfemband y qué recordáis de aquellos primeros talleres? Basfemband surge en la Escuela de Empoderamiento de Basauri, en un curso previo a Marienea, impulsado por Silvia Palumbo. En aquel momento también había experiencias similares en otros municipios como Durango o Ermua. Era todo muy nuevo para nosotras y lo vivimos como un proceso de aprendizaje colectivo desde el inicio.

Los comienzos fueron complicados: teníamos que llevar los tambores a los ensayos y era difícil moverse con tanto peso, a hora ya tenemos un lugar fijo para ensayar. A lo largo de los años hemos pasado por distintas etapas, con más o menos participación, y actualmente somos alrededor de diez mujeres. Ensayamos todos los martes y seguimos abiertas a que se incorporen nuevas participantes.

¿Cómo ha evolucionado la banda en estos 15 años? Ha evolucionado muchísimo. Lo que empezó como un taller local se ha convertido en parte de una red de batukadas feministas de Euskal Herria. Nos relacionamos con otras bandas como las de Durango o Amorebieta, con las que compartimos ensayos, encuentros y actuaciones, y cuando nos juntamos todo se multiplica.

También hemos ido construyendo una forma de organización horizontal, sin jerarquías, basada en valores feministas. La dirección de la banda es rotativa y tratamos de evitar cualquier tipo de relación de poder, priorizando siempre el trabajo colectivo.

¿Qué significa para vosotras la música dentro de la lucha feminista? La música para nosotras es una herramienta, no el fin en sí mismo. Lo importante es ocupar la calle, visibilizar las reivindicaciones feministas y empoderarnos como mujeres a través de lo colectivo. En cuanto al repertorio, tocamos canciones de Silvia Palumbo, piezas creadas por otras bandas de la red y temas propios de batukadas feministas. A ello se suman lemas y consignas que acompañan nuestras actuaciones en la calle.

Participamos en movilizaciones como el 8 de marzo o el 25 de noviembre, además de otros actos culturales y deportivos, pero lo que nos mueve es el espacio que generamos juntas. Con el tiempo, el grupo se ha convertido en una especie de familia donde no importa el nivel musical, sino el apoyo mutuo, el cariño y las redes que se crean.

¿Qué papel ha tenido Marienea en vuestra trayectoria? Marienea ha sido fundamental. Es nuestra casa y un espacio que nos ha acompañado durante todo el proceso. Siempre hemos contado con su apoyo y con la posibilidad de ensayar allí cada martes, lo que ha permitido que el proyecto se mantenga vivo durante estos 15 años.

¿Qué supone para vosotras celebrar este 15 aniversario y qué futuro os planteáis? Es un momento muy especial porque reúne a compañeras actuales y a muchas mujeres que han pasado por la banda a lo largo de los años, además de grupos invitados de otros municipios. Es una celebración colectiva y muy emocional.

También es una forma de reconocer todo lo construido juntas. De cara al futuro, queremos seguir tocando en la calle, mantener el proyecto activo y seguir incorporando nuevas mujeres. Hace poco empezó a tocar con nosotras una chica joven, así que vemos que hay interés y que la banda todavía tiene mucha historia por delante.

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