Entrevistas
CINCO MINUTOS CON | Martina Turrado: “Me gusta hacer fotos de cualquier rincón de Basauri, todos me enamoran”

Nacida en León hace 61 años, Martina Turrado llegó a Basauri con tan solo 2 años y desde entonces vive enamorada de cada rincón de Basauri. Todo ese amor lo demuestra a través de las fotos, con las que retrata los lugares que más le gustan y después las comparte en redes, donde usuarios de Basauri la animan mucho con sus comentarios a seguir cultivando su afición “de toda la vida”. Completamente autodidacta, su móvil se ha convertido en la herramienta imprescindible en sus paseos por Basauri.
¿Cuándo nace tu afición por la fotografía? La afición por la fotografía me viene de toda la vida. Todavía recuerdo que cuando nació mi hija hace 27 años, yo le hacía muchas fotos, enredaba a menudo con la cámara, que en aquella época era analógica. Siempre me ha gustado y nunca he dejado de hacer fotos. Y soy completamente autodidacta. Aunque a veces he pensado en acudir a los cursos de fotografía que imparten por ejemplo en la Casa de Cultura, pero nunca me he acabado de animar.
¿Cuáles son las zonas de Basauri que más te gustan para hacer fotos? Como paseo mucho con el perro, me gusta ir a diferentes zonas, como Montefuerte. Pero también me gustan otros rincones como el Social Antzokia, que es muy fotogénico. El parque de los patos también me encanta y el caminito del río que va a dar al puente del Social.
También tiene mucha presencia la naturaleza en tus fotos. Como vivo en El Kalero, cruzo la calle y ya tengo ahí mismo la naturaleza y el monte, lo que es un auténtico privilegio. Pero también tiene su encanto Basozelai, yo disfruto de cada rincón del pueblo. ¡Estoy enamorada de Basauri! Pero además de los paisajes, a veces también he hecho fotos en conciertos. Por ejemplo, algunos de Bruce Springsteen, del que soy fan incondicional.
¿Por qué te animaste a colgar las fotos en grupos de Facebook? Me animé a colgarlas en grupos dedicados a Basauri. Ví que lo hacían ya varias personas y con unas fotos espectaculares, por cierto. Y quería aportar mi granito de arena. Y la verdad es que sube el ánimo que los usuarios de esos grupos te digan que las fotos están muy bien. Y ahora que las han visto, muchas vecinas me dicen que hago unas fotos chulísimas y que no sabían que tenía esa afición.
¿Con qué haces las fotos y cómo las trabajas después? La verdad es que tengo cámara compacta, pero al final casi todas las hago con el móvil y luego suelo retocarlas con alguna aplicación y filtros, y alguna vez, con el ordenador. Me gusta fotografiar y retocar porque parece que así se te queda cada detalle más fijado en la memoria. Saco las fotos con mucho cariño, igual tiro diez disparos de cada rincón y luego me quedo con dos. Todavía tengo muchas sin publicar en las redes, pero poco a poco me iré animando.

Fotos de Basauri realizadas por Martina Turrado / Cedidas


Fotos de Basauri realizadas por Martina Turrado / Cedidas
Basauri
CINCO MINUTOS CON | Susana Ruiz: “Queremos dar visibilidad a la diabetes con siete maratones, uno de ellos en Basauri”

La pista de atletismo de Artunduaga, en Basauri, acogerá el 24 de abril una de las etapas del reto solidario 7x7x7 por la diabetes, en el que la corredora Ana Isabel Pineda correrá siete maratones en siete días consecutivos en distintas ciudades del País Vasco. La iniciativa busca dar visibilidad a esta enfermedad y recaudar fondos para la investigación, además de mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes. Durante cada jornada, la ciudadanía podrá sumarse al reto corriendo, caminando o simplemente animando. La basauritarra Susana Ruiz, que convive con diabetes y forma parte de la organización del evento, explica el origen y los objetivos de esta iniciativa solidaria.
¿Cómo nació la idea del reto 7x7x7 y quién tuvo la iniciativa? La iniciativa nace de la mano de Ana Isabel Pineda, una corredora de Irún muy implicada en causas solidarias. En 2024 ya colaboró con nosotros participando en un reto de 101 kilómetros en la pista de Irún, organizado junto a la Asociación Guipuzcoana de Diabetes. A partir de ahí hicimos mucha amistad.
Aunque ella no tiene diabetes, siempre se ha implicado mucho en causas solidarias. La idea del nuevo reto surgió durante una cena. Mi marido le comentó: “¿Por qué no hacéis algo así en Euskadi?”. A partir de ahí empezamos a pensar en algo más grande y surgió el reto de siete maratones en siete días consecutivos, inspirado también en desafíos como el World Marathon Challenge. Es un reto enorme, pero muy bonito, que arrancará el 19 de abril en la plaza del Ensanche de Irún y que llegará a Basauri el 24 de abril.
¿Qué preparación requiere afrontar un desafío así? Ana Isabel está muy vinculada al deporte. Además de corredora, trabaja como jueza de línea de atletismo, por lo que el deporte forma parte de su vida y de su trabajo. Para ella correr es una felicidad absoluta. Pero lo que más nos motiva es su compromiso con la causa. Es la segunda vez consecutiva que se implica con nosotros, ayudando además en la organización, en la búsqueda de patrocinadores y en todo lo necesario para sacar el reto adelante. Detrás del proyecto también hay un grupo de personas trabajando: Adrián, Diana, Arantza, Nuria, Cristina y yo, además de muchas personas voluntarias.
¿Qué objetivos tiene el reto en términos de visibilidad y recaudación? Sobre todo queremos dar visibilidad a la diabetes, porque sigue siendo una patología bastante desconocida. Muchas veces se piensa que es sencilla de llevar, pero la realidad es que una persona con diabetes puede tener que tomar más de cien decisiones al día relacionadas con su salud.
Hay diferentes tipos de diabetes, y cada vez más especialistas están reclamando la importancia de realizar pruebas de anticuerpos para determinar correctamente qué tipo tiene cada paciente. Es algo fundamental para poder tratarla mejor y evitar complicaciones. También queremos poner el foco en la investigación. Hace cien años las personas con diabetes morían porque no existía la insulina. Hoy se ha avanzado mucho, pero no podemos conformarnos solo con los avances tecnológicos. Creemos que hay que seguir invirtiendo en investigación, porque a largo plazo se podrían encontrar soluciones que mejoren mucho la vida de las personas con diabetes. Actualmente hay investigadores trabajando en ello y asociaciones que impulsan estudios, incluso con alumnado universitario, para fomentar el interés por investigar en esta enfermedad. La diabetes a veces “emociona poco” porque no se ve desde fuera, pero es una enfermedad en la que el propio organismo ataca al cuerpo, por lo que es fundamental seguir investigando.

Ana Isabel Pineda, corredora de los maratones solidarios por la diabetes / Cedida
¿Cómo es el día a día de una persona con diabetes? Es una enfermedad que implica estar pendiente continuamente. Tenemos que controlar la glucosa de forma constante, hacer análisis, calcular la insulina o llevar geles de glucosa por si bajan los niveles. Eso significa que no hay descanso mental, porque siempre estás pensando cómo están tus niveles de glucosa. Además, afecta a personas de todas las edades, desde bebés hasta personas mayores. Cada vez hay más casos, aunque todavía no se sabe muy bien el motivo.
¿Cómo puede colaborar la ciudadanía con este reto? Queremos que sea una iniciativa abierta a todo el mundo. Hay diferentes formas de participar: se puede comprar un dorsal solidario y correr los kilómetros que cada persona quiera en alguna de las pistas, o también venir a caminar, animar o acompañar el reto. Otra opción es hacer una donación a través de la plataforma Mi Grano de Arena o comprar las camisetas solidarias del evento. Durante las jornadas también habrá mesas informativas sobre la diabetes, música y actividades. Animamos también a colegios, comercios y asociaciones a que se sumen y participen.
¿Qué significa para vosotros este reto? Para nosotros Ana Isabel es una auténtica “mujer maravilla”. Está haciendo algo enorme por una causa que ni siquiera le afecta directamente, y creemos que merece todo el apoyo. Además, queremos agradecer la predisposición de todas las personas e instituciones que están colaborando, y especialmente el apoyo recibido en desde Artunduaga.
Basauri
Maitane Fernández: “Llevo más de tres años en Filipinas y aquí vivo descalza, en bikini y despeinada”

La joven basauritarra de 33 años, Maitane Fernández, dejó atrás la publicidad y las responsabilidades de su trabajo en una agencia madrileña para seguir su pasión por viajar y mudarse a Filipinas. Hace más de tres años se instaló en la isla de Siargao, donde encontró un ritmo de vida más pausado, en contacto con la naturaleza y la cultura local. Allí fundó Bule Bule Trips, una agencia de viajes que apuesta por experiencias auténticas: inmersión cultural, aprendizaje de tradiciones locales y colaboración con comunidades y proyectos sociales
Vives desde hace más de tres años en Filipinas. ¿Qué te llevó realmente a dar ese salto? Fue una mezcla de desgaste y de un golpe vital muy fuerte. En Madrid, sobre el papel, todo iba bien: trabajaba en una agencia de publicidad, tenía un buen puesto y muchas responsabilidades, pero el ritmo era muy exigente y yo ya me sentía quemada. Justo en ese momento, con apenas un mes de diferencia, a mis padres les diagnosticaron cáncer. Por suerte ahora están bien, pero aquello me cambió la perspectiva por completo. Me di cuenta de que no era feliz y de que necesitaba parar y replantearme la vida.
Siempre hablas de viajar como algo clave en tu cambio. ¿Por qué fue tan importante para ti? Porque siempre he sido muy inquieta. Viajar sola me ha aportado muchísimo: me ha sacado de mi zona de confort, me ha obligado a confiar más en mí y me ha hecho sentirme empoderada. Con mis ahorros decidí recorrer el sudeste asiático sin un plan cerrado, simplemente con la idea de moverme y descubrir.
¿Qué encontraste en Filipinas para decidir quedarte a vivir allí? Me enamoré perdidamente. Y no solo por las playas, que son espectaculares, sino por la parte cultural y humana. Las tradiciones, la forma de vivir, la manera de relacionarse… todo eso se te queda dentro. Igual que el paisaje, esa parte humana no se te va. Sentí que ese lugar me estaba diciendo algo.
Ahora vives en un isla pequeña, en Sirgao. ¿Cómo es tu día a día allí? Muy sencillo y muy tranquilo. Siempre digo que vivo descalza, en bikini y despeinada. El ritmo es completamente diferente al europeo. Aprendes a relativizar: si se va la luz, se va; si no hay algo en el supermercado, no pasa nada. Al principio cuesta, porque tenemos una mentalidad muy occidental, pero poco a poco te adaptas y empiezas a vivir más en el presente.

Maitane dejó su trabajó en una agencia de publicidad para vivir de otra forma / Cedida
¿Qué te ha enseñado Filipinas a nivel personal? A darle menos importancia a lo material y a las pequeñas cosas que antes me enfadaban. Aquí todo es más pausado y la gente vive el día a día con una calma y una amabilidad muy contagiosas. Te pone los pies en la tierra y te hace valorar lo que de verdad importa.
Desde allí has creado un agencia de viajes diferente, Bule Bule Trips. ¿Cómo surge la idea? Viendo el tipo de turismo que predominaba. Mucha gente iba rápido, de un sitio a otro, hacía la foto y se marchaba. Yo sentía que Filipinas merecía algo más. Quería ofrecer una forma de viajar más consciente, más tranquila y conectada con la cultura y la gente local. Organizo viajes en grupos pequeños, de máximo diez personas, con actividades como cocina local, cestería tradicional o surf, y colaboramos con proyectos sociales, mujeres y comunidades locales. La idea es entender cómo vive y piensa la gente del lugar. Nunca me imaginé emprender allí. No es fácil y hay momentos complicados, como en cualquier emprendimiento, pero me compensa muchísimo, sobre todo a nivel de crecimiento personal.
Muchas personas viajan solas contigo, especialmente mujeres. ¿Por qué crees que funciona tan bien? Porque el acompañamiento es clave. Mucha gente quiere viajar pero no sabe por dónde empezar, no tiene tiempo o se siente insegura. Yo estoy ahí para ayudarles y para que se sientan cuidadas. Muchas me dicen que ha sido el mejor viaje de su vida y que se han sentido capaces de hacer algo que antes no se veían haciendo.
¿Qué es lo más bonito que te llevas de estas experiencias? Las conexiones humanas. Se crean amistades muy fuertes entre las personas del grupo y también conmigo. Algunas ya forman parte de mi vida: ahora que estoy en Bilbao, por ejemplo, he quedado con varias chicas que conocí viajando y que hoy son amigas.
Basauri
CINCO MINUTOS CON | Yera Marcos: “Ya estamos todos al pie del cañón para organizar unos Sanfaustos chulísimos”

Con nervios, emoción y mucha ilusión, Yera Marcos acaba de asumir la presidencia de Herriko Taldeak. Tiene 33 años, es administrativa y lleva más de una década vinculada a la cuadrilla Aldatxa, desde donde ha vivido las fiestas “desde dentro” y con intensidad. Ahora afronta su primer año como presidenta consciente del peso emocional y organizativo que supone el cargo, arropada por un equipo “con muchas ganas” y con el apoyo de la anterior presidenta, Ane García. “Estoy nerviosa, pero muy agradecida por la oportunidad”, reconoce ante unos Sanfaustos que promete vivir “muy emocionada” y que sabe que no olvidará.
¿Qué fue lo primero que pensaste cuando te convertiste en presidenta de Herriko Taldeak? “Madre mía”, jajaja. Estoy todavía un poco nerviosa, pero sobre todo muy contenta y agradecida por la oportunidad.
¿Qué responsabilidad pesa más: la organizativa o la emocional, sabiendo lo importantes que son las fiestas para tanta gente? Creo que pesan bastante las dos, aunque quizá la emocional un poco más. Vivo las fiestas con mucha ilusión y el listón está muy alto. En lo organizativo, lo principal es que todo vaya lo mejor posible, pero cuento con un equipo con muchas ganas y con todas esas manos que siempre aparecen cuando hacen falta.
Desde fuera se ve la parte más festiva, pero ¿qué es lo más duro o menos visible del trabajo de las cuadrillas? Cada cuadrilla lo vive de una manera y cada año es diferente, pero para mí lo más duro son esos momentos en los que se acerca la fecha y parece que no llegas a todo, cuando surgen mil cosas de última hora. Aunque, como dicen mis amigas, al final… todo sale.
¿Cómo crees que vivirás los próximos Sanfaustos siendo presidenta por primera vez? Conociéndome, seguramente muy emocionada y muy nerviosa, pero espero estar bien rodeada. Estoy convencida de que acabará siendo un año que no voy a olvidar nunca.
¿Te ha dado consejos la anterior presidenta, Ane García? Sí, Ane ha sido un gran apoyo desde el primer momento. Más que consejos formales, me ha transmitido su experiencia y su manera de entender Herriko Taldeak, además del cariño que le pone a todo. Para mí es importante seguir construyendo desde lo que ella ha dejado. Y, además, me llevo una buena amiga; en ese sentido soy muy afortunada.
¿Qué edición de Sanfaustos recuerdas especialmente y por qué? La de 2024. Aldatxa fue la cuadrilla encargada de la Eskarabilera y pasamos muchísimas horas en la calle todas juntas. Lo viví con mucha emoción, desde el primer hasta el último día. Además, pocos días después apareció y organizamos una salida para ir a recogerla a Zestoa, así que fue un año intensísimo.
Aunque todavía es pronto, ¿ya habéis empezado a preparar las próximas fiestas? ¿Habrá alguna novedad? Hemos empezado justo esta semana, así que todavía es pronto para adelantar novedades. Lo que sí puedo decir es que tenemos muchísimas ganas y que todo el equipo está ya al pie del cañón para organizar unos Sanfaustos chulísimos.
Basauri
EL TEST | Manu Orozko: “Lo mejor de Basauri es su gente, que mantiene vivo al pueblo apoyando el comercio local”

El hostelero Manu Orzoko abre una nueva etapa al frente del Bar Katilu, que deja atrás su anterior ubicación tras nueve años para trasladarse a Valentín Berriotxoa, 9, un espacio más amplio, con terraza y mayor capacidad para desarrollar su proyecto gastronómico y cultural. El nuevo Katilu se inaugurará este jueves 26 de febrero, a las 19:30 horas con la misma filosofía que lo ha convertido en un referente: buena mesa, actividad cultural y compromiso social.
Ese compromiso vuelve a materializarse en proyectos solidarios muy concretos. En diciembre, Katilu cerró con éxito una iniciativa junto a la Fundación Vicente Ferrer, logrando recaudar 8.200 euros para el hospital Carmelo en Mozambique. Además, el bar mantiene abierto hasta el 20 de marzo un nuevo reto solidario de carácter local: destinar más de 5.000 euros a apoyar a Paula y Ane, dos vecinas afectadas por una enfermedad rara. «Nos toca la lotería, dinero atrás y hemos decido donarlo para esta causa», explica Manu.
Si no fueras hostelero, ¿a qué te dedicarías? Fácil: iría por la rama de la cooperación o la acción social. Lo tengo claro. En este mundo no hay nadie migrante; no hay nadie que no sea del mundo.
A Basauri le falta… Música en directo. Espacios para que la gente, para que los chavales, puedan tocar, aprender y hacer mil cosas. Hay iniciativas, pero se necesitan más.
A Basauri le sobra… Gente intolerante, aunque cada vez hay menos. Es un pueblo de la hostia.
Lo mejor de Basauri es… Su gente y la apuesta por el comercio local. Aquí la gente compra en el pueblo, y eso es importantísimo para que tenga vida.
Un rincón de Basauri que recomendarías visitar. Desde la parte de El Maño hacia arriba, subir al monte y dar un paseo por el río. Tenemos que aprovechar los espacios verdes que tenemos.
Una anécdota inolvidable que haya pasado en tu local. En mi local han pasado cosas fantásticas. Me quedo con las relacionadas con los proyectos de cooperación que apoyamos. Siempre que lanzamos uno, se va haciendo tacita a tacita y, de repente, cuando faltan 1.000 o 800 euros, siempre aparece la providencia y lo cerramos. Siempre hay algún buen samaritano que nos da ese empujón final. Otra anécdota muy especial: un día vino una señora a comer con una persona mayor. Le dije que no se preocupara… y de repente apareció con Héctor Alterio. Para mí fue muy especial. Estuvimos charlando y fue precioso.

Si fueras alcalde por un día, ¿qué sería lo primero que harías? Tenemos apoyo popular, la gente cree en nuestros proyectos. Así que lanzaría muchos proyectos y que la gente vea resultados reales. Dar acceso a la educación y a la sanidad a quienes no lo tienen.
¿Cuál es tu posesión más preciada? Un katilu de plata que me hizo Belén, que llevo colgado al cuello como si fuera un San Bernardo. Le tengo muchísimo aprecio; es el “brillante” más grande que tengo.
Un vicio. Tengo pocos. Me gusta comer bien, beber un buen vino y me encantan los conciertos, de cualquier tipo de música, aunque si es rock and roll, mejor.
Un libro que haya marcado tu vida. Sonrisas de Bombay, de Jaume Sanllorente. Cuenta la vida de un periodista que deja todo en Barcelona y se va a Bombay.
Una serie que recomiendes. Tengo dos: Sinvergüenzas y Breaking Bad.
Un pintxo que hay que probar en Katilu. El que nos hizo campeones el año pasado con el premio del público: mejillones Hontoria con salsa bizkaina, tipo salsa de caracoles. Están impresionantes.
Una canción o grupo que no puede faltar en tu local. Soy un enamorado de Extremoduro, de Robe. Cualquiera de sus canciones puede sonar en cualquier momento.
Una película que hayas visto más de una vez. El hijo de la novia.
Último concierto, espectáculo o evento cultural al que fuiste. Estuve viendo a Juanjo Navas hace poco, que fusiona flamenco y euskera. Un enamorado de Enrique Morente, Leonard Cohen y Camarón de la Isla. Es buenísimo.
Último viaje que hiciste y el próximo que sueñas realizar. El último fue a India, fantástico. Ahora estamos intentando sacar adelante el hospital Carmelo en Mozambique y acercarnos allí.
Una fecha que nunca olvidarás. El 26 de agosto. Queríamos hacer algo sencillo en India; estábamos en la Fundación Vicente Ferrer y queríamos ir a un templo Belén y yo para hacer algo especial. Y nos montaron una boda india completa: 80 invitados, banquete, oro, monjes… una pasada, impresionante.
Una figura histórica o persona a la que admires.Vicente Ferrer. Lo conocí en vida. Una de las personas más sabias que he conocido, con una lectura rapidísima de las necesidades. Un hombre de acción, impresionante.
Tu sueño pendiente, ya sea personal o solidario. La paz mundial. No entendemos cómo puede haber guerras, es algo que tenemos pendiente de solucionar como sociedad.
¿A qué otra persona de Basauri harías este test y por qué? A Alain, el de Umeak. Es una persona muy implicada con el pueblo, con ideas fantásticas. Un tío bandera, por cómo gestiona su negocio y cómo colabora con otros amigos para que todos vayan hacia arriba.
Basauri
Andrea Chaves: “Empecé a jugar al balonmano con 6 años y me gustó desde el primer día“

Con solo 13 años, la joven basauritarra Andrea Chaves sigue dando pasos firmes en el deporte de alto nivel. Jugadora del Club Balonmano Zuazo de Barakaldo, la deportista ha logrado recientemente el subcampeonato de la Copa de España de balonmano con la selección infantil femenina de Euskadi, tras caer por un ajustado 28-29 ante la selección de Castilla-La Mancha. Un éxito que llega un año después de proclamarse subcampeona infantil femenina de Euskadi de ajedrez a nivel individual y que confirma su proyección deportiva. Andrea fue una de las jugadoras destacadas del combinado vasco en el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas (CESA), disputado del 3 al 8 de enero en Cataluña, donde participó activamente como primera línea en la posición de lateral derecho, su gran pasión dentro del balonmano.
¿Qué sentiste al convertirte en subcampeona de la Copa de España? Estaba muy feliz, aunque me dio mucha pena no ganar la final.
¿Cómo viviste la final tan ajustada que se decidió por un solo gol? Con muchos nervios.
Juegas como lateral derecho, ¿qué es lo que más te gusta de esa posición? Pues un poco todo, pero lo que más me gusta son las posibilidades de lanzamiento.
¿Cómo fue la experiencia de formar parte de la selección infantil de Euskadi? Una experiencia muy bonita, que disfruté con mis amigas del equipo.

La joven basauritarra Andrea Chaves juega en el Club Balonmano Zuazo de Barakaldo / Cedida
¿Cuándo y por qué empezaste a jugar al balonmano? Empecé a jugar a balonmano con 6 años porque mi madre practicaba este deporte y, cuando lo probé, me gustó.
¿Qué es lo que más te engancha de este deporte? Las amistades que haces y jugar partidos.
¿Cómo te organizas para compaginar entrenamientos, estudios y competiciones? Los lunes, miércoles y viernes entreno en Lasesarre y los sábados juego los partidos. Para estudiar y hacer los deberes aprovecho todos los tiempos libres que me quedan.
¿Qué te dicen en casa y en el colegio sobre tu trayectoria deportiva? Mis padres están muy contentos y orgullosos de mis logros, y mis compañeros me dan la enhorabuena.
El año pasado también fuiste subcampeona de Euskadi de ajedrez, ¿crees que el ajedrez te ayuda en el balonmano? Como el ajedrez es un deporte más mental e individual, no ayuda directamente al balonmano, que es un deporte más físico y de equipo. Son deportes muy diferentes.
¿Te gustaría seguir compitiendo en ambos deportes? Por desgracia, me hubiera gustado seguir compitiendo en ambos, pero el tiempo es el que es y no me da para todo, así que ya no juego al ajedrez.
¿Qué sueños tienes como jugadora de balonmano? Espero poder ir a más CESAs y seguir compitiendo a nivel de Euskadi.
¿Qué mensaje darías a otras chicas de tu edad que quieren dedicarse al deporte? Que prueben el deporte, que se lo van a pasar bien con sus amigas o conociendo gente nueva.






