Entrevistas
CINCO MINUTOS CON | Soraya González: “Los permisos para terrazas tendrían que haberse quedado al menos un año más”

Soraya González (Basauri, 1982), lleva siete años al frente de Nai Lua Tetería un local hostelero de Basauri que ofrece todo tipo de bebidas y comidas ecológicas, como creps veganos, hummus o tostadas con tomate. Además, organiza asiduamente talleres de yoga, manualidades o plantas medicinales, además de conciertos o encuentros de poetas. Hemos hablado con ella para que nos cuente cómo se está recuperando la hostelería de Basauri tras el varapalo de la pandemia y confiesa que todavía no se han recuperado del golpe. Sin embargo, confirma que la gente tiene cada vez más ganas de apuntarse a cosas. “Llevo siete años en local y nunca he tenido la agenda tan llena”, confiesa.
¿Cómo se está recuperando la hostelería de Basauri tras lo peor de la pandemia? Todavía no podemos decir mucho, porque al haber estado tanto tiempo parado, aún estamos pagando muchas deudas atrasadas. Pero en general, diría que todo va muy lento. La gente todavía tiene un poco de reticencia. Sí que ha subido la afluencia, pero queda la cola, clientela que no está segura y a la que todavía le cuesta un poco ir a la hostelería. O gente que sale pero que potea menos que antes. Diría que hay dos vertientes, lo que ya están a tope y los que todavía están tardando en arrancar del todo.
Durante la pandemia se creó la plataforma Ostalaritza Erresistentzia Basauri. Intentamos pelear sobre todo por las terrazas en las zonas de aparcamiento. Especialmente por los bares que no tenían terraza y por tanto, no tenían posibilidades de abrir cuando se prohibía consumir en los interiores. Se consiguió, pero ahora que ya se ha agotado el plazo de esa normativa, creo que el permiso para las terrazas tendría que haber continuado al menos un año más. Hay personas que se sienten más seguras consumiendo en exterior.
¿Qué otras cuestiones se han abordado desde la plataforma? Aunque estamos asociados muchos bares de Basauri, hay que recalcar que han sido sobre todo cuatro personas las que han dado el callo para todo, por ejemplo en el tema de las subvenciones o con los pagos de los seguros. La verdad es que una asociación de este tipo era necesaria en Basauri. Además, ha servido para que nos unamos también para eventos solidarios, como el Pintxo de Paula, en beneficio de la Asociación CTNNB1. Estoy segura de que seguiremos en esta senda de apoyo y solidaridad. Es muy importante que como hostelero tengas el apoyo de una asociación.
¿Tenéis constancia de que hayan tenido que cerrar muchos bares en Basauri en los últimos meses? La verdad es que, dada la situación, han aguantado bastantes. Sí que han cerrado algunos, pero también han abierto otros nuevos. Quizá yo he oído más sobre cierres de otro tipo de establecimientos, como fruterías, de cosmética o de ropa. El comercio local ya estaba sufriendo y resistiendo y esto ha sido la puntilla. Lo peor de todo era la incertidumbre, aunque he de decir que los cierres perimetrales nos daban un soplo de aire, porque no se podía salir y los vecinos consumían más en Basauri.
¿Cómo ves el futuro de la hostelería a medio plazo en Basauri? Viene una época difícil, depende mucho del tiempo que haga. Si hace bueno, la gente sale fuera o se va a las fiestas de otros pueblos, y luego septiembre es duro porque la gente está con menos dinero después de las vacaciones. Tampoco ha ayudado nada la crisis del transporte. Han faltado muchas cosas, desde refrescos hasta cervezas y hemos tenido que buscarnos la vida por todos los supermercados de alrededores para encontrarlas. También ha sido una decisión difícil subir los precios, pero no hemos podido hacer otra cosa.
Basauri
Basauritar Dantza Taldea: “Somos como una gran familia y eso es lo que nos hace seguir adelante”

Basauritar Dantza Taldea celebra su 50 aniversario consolidado como uno de los referentes culturales de Basauri. Para repasar su trayectoria y mirar al futuro, reunimos las voces de varias generaciones del grupo: Irune Arteta y Amaia Aranaga, entre las integrantes más veteranas; Ane García-Escudero, con 25 años en el colectivo y Nerea González y Aritz Urtiaga, representantes de etapas más recientes. Para celebrar el aniversario, han preparado con varias actividades abiertas a todo el mundo. La primera cita será el domingo 26 de abril en el Colegio San José, donde se podrán visitar exposiciones de trajes tradicionales y fotografías históricas, participar en talleres de indumentaria y disfrutar de actividades infantiles, además de una exhibición de euskal dantzak. El 14 de junio, la plaza Solabarria será el escenario de una actuación protagonizada por dantzaris de distintas generaciones, que dará paso a una romería con el grupo Luhartz. La programación se cerrará en noviembre con un txistupoteo, que servirá como broche final a este año especial de celebración.
Nacisteis en un contexto clandestino durante el franquismo. ¿Qué historias conserváis de aquellos primeros años y qué significaba entonces bailar danzas vascas? Irune Arteta: Oficialmente nacimos en 1976. Al principio ensayábamos en unos locales del barrio del Kalero, en unos talleres de dos plantas: en el piso de arriba se daban clases de euskera y en el de abajo, dantza y txistu. Se vivía como un desafío, como una reivindicación, aunque para muchos podía ser incluso una provocación.
¿Qué papel tuvo Garbiñe Mezo en la creación y consolidación del grupo? Amaia Aranaga: Ella lo fue todo. En los inicios se encargaba de las reuniones, de los nuevos miembros, de la ropa, del material… de todo. Nos llevaba de un lado a otro, éramos “sus niñas”. Una de sus hijas tocaba el txistu y su marido hacía portes, viajes, lo que hiciera falta. En mi opinión, Garbiñe tuvo el papel más importante dentro del grupo, porque se implicó durante muchísimos años. Al principio asumía todo y, con el tiempo, el grupo de mayores fue echando una mano. Poco a poco fuimos creciendo hasta convertirnos en una gran familia en la que todos nos conocíamos.
¿En qué momento sentisteis que dejabais de ser un grupo pequeño para convertiros en una referencia en Basauri? Amaia Aranaga: Creo que el primer cambio se produjo cuando, aún dependiendo del Batzoki, nos incorporamos a Bizkaiko Dantzarien Biltzarra. Empezamos a aprender nuevos bailes y a relacionarnos con otros grupos de Bizkaia. También fue importante cuando hicimos las ‘kontradantzak’ en el Social Antzoki, dentro de un Euskal Dantza Agerketa. Fue entonces cuando adoptamos el nombre del grupo, ya que hasta ese momento no lo teníamos.
¿Qué supuso para vosotros integraros en Euskal Dantzarien Biltzarra? Ane García-Escudero: Supuso empezar a participar en el Dantzari Eguna y actuar en distintos pueblos como Lemoa, Zaratamo, Ugao u Orduña. No era solo mover trajes y material, sino una transformación de nuestra identidad y técnica como grupo. También nos permitió conocer a otros grupos, apoyarnos mutuamente y empaparnos de la cultura. Además, bailar fuera de nuestro entorno habitual generó una convivencia y una cercanía que no siempre se da solo en los ensayos. Y, sobre todo, nos ayudó a darnos a conocer más allá de Basauri.

Exhibición de danza en fiestas de San Fausto de Basauri / Cedida
En 50 años, ¿qué es lo que más ha cambiado en el grupo y qué se mantiene intacto? Ane García-Escudero: El contexto social ha cambiado por completo, especialmente en lo referente a la perspectiva de género. Hoy en día enseñamos todo tipo de bailes a todas las personas, independientemente de su origen tradicional. Por ejemplo, bailes que antes se consideraban de hombres, como la Dantzari Dantza, hoy los bailamos mayoritariamente mujeres. Sin embargo, lo que se mantiene intacto es que seguimos siendo una “familia elegida”, donde el conocimiento se transmite de mayores a pequeños de forma altruista y el apoyo mutuo sigue siendo el corazón del grupo.
Tenéis dantzaris de entre 4 y 78 años. ¿Qué aporta esa convivencia entre generaciones tan distintas? Nerea González: Es una de las cosas más especiales del grupo. Los más pequeños aportan ilusión y energía; los jóvenes, ganas de aprender, fuerza y apoyo en el día a día; y las personas veteranas, experiencia, tradición y recuerdos. Además, muchas de las prendas que utilizamos hoy han sido creadas y cosidas por ellas, lo que nos ayuda a valorar todo el trabajo que hay detrás. Esa mezcla genera un ambiente familiar donde nos cuidamos, nos enseñamos y nos acompañamos unos a otros. El grupo no solo enseña a bailar, sino también compromiso, amistad y sentido de pertenencia.
Más allá del baile, decís que sois como una familia. ¿Qué valores transmite el grupo? Aritz Urtiaga: Somos como una gran familia y eso es lo que nos hace seguir adelante. Nos conocemos todos, bailamos juntos independientemente de la edad, nos ayudamos y aprendemos unos de otros. Como en toda familia, también hay pequeñas diferencias, pero lo importante es el respeto, la comunicación, la responsabilidad, la tolerancia, la honestidad, la igualdad y el trabajo en equipo. Al final, son los valores que nos sostienen.
Señaláis que cada vez es más difícil atraer a los jóvenes y que hay menos chicos. ¿A qué creéis que se debe y cómo se podría revertir? Aritz Urtiaga: Los niños se sumergen desde muy pequeños en el mundo del deporte, sobre todo en actividades como fútbol o multideporte. En el caso de los chicos, el fútbol es un referente muy fuerte, y cuando crecen algunos sienten vergüenza o inseguridad. Pero aquí todo el mundo tiene cabida. No hay nadie torpe o arrítmico, lo importante son las ganas de bailar y de vivir nuestra cultura. Para revertir la situación sería importante reforzar la presencia de la danza vasca en los colegios para que los más pequeños tengan ese primer contacto.

Dantzaris mayores y txikis en Fiestas de San Miguel de Basauri en 2025 / Cedida
¿Cómo vais a celebrar este 50º aniversario y qué citas recomendaríais especialmente? Nerea González: La primera cita será el 26 de abril en el Colegio San José, con exposiciones de trajes, material y fotografías históricas, talleres de indumentaria, actividades infantiles y una exhibición de euskal dantzak. El 14 de junio habrá una actuación en la plaza Solabarria con dantzaris de distintas generaciones, seguida de una romería con Luhartz. Y en noviembre se celebrará un txistupoteo como cierre de la programación especial.
Mirando al futuro, ¿cuál es el mayor reto para que la euskal dantza siga viva en Basauri? Aritz Urtiaga: El reto es adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la esencia. Es necesario fomentar una danza inclusiva, evolucionar sin perder la tradición y transmitir a las nuevas generaciones que esto se mantiene gracias al esfuerzo colectivo. Si no hacemos fuerza en equipo, nos devoran.
Basauri
CINCO MINUTOS CON | Inés Noriega: “Quiero que se me conozca por cómo soy, no solo por la imagen“

Inés Noriega, la joven basauritarra que sueña con ser criminóloga y representa a Bizkaia en Miss RNB 2026, ya vive con intensidad sus primeros días en Salou. Con 18 años y aún cursando Bachillerato de Ciencias Sociales, afronta el que es actualmente el certamen de belleza más importante del Estado con ilusión, pero también con una idea clara: reivindicar una belleza que vaya más allá de lo físico y poner en valor su forma de ser, sus inquietudes y sus raíces. La experiencia se desarrolla a lo largo de esta semana y tendrá su momento decisivo en la gala final del día 11.
Acabas de llegar a Salou para participar en Miss RNB 2026. ¿Cómo estás viviendo estos primeros momentos? Con los nervios aún a flor de piel. Ya estoy inmersa en la experiencia y con muchas ganas de aprovecharla. Afronto estos días con mucha ilusión, sobre todo por poder demostrar que una candidata es mucho más que una imagen física. Para mí, la belleza no debe limitarse únicamente a lo exterior; también tiene que reflejar la forma de ser, los valores y la actitud de cada persona. Y el jurado también valora esas cuestiones.
¿Cómo surgió la oportunidad de presentarte al certamen? Fue casi sin buscarlo. Recibí un mensaje por Instagram invitándome a participar. En casa ya lo habíamos hablado muchas veces porque el modelaje me gusta desde pequeña. He dado bastante la tabarra con el tema, así que cuando surgió la oportunidad se pusieron muy contentos y me animaron a dar el paso.
¿Cómo han sido los días previos al viaje? Han sido bastante movidos, entre preparativos y nervios. He estado arreglando los vestidos, haciéndome las uñas y practicando con los tacones… aunque llevo dos años usándolos casi a diario, así que estoy bastante entrenada (ríe).
Más allá de la pasarela, ¿qué esperas de esta experiencia con tus compañeras? Tengo muchas expectativas por la convivencia. Vamos a compartir actividades y tiempo juntas, y eso es lo que más me apetece. Ya había hablado con algunas candidatas por Instagram y son majísimas. Soy la participante más joven, así que lo veo como una gran oportunidad para conocer gente de otros lugares, acercarme a sus culturas y aprender de ellas. También quiero salir de mi zona de confort. A veces la gente tiene estereotipos sobre los certámenes de belleza, pero aquí se valora mucho más: que estés informada, que sepas expresarte y que tengas cultura.
El ballet ha sido una parte importante de tu vida. ¿Qué te ha aportado? Muchísimo. Empecé con euskal dantzak y baile moderno, pero cuando probé el ballet me enamoró. Es lo que más me llena. Me ha dado seguridad, constancia y disciplina, y creo que todo eso me va a ayudar también en la pasarela.
Sin embargo, tu futuro profesional va por otro camino: la criminología. ¿De dónde viene ese interés? Es algo que tengo desde pequeña. Cuando iba a casa de mi tía veíamos “Servir y proteger” y me fascinaban los casos policiales. Me interesa mucho entender el comportamiento humano. Aunque me gusta la moda y la televisión, tengo claro que primero quiero completar mis estudios.
¿Con qué idea te gustaría que la gente se quedara de ti? Me gustaría que se me conociera por cómo soy, no solo por la imagen. Al final, lo importante es ser tú misma, porque eso es lo que realmente se queda en la gente.
Entrevistas
Joxean Fernández Matxin: “El ciclismo está viviendo uno de sus mejores momentos”

Natural de Basauri (1970), Joxean Fernández Matxin es actualmente gestor deportivo del UAE Team Emirates, uno de los equipos de referencia del ciclismo mundial. Con una amplia trayectoria como ciclista y director deportivo en estructuras de primer nivel, ha sido una figura clave en la detección de talento y en la consolidación de proyectos de éxito en el WorldTour.
Desde 2017 lidera la estructura deportiva del conjunto emiratí, que ha apostado con fuerza por jóvenes corredores y se ha situado en la élite del pelotón internacional. En esta entrevista repasa la evolución del ciclismo profesional, el valor del factor humano en los equipos y su vínculo con Basauri, donde ha participado en el diseño del recorrido de la Itzulia Basque Country a su paso por su municipio el próximo 8 de abril.
¿Cómo has vivido tu participación en el trazado del recorrido de la Itzulia por Basauri?
Ha sido un honor participar en la elaboración del recorrido de la Itzulia Basque Country. Estoy muy agradecido al Ayuntamiento por contar conmigo en un diseño que atravesará el corazón de Basauri. Hemos intentado que sea un trazado asequible para los corredores, sin grandes dificultades orográficas. Para mí, además, es un recorrido muy sentimental, ya que discurre por Lehendakari Aguirre, donde he crecido, y por las inmediaciones de mi colegio. En definitiva, es un trazado que recorre buena parte de mi vida.
El recorrido conecta directamente con tus orígenes en el Ripolin de Basauri. ¿Imaginabas entonces llegar a la élite del ciclismo profesional? Nunca pensé hasta dónde iba a llegar. He disfrutado del camino y siempre he evitado acomodarme, con la mirada puesta en lo que venía después. Sigo recordando cómo empezó todo y he tratado siempre de mantener la motivación. Llenaba bidones, limpiaba ruedas, hacía lo que fuera necesario.
Mirando atrás, ¿qué peso han tenido los sacrificios en tu carrera deportiva? El ciclismo es mi pasión y me considero un privilegiado por poder dedicarme a ello. Han sido muchos días fuera de casa, sin poder dormir en mi entorno, pero siempre con la misma motivación. Es lo que me gusta. Cuando era joven, mientras otros salían de fiesta, yo estaba compitiendo.

Joxean Rodríguez, en el centro, junto a Asier Iragorri, alcalde de Basauri (drcha) y el concejal de Deporte, Jon Zugazagoitia (izq.) / Basauriko Udala
Actualmente trabajas en el UAE Team Emirates. ¿Cuáles son los logros más recientes del equipo? En 2025, el equipo firmó un récord absoluto de victorias. Volvió a liderar el ranking mundial con una enorme regularidad y profundidad: dos tercios de la plantilla lograron al menos un triunfo. Llevamos cuatro años con muy buenos resultados y el objetivo ahora es mantener ese nivel e intentar seguir creciendo.
¿Cómo valoras la salud del ciclismo profesional en la actualidad? Es probablemente el mejor momento. El ciclismo cuenta con mayores sueldos, más repercusión y una visibilidad global muy superior a la de años anteriores. Ha pasado de ser un deporte más genérico a un entorno completamente profesionalizado y altamente seguido. Sigue siendo uno de los deportes más vistos del mundo, con una afición en crecimiento, especialmente entre la gente joven, y una cantera que viene con mucha fuerza. Las grandes marcas están apostando de forma decidida, lo que confirma el excelente momento que atraviesa este deporte.
En un deporte tan exigente, ¿cómo se gestiona el factor humano dentro de estructuras tan competitivas? Es fundamental. Pasamos prácticamente 24 horas juntos fuera de casa. No es comparable a otros deportes. En el fútbol, por ejemplo, juegas el partido y, normalmente, regresas el mismo día con tu familia. En el ciclismo, la convivencia es constante. Por eso es clave generar un buen ambiente, una especie de familia dentro del equipo, que permita gestionar mejor tanto los buenos como los malos momentos.
¿Tienes tiempo de venir a Basauri? Vengo poco la verdad, pero allí están mis aitas, mi hermana y mi cuadrilla, y siempre que puedo me acerco para verlos o comer con ellos. El vínculo con Basauri sigue muy presente, aunque de forma menos frecuente. Echo en falta que no existan escuelas de ciclismo ni clubes; no hay una estructura que permita a los niños iniciarse o desarrollarse en este deporte de forma más profesional.
Basauri
EL TEST | Alain Villaescusa: “En Basauri y alrededores tenemos la suerte de contar con muchos autores locales de calidad”

Con 48 años y toda una vida ligada al comercio local, el basauritarra Alain Villaescusa está al frente de la librería-papelería familiar Umeak, abierta en 1994 y que él mismo gestiona desde 2004. Un negocio de cercanía que combina libros, material escolar, regalos y fotocopias, y que se ha convertido en un punto de referencia en Basauri. Defensor del trato cercano —“ser amable no cuesta nada y es un valor importantísimo”—, Villaescusa conoce de primera mano la realidad del sector, que define sin rodeos como “en coma”, aunque sigue apostando por el valor de la comunidad y de quienes “aportan y suman” en el día a día.
Si no fueras librero, ¿qué te gustaría ser? Me gustaría dedicarme a algo que tuviera que ver con la naturaleza, unir el trabajo con uno de mis grandes hobbies, que es la montaña.
En una librería siempre pasan cosas curiosas… cuéntanos una anécdota. Ese típico cliente que te pide “ese libro que tiene la tapa azul o algo así”… Para eso también estamos. Pero lo mejor es cuando preguntas: “¿La fotocopia en blanco y negro o en color?” y te responden: “Sí”.
Cuando tienes un día libre, ¿lo dedicas a leer o desconectas del todo? La lectura comparte mi tiempo libre con otras aficiones, así que me sirve para desconectar, pero no tengo tanto tiempo como me gustaría para leer todo lo que quiero.
A Basauri le falta… Trabajo, estabilidad y algo de empatía. Hemos sido uno de los pilares de la industria de Bizkaia y poco a poco estamos perdiendo fuerza y el sentimiento de pueblo.
A Basauri le sobra… Toda la gente que no aporta, critica o simplemente hace daño a los demás, que últimamente parece que aparece en demasiados ámbitos de nuestro pueblo.
¿Qué es lo mejor de Basauri? La gente, esa gente que aporta, que suma y que sabe comportarse en esta sociedad cada día más complicada.
Un rincón de Basauri perfecto para leer un buen libro. Cualquiera de sus parques o zonas naturales. Es un placer poder tener tan cerca espacios como Montefuerte o el Malmasín.
¿Cómo definirías la salud del comercio de Basauri en pocas palabras? En coma. El comercio tradicional no está pasando por su mejor momento y en Basauri se aprecia claramente: negocios que cierran, lonjas que se quedan vacías en la mayoría de los casos. No hay relevo y tampoco parece una opción hoy por hoy, tal y como están las cosas.
Si fueras alcalde por un día, ¿qué es lo primero que harías? Dejar la política, los datos y los despachos a un lado y centrarme en las personas.
Un libro que siempre recomiendas. No recomiendo siempre el mismo libro, porque en eso consiste mi trabajo: cada persona necesita uno diferente. Pero Bill Bryson es para mí un autor interesante; Juan Villoro es intenso, pero muy recomendable; y luego grandes autores, sobre todo de proximidad, como Mikel Santiago, Ibon Martín o Sáenz de Urturi, en novela negra, que últimamente está tan de moda.
Un libro infravalorado que crees que más gente debería leer. Existen muchos libros autoeditados que, al no ser de autores famosos, pasan desapercibidos y en la mayoría de los casos merecen mucho la pena. En Basauri y sus alrededores tenemos la suerte de contar con muchos autores locales de calidad.
Una serie que te haya enganchado últimamente. La novela negra está muy presente tanto en la literatura como en las series. Lo último que estoy viendo es La Caza, aunque también me gusta la ciencia ficción; una de las últimas que he visto ha sido Carnival Row.
Una canción o grupo. Fito y Fermín Muguruza son dos de mis artistas favoritos.
Una película que te haya marcado. Regreso al futuro. Es una de las grandes de mi infancia y su protagonista, Michael J. Fox, sigue demostrando hoy en día que, a pesar de lo que te pase en la vida, se puede ser una gran persona.
Último evento cultural al que has asistido. El IX Concierto Benéfico en el Social Antzokia, una bonita iniciativa que une cultura y solidaridad.
Un plato favorito. Todo lo dulce. Si fuese sano, me pasaría el día comiendo chocolate y pasteles.
Un vicio. Las miniaturas y las maquetas, además de formar parte de mi trabajo. El universo Warhammer es un hobby que tengo desde hace tiempo.
La frase que más repites. “Hola”, “adiós”, “buenos días”. Me acompañan en el día a día en el trabajo, porque ser amable no cuesta nada y es un valor importantísimo.
¿Último viaje que has hecho y cuál te gustaría visitar? En verano estuvimos en Sevilla. Me gusta el turismo cultural, ver museos y conocer otras costumbres. Me gustaría visitar un país con una cultura tan diferente como Japón.
¿A qué otra persona de Basauri deberíamos hacer este test y por qué? A Libe, de Bomboi, a ver si nos desvela el secreto para hacer esos dulces tan ricos, sobre todo los polvorones en Navidad.
Basauri
CINCO MINUTOS CON | Susana Ruiz: “Queremos dar visibilidad a la diabetes con siete maratones, uno de ellos en Basauri”

La pista de atletismo de Artunduaga, en Basauri, acogerá el 24 de abril una de las etapas del reto solidario 7x7x7 por la diabetes, en el que la corredora Ana Isabel Pineda correrá siete maratones en siete días consecutivos en distintas ciudades del País Vasco. La iniciativa busca dar visibilidad a esta enfermedad y recaudar fondos para la investigación, además de mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes. Durante cada jornada, la ciudadanía podrá sumarse al reto corriendo, caminando o simplemente animando. La basauritarra Susana Ruiz, que convive con diabetes y forma parte de la organización del evento, explica el origen y los objetivos de esta iniciativa solidaria.
¿Cómo nació la idea del reto 7x7x7 y quién tuvo la iniciativa? La iniciativa nace de la mano de Ana Isabel Pineda, una corredora de Irún muy implicada en causas solidarias. En 2024 ya colaboró con nosotros participando en un reto de 101 kilómetros en la pista de Irún, organizado junto a la Asociación Guipuzcoana de Diabetes. A partir de ahí hicimos mucha amistad.
Aunque ella no tiene diabetes, siempre se ha implicado mucho en causas solidarias. La idea del nuevo reto surgió durante una cena. Mi marido le comentó: “¿Por qué no hacéis algo así en Euskadi?”. A partir de ahí empezamos a pensar en algo más grande y surgió el reto de siete maratones en siete días consecutivos, inspirado también en desafíos como el World Marathon Challenge. Es un reto enorme, pero muy bonito, que arrancará el 19 de abril en la plaza del Ensanche de Irún y que llegará a Basauri el 24 de abril.
¿Qué preparación requiere afrontar un desafío así? Ana Isabel está muy vinculada al deporte. Además de corredora, trabaja como jueza de línea de atletismo, por lo que el deporte forma parte de su vida y de su trabajo. Para ella correr es una felicidad absoluta. Pero lo que más nos motiva es su compromiso con la causa. Es la segunda vez consecutiva que se implica con nosotros, ayudando además en la organización, en la búsqueda de patrocinadores y en todo lo necesario para sacar el reto adelante. Detrás del proyecto también hay un grupo de personas trabajando: Adrián, Diana, Arantza, Nuria, Cristina y yo, además de muchas personas voluntarias.
¿Qué objetivos tiene el reto en términos de visibilidad y recaudación? Sobre todo queremos dar visibilidad a la diabetes, porque sigue siendo una patología bastante desconocida. Muchas veces se piensa que es sencilla de llevar, pero la realidad es que una persona con diabetes puede tener que tomar más de cien decisiones al día relacionadas con su salud.
Hay diferentes tipos de diabetes, y cada vez más especialistas están reclamando la importancia de realizar pruebas de anticuerpos para determinar correctamente qué tipo tiene cada paciente. Es algo fundamental para poder tratarla mejor y evitar complicaciones. También queremos poner el foco en la investigación. Hace cien años las personas con diabetes morían porque no existía la insulina. Hoy se ha avanzado mucho, pero no podemos conformarnos solo con los avances tecnológicos. Creemos que hay que seguir invirtiendo en investigación, porque a largo plazo se podrían encontrar soluciones que mejoren mucho la vida de las personas con diabetes. Actualmente hay investigadores trabajando en ello y asociaciones que impulsan estudios, incluso con alumnado universitario, para fomentar el interés por investigar en esta enfermedad. La diabetes a veces “emociona poco” porque no se ve desde fuera, pero es una enfermedad en la que el propio organismo ataca al cuerpo, por lo que es fundamental seguir investigando.

Ana Isabel Pineda, corredora de los maratones solidarios por la diabetes / Cedida
¿Cómo es el día a día de una persona con diabetes? Es una enfermedad que implica estar pendiente continuamente. Tenemos que controlar la glucosa de forma constante, hacer análisis, calcular la insulina o llevar geles de glucosa por si bajan los niveles. Eso significa que no hay descanso mental, porque siempre estás pensando cómo están tus niveles de glucosa. Además, afecta a personas de todas las edades, desde bebés hasta personas mayores. Cada vez hay más casos, aunque todavía no se sabe muy bien el motivo.
¿Cómo puede colaborar la ciudadanía con este reto? Queremos que sea una iniciativa abierta a todo el mundo. Hay diferentes formas de participar: se puede comprar un dorsal solidario y correr los kilómetros que cada persona quiera en alguna de las pistas, o también venir a caminar, animar o acompañar el reto. Otra opción es hacer una donación a través de la plataforma Mi Grano de Arena o comprar las camisetas solidarias del evento. Durante las jornadas también habrá mesas informativas sobre la diabetes, música y actividades. Animamos también a colegios, comercios y asociaciones a que se sumen y participen.
¿Qué significa para vosotros este reto? Para nosotros Ana Isabel es una auténtica “mujer maravilla”. Está haciendo algo enorme por una causa que ni siquiera le afecta directamente, y creemos que merece todo el apoyo. Además, queremos agradecer la predisposición de todas las personas e instituciones que están colaborando, y especialmente el apoyo recibido en desde Artunduaga.






